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domingo, 8 de abril de 2018

LA PERSONA DE LOS CAJONES

Hablando de cajones, recuerdo hace muchos años que fui a una plática de jóvenes que te decía que para conocer a una persona tenías que abrir todos sus cajones. Las personas son como un mueble grande y toda sU persona la guardan en cajoncitos, y para conocer realmente a ese que tienes en frente tienes que abrir los cajoncitos uno a uno. No se trata de conocer para cambiar, es sólo como quien va buscando algún artículo, si no lo encuentras, dejas el cajón como lo encontraste, y te vas a l otro, así de cajón en cajón vas conociendo a la persona que tienes en frente. 

Cuando uno va buscar un pareja, debe abrir cada cajón y debe revisar los artículos que trae. Es obligación del otro permitirte hurgar sus cajones personales, su cajón de La Paz, de la felicidad, pero también del enojo y de la pelea, tú tienes que saber con quién pretendes pasar el resto de tu vida. Si esa persona no quiere mostrar sus cajones, tal vez no te convenga permanecer allí, porque cuando los abra él, tal vez salga un monstruo que desconocías. 

Sin embargo, no hay mucha novedad que encontrar. Uno encuentra sus proyecciones, buenas y malas. Uno encuentra  aquello que le choca de su papá, y de su mamá, aquello que le molesta de sí mismo. Sería increíble que  uno proyectara sólo cosas lindas, y eso es lo que encontrara en los cajones, pero eso es lo que menos buscamos. Porque a los niños de hoy, los educó una generación que vivió un época de desciplina, de militarización.  La generación anterior fue educada con la tristeza, con la mala vibra y eso es lo que hoy encuentra en los cajoncitos, la vibra de unos padres tristes y con recuerdos de una guerra que se vivía en el mundo. 

Seguramente en los cajoncitos, encontrará también felicidad, encontrara sonrisas, encontrará los momentos divertidos de la niñez, pero esos creo que por naturaleza son los que menos se abren. Yo sé que son los que debieran buscarse más, los que uno debiera de proyectar más, pero eso lo hace uno en conciencia, Cuando ya superaste aquello que te educaron, cuando has soltado la tristeza de tus padres y su propia genética, es cuando puedes aspirar a encontrar en los cajoncitos tu propia y verdadera personalidad. Eso es de valientes. Abrir cajones y encontrar cosas lindas es de quien está en conciencia, de quien ya ha madurado tanto que lo molesto lo pasa por alto. Siempre habrá momentos en que ni modo, la proyección de la tristeza y la violencia salga a relucir, la proyección de la educación que en la época de nuestros padres se acostumbraba, porque terminaba la guerra, lo bélico era lo bueno, porque era imponer La Paz para la mayoría, hacer justicia contra un tirano, en fin tenía su sentido y así se forjaron esos jóvenes, con lo bélico en la sangre, que hoy sale con el enojo y la violencia del regaño,  Nuestros padres fueron educados con esos valoresNo tienen razón, pero así son. No puedes cambiar tu carne por una diferente, porque tu carne eres tu a través de todos los años y toda la experiencia. 


La idea de hurgar en los cajones propios y de la gente cercana es algo que debiera ser más común, Veo los jóvenes de hoy que viven en un mundo externo, tal vez ellos sean mas fáciles de conocer porque todo lo escriben en las redes sociales, todo lo muestran al mundo. Pero será que son así en realidad? Será que una chica que vive maltratos y tristeza la expone en las redes para que todos le den like? Será que en realidad esa carita de felicidad es un cajón real? Yo creo que la gene no cambia. Yo creo que pese a las redes sociales, no debes dar por hecho que conoces a esa persona, debes ir nuevamente a sus cajones y verificar si esa sonrisa y esa fotografía presentada es algo real o es sólo la imagen que quisiste mostrar pero que no tenías.

lunes, 25 de septiembre de 2017

AMF o Mamá presente



Hay una exresión que he escuchado con mucha frecuencia que es desagradable al oído. AMA DE CASA FODONGA. Voy a reducirlo a sus siglas AMF porque es desagradable repetir unas palabras tan ofensivas. Alguien un día inventó esta frase, no sé si refiriéndose a las mujeres de clase alta que se la pasan en el club y en el café, o si se refieran a las mujeres casadas que son mantenidas por su marido, o si sean producto de la envidia de las mujeres que trabajan en una oficina como asistentes o tal vez como ejecutivas trayendo apoyo económico a la casa. Esa frase AMF me suena a un vigilante en una bodega con cajas llenas de mercancías inútiles que sirven para proveer a alguien. AMF Es una frase tan vacía como el material físico que sólo produce cosas físicas. Cuando escuché esta frase por primera vez me sentí ofendida AMF ¿es sinónimo de mujeres que se levantan a las 11 se van al club a hacer ejercicio y desayunan hasta las 3 de la tarde, para luego irse a una comida a algún otro lado con alguna persona del club? AMF es desde el punto de visita del mundo en el que me muevo el de una mujer que se encarga de ver que las cosas funcionen. Que levanta niños, en la madrugada para ir a la Escuela, prepara desayuno, les enseña a ellos a hacerse el lunch, atiende al marido, escucha sus comentarios y quejas. Se levanta al salir el sol, porque hay que llevar a los chicos a la escuela. Es importante hacer ejercicio y mantenerse en forma, ¿Cómo puede tener un ánimo amable si no genera endorfinas a través de éste? AMF puede tomar cafés con amigas, es importante mantener relaciones que ayuden a levantar la casa, éstas le recomiendan personas que a su vez salen adelante gracias a ellas, como un psicólogo, un organizador de fiestas, un banquetes o, un entrenador. Los cafés son parte del movimiento de una sociedad. AMF revisa que la casa esté en orden, que los libros de los niños no estén perdidos en cualquier rincón, sino en la mochila para llevarlos a la escuela donde los necesitan y aprenden. AMF se transforma en chofer cuando lleva a los niños a la clase de piano, de deportes, papelería para hacer la tarea, trabajos en equipo. AMF es en las tardes multifascética, para deshacerse entre los chicos que tiene para qué éstos se desarrollen correctamente. AMF necesita descansar en las mañanas y recargar baterías, para que en la tarde pueda dedicar toda su atención a esos seres que también ocupan su casa.  Yo más que AMF les llamo MAMÁS PRESENTES. Porque una mama presente pasa 20 años de su vida persiguiendo niños, mirando cómo crecen: “come con la boca cerrada, niño” “sube las manos a la mesa mientras comes,” “sientate derecho, para que la comida se procese bien” “camina derecho para que no te duela las espalda” “vamos a la clase” Una mamá presente esta disponible cuando mira al niño decaído, enojado, angustiado  “ponte a dibujar para que saques tu enojo” “patea unos balones en el jardín para que te desahogues” “deja de pelear con tu hermana, ve al jardín a relajarte” Estas frases entre otras muchas son las que usan esas mamas presentes que en el parecer de algunos no hacen nada. Mamás presentes hacen una labor espectacular, dedicando toda su juvenutd y energía a forjar ciudadanos buenos que hagan un gran país. Mamás presentes son más que una mujer dentro de una casa, es un corazón que ilumina, que mueve que estimula a otros seres. Mama presente es quien guía a esos corazoncitos inexperimentados hasta el lugar correcto y los encauza hasta que se han madurado y son autosuficientes. Mama presente es tanto que AMF es ofensivo y sólo habla de alguien que envidioso, querría estar descansando en la casa mirando TV, sin saber que dentro de ésta sucede lo que en un horno: la materia se fermenta y crece hasta dejar un platillo perfectamente comestible para hacer el bien de quien lo consume. Siento tanto por esas mamás que tienen que salir de su hogar y se pierden la maravillosa oportunidad de ver a los pequeños crecer y hacerse grandes, fuertes, productivos. 

También hay chicos que en su destino tienen el aprender de la maldad, si éste eventualmente sale malo, ella con la frente en alto podrá decir “por mi no quedó, yo le di todo mi conocimiento y capacidad” porque ella no tiene nada que lamentar, ella puso lo mejor que había en ella y ese hijo que por su crecimiento toma un mal sendero, seguramente regresará al camino correcto por el buen ejemplo que recibió de tener una mamá presente. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

UNA NIÑA BUENA


Hace unos días miraba en las redes la foto de Marilyn Monroe con un meme que dice algo así:"Una niña buena hace lo que los demás le dicen, mientras que una mujer inteligente siempre se sale con la suya."

Tiene que ver con la historia que alguien publicó sobre los defectos que tienen el ser una niña buena, ella como madre libera a su hija de ser niña buena una de esas que en su infancia nunca pudo dar su opinión, sólo obedecer sin chistar todas las órdenes que los adultos le daban. Todas se sintieron aludidas y perdonaron a su madre por haber esperado tanto de ellas y se liberaron de ser niñas buenas. Sin embargo hoy todo se va a los extremos. Antes, los adultos tenían la razón, ellos en busca del bien de los menores, actuaban en su defensa y hacían lo mejor que provenía de ellos para así hacer crecer a los pequeños. Se esperaba que niños y niñas acataran las órdenes para aprender del adulto y después ellos mismos tomaran las mejores decisiones mediante ellos iban creciendo. Es verdad que había adultos abusivos que llevaban un régimen militar que no dejaban a los niños realizarse y sacar su mejor versión, vivían opacados por el error de no saber comprender la intención del adulto, vivían con la angustia de que el adulto los insultara y agrediera porque no habían hecho lo que se esperaba: que fueran estudiantes perfectos, además de limpiar la casa y cocinar, sin olvidarse de servir a los padres como si fueran sus esclavos. Asumo que son esas las niñas buenas a la que se refería ese decálogo de liberación.

Sin embargo también habían las niñas buenas que aprendían la lección de esos padres  justos que daban las órdenes correctas y les permitían crecer y equivocarse. Era la costumbre que los niños fueran correctos, para que la sociedad viviera en armonía, para que aún de adultos existiera respeto entre los compañeros y sobre todo, la homogeneidad del grupo. Hoy, con tristeza veo que son los inexpertos jóvenes los que tienen la razón, son los tiranitos los que obligan a los adultos a hacer sus caprichos. Ya no es el adulto prepotente que hace del niño su esclavo, es el niño consentido y sobre-alentado, el que hace del adulto su esclavo y peor aún, lo obliga a obedecerlo con todas las manipulaciones infantiles que existen tornándolo en un ser peligroso para la armonía de la sociedad.

A mi me pegó y me dio mucho coraje esa frase de Marilyn, tal vez ni la dijo ella, pero si creo que está mal fraseada porque es una que surge del rencor, que lejano a lo esperado, no es sanador, sino represivo, y una burla a la autoridad. No es la niña que por ser buena, hoy se libera y se siente inteligente y se sale con la suya, eso es más de lo mismo, lleva a sembrar más rencor, el mismo que se le sembró a ella al hacerla "niña buena", es la misma que ella está consiguiendo al aplicar la frase y sentirse libre y poderosa.

Yo pondría la frase de esta forma: "Una niña buena es una mujer que se torna en un ser inteligente que sabe hacer lo correcto y piensa en el bien de todos. Una niña consentida siempre se sale con la suya." Porque todas las niñas buenas serán inteligentes si aprenden la mejor parte de su adulto guía, y así, ella actuará con justicia pensando en el bien común, que tal vez a ella no le convenga en el corto plazo, pero si en el largo, porque nunca una decisión tomada en beneficio de todos, puede afectarle a quien lo haya decidido. Por ejemplo cuando ella quiere comer helado en grupo y sólo pueden comprar un litro, en vez de imponer el sabor que a ella le gusta, pide opinión y compra el que le gusta a la mayoría, incluso a ella. Ante los ojos de todos, ella será una mujer inteligente, atractiva, feliz y sonriente, que se sentirá bien porque el grupo la aprecia. Mientras que una mujer consentida hará un berrinche si no se compra el helado del sabor que ella ha decidido. Por eso hay tantos problemas entre las mujeres, porque todas son consentidas y tercas y en vez de pensar en el bien de todas, buscan lo que ellas quieren y que las demás se frieguen. A la larga la gente las ignora porque ya saben que con ellas no se puede hacer equipo, son las que los hombres critican por celosas y manipuladoras. Por eso porque quiero una sociedad justa y en armonía digo que
Una niña buena es una mujer que se torna en un ser inteligente que sabe hacer lo correcto, piensa en el bien de todos, y hace lo que debe. Una niña consentida siempre se sale con la suya.

jueves, 6 de agosto de 2015

SER PADRE: EL SACO DE LOS RECUERDOS

A veces me pregunto ?Por qué los padres pretenden aprender de los hijos? Creo que es un tema que alguna vez hablé, que me proyecta y me shockea, tanto que me preocupa caer en él. Veo que un padre llega al club deportivo con su hijo y el niño le dice algo que alguna vez escuchó de su mismo padre. El padre que nunca escucha al hijo más que cuando van al club deportivo, que incluso tampoco se escucha a sí mismo en todo el tiempo excepto cuando asiste a ese lugar, le parece percibir en el hijo las palabras de un profeta, de un sabio, y son sólo las mismas que  él ha dicho pero que no se ha percatado. El chico, como esponja y siempre atento a lo que su padre dice y hace, repite a la perfección la frase que su papá alguna vez dijo y que al escucharla el padre en voz del hijo, le confiere el don de la sabiduría. Incluso le obedecerá en las cosas que ese pequeño sabio, le ordene. -Es que los hijos enseñan tanto- le dirá el hombre a sus amigos. 

Me parece ridículo que los padres pierdan su propia personalidad para parecerse a los hijos. No es sólo que los hijos repitan lo que dicen los padres, son simplemente la esencia básica sin dobleces de lo que era el padre hace unos 30 años, cuando era joven, cuando empezaba a vivir la vida. Es el saco de recuerdos que el padre  lleva cargando para poder caber en la sociedad que vive, y que el hijo, el joven que ya ha llegado a su plenitud, ha rescatado del padre. Sin embargo eso que ha sacado el hijo, es como una piedra sin pulir. Al joven le ha agradado esa cualidad de su padre y por eso la ha rescatado del saco de los recuerdos, sin embargo esa misma piedra es ahora en manos del padre una hermosa obra de arte: la escultura de la experiencia, de la madurez, de la personalidad, el tótem que lo representa. 


Esos padres que les copian a los hijos, no se dan cuenta que están despreciando todo su trabajo y toda su escultura, para imitar en su hijo esa piedra que les proyecta su propia juventud, su personalidad olvidada y transformada en aquello que hoy son. Son tristes padres los que olvidando su escultura, pretenden ir por la vida con la piedra que fueron de jóvenes, porque ya no les agrada el mundo adulto: El mundo de las amistades frustradas, de los trabajos no realizados, de las malas experiencias vividas, pero también el entender el por qué de las cosas, el que de un vistazo como un águila encontrar el terreno apropiado para un negocio, algo que no podían hacer cuando eran piedras. Por eso son tristes los padres que imitan a sus hijos, no trascienden, regresan a lo que eran, buscando un mundo mejor, pero lo que en verdad son, son adultos infantiles, inmaduros, desagradables, inadaptados que nadie de su mundo los comprende. Sus hijos los rechazan porque esa es su función negar el acceso real a los padres, sólo copiarles lo subliminal, esa es la tendencia de todos los jóvenes; ni tampoco sus amigos porque encuentran en él una persona desconocida que ya no hayan cómo tratar porque no es lo que conocían, ni es lo que acostumbraba ser. Esos tristes adultos imitadores de sus hijos, pierden tantos años buscando recuperar su juventud, que cuando regresan a su realidad, se ven solos, sin la gente que conocían, sin la gente de su edad, sin nadie que los acompañe, porque ellos en su afán de imitar a sus hijos, se volvieron repulsivos para sus contemporáneos. 

domingo, 15 de febrero de 2015

50 SOMBRAS DE GREY

Hablando de Grey, he leído muchas críticas sobre este tema, dicen que es un libro mal escrito y una película por consiguiente mala. La película no se me antoja, siento que se enfocan en la cualidad sádica de Grey y no toman todo lo demás. En el libro, la personalidad sádica después cambia y ves que también tiene corazón. Durante el relato, te va mostrando un hombre sí herido, pero que desea dar placer completo a su víctima. Sabe tocar, sabe dar tiempo, sabe buscar lugares, para que antes de hacer sufrir a su víctima ella conozca lo que es el sexo placentero. Al enterarse que ella es virgen, no la maltrata y la vapulea como una sumisa, primero la trata como una princesa, y ella cuando es invitada al cuarto de juegos, encuentra el placer en los azotes, bueno, en las herramientas de placer, como las bolas en el vagina, los ganchos para pezones. Ella encuentra y define lo que realmente es placentero y en eso se concentra con el joven, ella tiene la alternativa de poner sus límites.

Dicen que es un libro mal escrito, pero para mí un libro que lees y te transporta al momento y al sentimiento, no está mal escrito. Si los adjetivos son parcos y repetitivos, son los adecuados para introducirte en el tema. Las mujeres que leen este libro, se turban, se calientan, y desean estar con ese hombre que sabe hacerlas excitarse.

Eso, para mí es un buen libro. el problema es que es una novela, y plasma las cosas perfectas, no se van al plano de la realidad.  Cada quien reacciona según sus recuerdos infantiles, y si encuentran en la vida real un hombre que las maltrate, no les va a provocar lo que a Ana. Esto al ser novela, pasa por alto la maldad del ser humano. Porque a lo largo de la novela, comprendes cómo el joven Grey se va enamorando de la sumisa, que se niega a serlo. Ella es una joven inteligente, con un cerebro que le funciona muy bien, y que no tuvo una infancia cruel. Ella le teme a los métodos que Grey le ofrece de placer, pero lo valioso aquí es ver cómo ella, con la comunicación y el cariño, torna a este hombre en alguien distinto. El amor en verdad triunfa, gracias a ella. El se desiste a lastimarla porque conoce el mundo de ella antes de él, y observa que ella antes de él era feliz, que su expresión era la de una mujer libre y encantadora; así el comprende que esa no es la forma de tratarla, que él quiere que ella sea tan feliz hoy, como lo era antes. Esa parte no creo que la tomen en la película. Si el libreto tiene que abordar solo 150 hojas, y el libro tiene 500, lógicamente sólo pueden abordar una ínfima parte de la personalidad de ambos. Por eso no se me antoja ver la película. Porque no va con mi personalidad. Porque el libro habla de personas que van cambiando y valorandose, mientras que un corto libreto, no da el tiempo para abordar todo lo que el ser humano puede proveer en el trato del día a día.

Si en los cortos, sólo ponen varias escenas de agresividad, es porque la mayoría de la película ocupa esta característica de la persona. En un corto libreto, no hay espacio para colocar la personalidad divertida que el libro te presenta de ella. Me encantan sus tres personalidades: la diosa que lleva dentro, que es una gimnasta que da volteretas de emoción y es su parte erótica, el subconsciente que le dicta lo que está bien y ella misma, la tonta enamorada, que lamenta que el único hombre que le ha fascinado sea un sádico. Ella explica de muchas formas, que le molesta, y lamenta que el amor tenga que ser así. Que el hombre que le fascina, la tenga que hacer sufrir para poder estar con él. Ella es una mujer inteligente que los sabe manipular, lo sabe enamorar, y al momento de que él la lastima, cuando en verdad conoce su peor oscuridad, es cuando ella decide irse, abandonarlo, le teme tanto a ese hombre que ella huye, recuperando su personalidad, y sufriendo indeciblemente por tener que dejar a ese hombre que tanto la ha enamorado. Dudo que la película exprese este personaje.

El mundo de hoy se ha convertido en un violento. La mercadotecnia vende violencia y sufrimiento, no una jovencita divertida que sabe manipular y enamorar a un hombre por sus cualidades y puntadas. Por eso no se me antoja ver esa película. Tal vez el hombre sea encantador y guapísimo, pero un hombre loco que sufre, es un tema tan común en tantas películas actuales, que tampoco me parece interesante para verlo.

Es verdad que hay que oponerse a la violencia femenina , que hay que cuidar que las mujeres sean valorados por sus cualidades , es verdad que no todas son brillantes como la literata de la novela, pero cada una, en su  estilo, tiene algo que aportar, algo que la hace maravillosa. Estoy de acuerdo con las críticas, el amor sádico no es bueno, y hay que cuidar el corazón del mundo, que lo llevan las mujeres.

lunes, 19 de enero de 2015

PAUL: UN HOMBRE SIN PROBLEMAS

Cuenta la historia de un hombre muy bien parecido, su cara color olivo, suave, con unos hoyuelos alargados que se le forman al pensar en cierto tema, su mano recargada en su cabeza, en el aire, como si de allí del aire, de la nada, fuera a recibir respuestas. sus ojos claros detrás de unos lentes elegantes, de aluminio, de vidrios redondos, perfectos para su cara ovalada. Su camisa blanca y su pantalón jean que denotaba la simplicidad de quien no le importa el vestir.. Su pelo rizado con algunas canas, muy alto, alargado, pero con movimientos apacibles y calmados. Este hombre bien parecido se llamaba   Paul. Era   francés, y su idioma   era el francés. Todos lo miraban, las mujeres impresionadas por su buen parecido, y los hombres de envidia, todos quisieran tener las miradas que este hombre lindo robaba.

Su carácter era apacible, feliz, no tenía problemas, no había algo que no pudiera solucionar, porque como un jardín de rosas, sólo era cuestión de esperar a que el problema madurara, y así al abrirse, como una bella flor en medio del jardín, se dejaba cortar, decorando su estancia. El hombre no tenía problemas, sabía y tenía la paciencia para encararlos con la frialdad necesaria. Su rostro apacible, simplemente marcaba el momento en que una rosa acababa de ser cortada, y encontraba en ese problema una oportunidad de crecimiento. Los problemas que tenía Paul, eran de fácil solución, y por esa razón, su rostro era apacible.

¿Dinero? No tenía mucho, sólo el suficiente, el necesario para tener una vida completa, llena de amigos, de compartir y de ser, de estar para los amigos, porque siempre hay quien requiere estar acompañado por una persona tan estable y segura como Paul. Su casa estaba abierta, su presupuesto contenía el vino y los pasapalos para aquellos que inesperadamente venían a visitarlo.

Significa que mi vida apacible no contiene algún tema de conversación interesante, estoy a la deriva, sin  una preocupación real, lo poco que pasa lo soluciono fácilmente, pero debajo de esa facilidad, está la situación real de aquello sin solución inmediata, que la vida misma me dará para mejorar.

domingo, 4 de enero de 2015

PERDIENDO A UNA AMIGA

Lo que más me duele es perder su amistad, eso es lo que en realidad más siento.

A ella la conocí un día cualquiera, teníamos un tema en común, y eso me hizo que la buscara. Cuando la vi por primera vez, ella llevaba unas muletas, se había lastimado el tobillo y no podía hacer muchas cosas. Era muy divertido ver su risa de satisfacción, cuando las puertas se le abrían, la gente le ayudaba, todo se lo resolvían, porque a ella le faltaba un pie.

Otro día me invitó a un show, había unos cantantes, un espectáculo de una marca de juguetes pero fue lo más interesante que habíamos vivido, sentados en zona vip, sin serlo, hasta adelante, con toda la comodidad, sin hacer filas, ni esperar turnos, nosotras éramos las primeras, sólo por su pie roto. Ella es menuda, petisa, una hermosa sonrisa venusina, donde todos los dientes están perfectamente alineados, blancos y de una linda textura. Sus ojos dulces azules, suaves, como de niña pequeña. Su cabello escaso, Castaño ensortijado, siempre mal peinado, sostenido por una pinza en la parte de atrás. Ella desaliñada, con ropa cómoda, nada apretado o complicado de llevar, su estilo lánguido, lo mostraba en cada aspecto de su persona.  Su cuerpo de grandes caderas y busto prominente, brazos torneados y piernas cortas. Podíamos charlar horas, ella mordiendo sus labios, ya partidos perennemente por su consistente ansiedad que la hacía morderlos repetidamente. Cada tema nos acercaba más, ella parecía comprenderme, adivinarme, parecía tener las palabras que yo necesitaba para mi experiencia de vida, no era necesario que yo preguntara más, o que esperara que el objeto me explicara lo que sentía o qué le sucedía, ella ya me había dicho todo, cada vez que mi objeto salía a relucir, ella tenía las palabras que mi objeto tenía que decir y no decía.

Pasaba el tiempo y seguíamos charlando. Para mi, esa es la vida, charlar, expresar las palabras del alma, porque ellas son las que liberan toda preocupación. Yo con mi certidumbre y mi siempre conocimiento de otros temas, resultaba útil para ella y ella me consultaba para su objeto de vida, nos complementábamos de la mejor manera, nos entendíamos y nos dábamos todo lo que las amigas se tienen que dar. Seguían pasando los meses, si, sólo los meses, porque no todas las amistades duran una vida, ésta se estaba perfilando en una razón, en una razón para resolver las dudas presentes de mi objeto, y hacerme pasar unas horas hermosas.  Ella me llamaba por teléfono, y así estaba yo 45 minutos escuchando sus lamentos, todo lo que le sucedía con sus padres, su marido, sus hijos, todo era material para mis oídos y para mi mente para procesar;, todo era tema que su alma se aliviara, y yo... yo escuchaba. Su vida empezó a recrudecerse, su consistente depresión me cansaba, sus temas eran ya irritantes, ya insostenibles. Siempre, cada semana, era el mismo tema, en una variante diferente. Todo el mundo debía vivir a través de su proyección, ella no miraba a sus hijos como entes independientes que crecen con el apoyo de los padres, ellos crecían desde el cristal que ella lo veía, sus amigas eran precisamente las madres de los hijos que su hijo debía tener por amigos, sus relaciones iban solo en torno a su hijo y a la proyección que él tenía de ella. Me daba pena, qué visión patética:  "mi hijo, tan parecido a mi físicamente, es quien yo puedo mirar, no hay tema más importante que sus asuntos a través de mis propios ojos". La hija, una hermosa princesa de voz chillona, se enfermaba cuando requería la atención de su madre, sólo estando al filo de la muerte, ella la miraba, la pobre niña vivía a la sombra de su hermoso hermano, a la proyección de la enfermedad que su madre había fincado en ella. Esa era la sinergía, "yo enferma, tu me miras, yo perfecto tu me miras, y ella desaparecía detrás de ese par de proyecciones propias".

Pese a todos su conflictos, yo la quería, la comprendía, sabía que era difícil aceptar todas las enfermedades mentales que acuciaban a esa familia, por generaciones, venía generandose la cadena de dolencias, que a manera de mutaciones se iban enroscando en esa familia.  Yo la aceptaba tal cual era, comprendía que si su dolor era vivir con epilepsia, yo bien podría acoger su tristeza y ayudarla a pasar el trago amargo.

Sin embargo algo nos empezaba a separar. Ya me molestaban sus eternas charlas telefónicas, en que yo debía escuchar y escuchar, no había manera de que yo contara mi objeto de vida, porque no encontraba solución, la respuesta venía en proyección a su mismo caso y a lo que a ella le sucedía. Yo esperaba atención, comprensión, objetividad, una palabra de aliento o una palmadita en la espalda, pero no la recibía. Ella se quejaba, y yo escuchaba. Yo me quejaba, y nadie me escuchaba. Así en mi inteligencia intuitiva, aprendí a resolver mi objeto de vida a mi manera, a la forma moderna en que dice que no hay mejor amigo que uno mismo, que no hay mejor compañía que una misma, para resolver cualquier pena.

Un buen día dejó de llamarme por teléfono. ¡Qué maravilla! liberada de sus tormentos depresivos de la semana. Pasado el tiempo, chateando, tocamos un tema álgido, un tema que a mi me importaba, una ley que se quería aprobar en contra de la familia, y en pleno dolor, le comente a ella. Cero apoyo de su parte. Yo sola en mi dolor en mi impotencia, vislumbraba un tema negro en su pasado, tal vez en su familia, un tema tabú que nunca se pudo esclarecer. Yo hubiera agradecido, que al igual que otros temas, éste me lo hubiera comentado con total amplitud, y así, yo con mis ojos abiertos como plato, la garganta seca de impresión, y la respiración entrecortada por las palabras que no vienen, elaborar su asunto y dejarlo pasar como todas las otras cosas que me había contado. Mis oídos tienen un gran bote de basura, donde voy echando todos los secretos que me cuentan, donde se van quedando los detalles, los lugares, todo allí se almacena, hasta que un día se juntan todos los pedazos para hacer un monstruo, que debo sacar en forma de cuento de princesas, o de historias rosas, porque mi mente simple no comprende, no procesa las historias maquiavélicas, las vidas tenebrosas de los seres oscuros y diabólicos. Mi mente rosa, procesaría todos esos temas en forma de un hermoso jardín lleno de flores, árboles y pájaros entonando cánticos en la primavera. Sin embargo, ese tema, ese tabú de su propio pasado, no ocupó parte de mis oídos. Aquella comunicación en que yo buscaba su compasión, su apoyo, quedo desierta, y mi incomprensión y mi dolor sin respuesta, se quedaron impávidos, rogando a Dios, que no se aprobara la ley en contra de la familia, de la que ella en su depresión evasiva, no comprendía la gravedad.

En otra ocasión yo le fallé. No hay manera de complacer siempre a la gente, y con la opción de ver una obra de teatro, o ir a un antro escandaloso, por supuesto que mi mente prefirió la paz y emoción de la obra de teatro. El festejo de su cumpleaños, sí asistí la acompañé un ratito muy pequeño, porque estaba cansada, porque no quería ir al antro, porque la música fuerte me cercena los oídos. En fin que no le cumplí como ella estaba acostumbrada a recibirlo de mi.

Al pasar el tiempo y verla el día de hoy, me encuentro con mi amiga petisa, con su tez blanca, dulces ojos azules, hermosa sonrisa venusina y estilo lánguido y desorganizado, tan lejana como el primer día. Ya no hay la chispa de dos desconocidas, ya no hay la curiosidad de saber algo sobre esa persona, todo se ha dicho, y su depresión constante, su proyección enfermiza, terminaron por separarnos y hacer de lo que alguna vez fue amistad, solo un bello recuerdo que hoy debo acariciar. Sin embargo me duele. Estoy cansada que mi vida todo sean razones momentáneas, razones, que me llevan a un aprendizaje más que a una vida en compañía. Razones que simplemente eso son, momentos hermosos que deben quedar en el pasado, para ir olvidando, y así algún día al abrir el álbum de fotos de la memoria, salga a relucir ese instante, esos escasos meses que nos unieron, y que hoy no se pueden contar en suma, sino en resta. Aferrarse a lo que a uno le molesta, no es bueno, aunque el pasado pese tanto, hoy veo con tristeza que ya no hay lo que había, que eso que nos unía ya se resolvió y no hay mas tema de conversación. Que aquello que yo pensaba era un tema pasajero, como sus depresión consistente, es algo que ahora me molesta, y me aleja de ella. Su egoísmo , su egoísmo. Su carácter de princesa consentida, que le hizo ver el mundo desde su propia proyección, es lo que hoy le hace su gran egoísmo. Yo no quepo en su proyección, mis palabras ya no son más útiles, mis oídos han escuchado suficientes secretos de ella y ahora, debo despedirme con el llanto en los ojos, con el dolor del alma, con el corazón estrujado y el estómago revuelto, con la tristeza de quien no quiere soltar aquello que fue lindo y que ya no lo es. Cuando el corazón ha cedido el puesto a la razón y cuando ésta le dice "ya no va", "ya salte de ahí, que te van a lastimar", arrastrar el muerto no es bueno. Pero mi corazón llora, mi corazón llora en desesperanza en soledad, en desesperación, en tener que olvidar aquello que fue lindo, que fue compañía, que fue amistad, que fue momento, que fue ... que fue... pero ya no es. 

jueves, 30 de octubre de 2014

ESTADO MAGALLANES.

En este día la vida me sonríe, en este día la calma es mi guía. Todavía vivo de subida, todavía permanezco en ese crucero en Tierra del Fuego, mirando montañas, mirando picos nevados, glaciares y naturaleza incipiente. Vivo con la felicidad de quien tiene todo resuelto, de quien confía en que Dios está con ella y no tiene nada que lo preocupe. Es ese estado que uno no quiere dejar más, que uno quisiera que permaneciera por siempre, como un activo fijo, sí es posibe lograrlo, pero ¿a qué precio?

Es entonces cuando siento tu mirada, cuando en mi loco deseo busco algo que me acerque a ti, algo que mi mente consiga para que tu persona esté mas cercana a mi., quiero acercarme a tu persona quiero permanecer cerca de ella, pese a que se que no estás, pese a que se que estás muy lejos, en tu espacio vital, en el espacio en que nada te hiere, que no te encontrás expuesto, allí donde hay que acercarse.  Quisiera vivir allí, en todo el tiempo, en cada momento, pero me percato, que es inútil y fútil mi intento, porque mientras más me acerco, más te proteges, no se trata de mi, se trata de vos, se trata de un lugar de seguridad donde te encuentres a salvo, donde no tengas que agobiarte y que tu conciencia, así tranquila permanezca, aunque tu deseo y tu cuerpo vibren en otro sentido. Ya he sufrido con tu ausencia, ya he sufrido con tu lejanía, y no tiene sentido traerla a mi. Yo sé que lo conseguiría, mas ¿por cuánto tiempo? ¿Cuanta energía me robarías al hacerlo? No tiene sentido, te dejo ir, dejo tu energía para que sola, sin esfuerzo, sin oponerse a tu voluntad, sin intentarlo con todas mis fuerzas, sólo se de. Sin esmerarme a que estés aquí, te suelto, sabiendo que  no estás, sabiendo que  te mantendrás en tu espacio aislado para tu seguridad para tu vida que nunca cede, que nunca se acerca que lejos permanece.
Así es como quiero permanecer, así en ese estado de ingravidez, en ese sentido de quien vive encantada y perdida, donde nada me puede dañar, ni nada me puede dejar expuesta porque el estrés trae reacciones desagradables para mi, reacciones que me recuerdan que ya no estoy en ese hermoso y relajado lugar, sino que estoy en mi rutina, en mi diario vivir, donde aquél pensamiento ya no va.

Dicen los neurólogos que el cerebro va archivando todo lo pasado, aquello que alguna vez fue hermoso y delicado, aquello que alguna vez nos consternó los sentidos, se queda en el pasado, en aquél espacio que no es presente, que igualmente no sube la xerotonina, ni la  oxitocina. Todo lo presente hermoso, se queda en el pasado, aunque yo no lo quiera, aunque yo me esmere en que sea diferente, mi cerebro manda a todo el cuerpo. Mi corazón, por más que tenga decisiones, no puede contra el mazo del cerebro que  sabe lo que es mejor para todo el cuerpo, para mi bienestar.

Así, doy un paso al pasado, y  un escalón arriba me separa de él. Por más que yo quiera y me esfuerce por permanecer, allí, donde mi menta flota ligera, donde mi felicidad respira controlando todo el terreno, mi presente me dice que no es posible. Yo intento, con todas mis fuerzas, con todo mi ser, comerme ese paisaje relajante, ese estado para que permanezca en mi día a día, para que aún viviendo en mi vida rutinaria, pueda controlar el estado de ánimo que me  pone mal y que en otro momento me fue muy agradable. Yo en mi rutina diaria, intento permanecer en estado Magallanes, en estado relajante metida en un crucero en una porción ínfima del mapa terrestre.

viernes, 18 de julio de 2014

BUSCANDO UN HEROE

Cuán rápido pasa el tiempo, cuán rápido sucede lo esperado para después verlo lejano y perdido en el tiempo. Así como el mundial de fútbol, lo esperábamos en los comerciales de los medios, y de pronto, ya  terminó. Al hablar de este tema me viene al recuerdo el   deseo de buscar héroes. Todo un país, vive atento a un equipo de sólament 22 jugadores que según su preparación, astucia y juego, avanzarán en el camino para recibir el tan anhelado premio de la copa de fútbol. Todo un país detiene sus actividades, y hace planes para ver jugar a su equipo de héroes que al menos en esta materia le mostrará que la vida tiene sentido, que no hay por qué agobiarse por todo lo demás, si por lo menos los 22 jugadores o los 11 en la cancha, llegan al triunfo que nosotros no. Yo vi este mundial con otros ojos. Vi a países africanos llegar lejos como nunca antes, a latinoamericanos dar la sorpresa. Ellos son los que más deseaban que su equipo tuviera un juego de semifinal, ellos, más que los ganadores de siempre se apoyaban en su equipo esperando el héroe que no existe en su país.

Si el país de uno está lleno de corrupción, ver ganar al equipo de fútbol, le hace olvidarla, observar, que por lo menos una pequeña sección de éste si está progresando, que por lo menos en el deporte sí funcionan las personas.
Si el  negocio va muy mal, si el laburo o el jefe son horribles, por lo menos este héroe deportista, me hace olvidar toda esta situación personal.
Son tantos los pretextos que nos hacen ver a aquellos que han triunfado como héroes, que los jugadores que pierden, se sienten doblemente mal: porque han sido eliminados de la competencia y porque han defraudado a cada uno de los habitantes de su país.  Se sentirán avergonzados, porque en esa conferencia de prensa, habrá que declarar algo que no importando qué se diga, bueno o malo, o razonado, nunca será la respuesta que el público deseaba.

Buscar héroes. Qué sencillo y qué trillado suena esta situación. Cada frase que escuchamos de cada uno de nuestros amigos es: "Vos sos tu héroe", "no dependas de nadie para ser feliz", y así me miro a mi mismo, miro mi situación personal en cada una de mis circunstancias, y mejor doy vuelta a la hoja Nada me complace en mi, por eso prefiero mirar al héroe promisorio que ha llegado hasta el otro lado del mundo para, por lo menos, aparecer en la TV. Es verdad que el héroe está en cada uno de nosotros, esas frases trilladas tienen razón, no hay mejor héroe que yo mismo, nada mejor que aquello que yo quiero forjar. Sin embargo yo creo que el héroe sólo se formará si tengo paciencia.

Cuenta la historia de un joven estresado. Vivía apurado cada día. Cada mañana al despertar, no tenía tiempo ni de mirarse en un espejo, sólo era levantarse, vestirse comer cualquier cosa e irse a vivir. ¿En qué laburaba? Que más dá.Tal vez fuera carpintero o ejecutivo, tal vez obrero o fuera desempleado. No importaba su condición, él, sólo salía a toda velocidad sin mirar qué había al lado, o quién lo había mirado a él. No sabía tampoco que tenía las horas contadas, que llevaba en su piel un polvo que se tiraba a la mayor velocidad que él caminara. Un día cuando su polvo de vida estaba muy mermado, finalmente se sentó en la acera, enojado, molesto porque no podía hacer nada, porque su condición de vivir apurado no se estaba cumpliendo. Sentado en la acera, miró a otros jóvenes, que como él, también iban a toda velocidad en pos de "algo". Había un viejo sentado en una banca frente a la acera en que se encontraba el joven. El abuelo lo llamó. El chico, cansado y desconfiado, al principio lo ignoró, pero al notar la insistencia con que lo llamaba, picó su curiosidad, y se levantó a su encuentro. -"¿Qué pasa con vos, joven? ¿Por qué no corrés como los demás de tu edad?" -"No lo sé", contestó el joven "de pronto me he quedado sin energía" -"¿Por que pensás que esto te ha sucedido?" -"No lo sé", volvió a responder el joven, esta vez molesto y enfurecido por la insistencia del abuelo. -"Mostrame tu mano" le dijo el abuelo. El chico altanero, se la mostró. Tras un rato de mirar su mano de uno y otro lado, tras observar su cara y sus ojos cansados, finalmente le explicó el abuelo "hijo, temo informarte que estás a punto de morir". El joven impresionado quedó sin respiración y confundido lo miró fijamente -"¿Qué decís? ¿Por qué me voy a morir? ¿Acaso mi mano tiene una inscripción?" El abuelo lo miró en silencio, sabía que no estaba preparado para esta noticia ni tampoco para recibir la explicación. el joven insistente volvió a preguntar iracundo, y la respuesta del abuelo fue la misma, el silencio. El joven aturdido, intentó levantarse, aquella información seguramente era falsa, el abuelo solamente quería gastarle una mala broma. Como no tenía energía para ponerse de pie, ni para enojarse más, se quedó ahí sentado. Cuando el abuelo, observó que su estado ya era el correcto,procedió a explicarle; vos estás hecho de polvo, y como vas tan apurado, has ido tirando el polvo a toda velocidad, y no te ha dado tiempo de recolectar más polvo para continuar viviendo. La paciencia, será la que te devuela la vida, mirar a quien tenés al lado, ayudar al prójimo, hará que tu piel vuelva a tener el olvo que necesita para vivir, de otra forma morirás cuando menos lo esperes. La paciencia, te ayudará a descubir los mejores días que te ayuden a observar tu mejor circunstancia y tu mejor situación para que cultives, la mejor parte que hay en vos.  Aquellos días en que quieras apurar porque tu desesperación juvenil así te o solicita, hazlo, pero los otros días , tomate el tiempo de mirar aa tu prójimo, para que sepas el tipo de héroe en que podés convertirte. 

lunes, 19 de mayo de 2014

Heridas de infancia: injusticia-rigidez, víctima

Es curioso cómo todo sucede de la forma más inesperada. Hace tiempo me angustiaba porque mi pasado me había alcanzado, aquello que yo había eludido, nuevamente estaba junto a mi. Las chicas de una etapa escolar, a las que dejé de ver por pesadas, porque no había relación cercana o afinidad, de pronto se convirtieron en mi compañía.

Recuerdo con pesar, cómo sufro cuando he de confrontar aquello que me lastima como estas personas. Cuando una herida de infancia surge, uno sufre igual que cuando lo vivía de pequeño. Si lo que sufría era abandono, se apega a las relaciones para no volver a vivir ese dolor. En mi caso era injusticia, una persona que sufrió la injusticia, vive haciendo la víctima y en rigidez, para que la herida no cierre, para que uno no crezca. ¿Por qué? ¿Por qué queremos permanecer en la infancia? Porque aunque hayamos tenido eventos muy tristes, era la época en que alguien nos miraba, nos mimaba, nos mantenía, estaba al pendiente de nosotros, y por eso al crecer inconscientemente queremos, deseamos, anhelamos regresar a esa época. Como eso ya no es posible, porque el tiempo nos ha dado responsabilidades, y obligaciones, entonces recurrimos a las actitudes infantiles que eran importantes y definitorias para nuestro estar. Recurrimos a nuestras heridas que por lo menos nos recuerdan la infancia que añoramos. Dicen que al descubrirnos metidos en una herida y reaccionando ante ella, debemos quedarnos quietos, no mover, no quejar, no hablar, no actuar, porque cualquiera de esas actitudes, hará que nos envolvamos en el papel de víctima en este caso.

Es un efecto impresionante, descubrir la injusticia y quedarse quieto. Me dio ocasión para esperar y analizar a cada mujer que recordaba. Incluso me trajo un ejemplo, una injusticia más. Una amiga reciente, me ha enviado un mensaje de felicitación, cuando ella fue quien me negó ayuda, una mano, una mirada, todo me lo quitó, y su entrada triunfal inició con "las grandes amistades superan cualquier adversidad". Mi reacción automática hubiera sido, llamarle, contestarle en gratitud. Pero como estaba en estado de quietud por la otra escena de injusticia, tuve la calma de no hacer nada. Así como llegó, se fue, mi amiga reciente, no me ha vuelto a hablar, cosa que agradezco, las amigas no dan la espalda sin una razón o un perdón pronto.

Quedarse quieto ante una humillación, ante un abandono, ante un rechazo, traición, injusticia y dejar que el mundo se mueva, le da a uno la fuerza y la voluntad para seguir adelante. Cuando uno no reacciona ante estas heridas, tiene tiempo para pensar en un golpe de respuesta acertivo. No es que uno se quede congelado y no responda, no es falta de confrontación, sino falta de herramientas para hacerlo. Si toda mi vida he recibido injusticias, la única reacción que tengo es la rigidez, y si decido no moverme, en vez de aumentar la rigidez, busco en mi cajón de herramientas, cuál puedo usar para resolver este problema en particular.

Cuando uno se queda quieto, es como quien atrapa balas, son las pruebas que venimos a trabajar en la vida, y cuando uno ya no se engancha, la prueba misma se va, se aleja por si sola, porque hemos superado la prueba. No es fácil, no es de una sola vez, es consistentemente, día a día y escena a escena, observar si me está atacando o me estoy proyectando. Es como detectar aquel alimento que te hace daño, una vez que lo conoces, ya no lo pruebas, y resuelves el problema.

Saltar y esconder un pedazo de vida, puede ser perjudicial para el propio crecimiento. 

lunes, 5 de mayo de 2014

EL CEREBRO: DISPLACIA CORTICAL I

Hoy, es de esos días de ansiedad, en que no puedo sentarme a descansar, porque la cabeza está volando en algún espacio virtual, no de la computadora, pero sí de las galaxias en las que navega mi mente. Este momento, lleno de lejanía y de disparidad necesito poner los pies sobre la tierra.

Empiezo recordando la frase de un poeta enamorado, que cuenta en una frase, que está enamorado, y más adelante que está triste, y es que el amor provoca tristeza. Yo antes pensaba que era mi proyección infantil, mi inmadurez como persona, que quería y amaba a través de la tristeza y que sólo así había aprendido. Leyendo el blog de un neurocientífico, me entero que la dopamina que trae al amor, es un estado que no lo soporta el cerebro, es como vivir drogado, y entonces el mismo cerebro como método de defensa, genera oxitocina, que trae al cuerpo a la realidad y la mente a un piso que corresponde. Por eso es importante no perderse en el amor, porque el cerebro de todos, hará que regrese a una triste realidad. Por eso en mi caso, el amor etéreo, me hacía llorar porque el cerebro no comprende eso y lo tira a lo que sí reconoce. Es curioso saber esto. Por eso, como el amor no perdura por siempre tiene una corta vida de 4 años, es lo habitual y la rutina de trabajar con las cualidades de la persona, lo que hace a una pareja perdurar. Hoy en día, donde el amor es virtual, las relaciones reales pasan mucho tiempo en una computadora, pierden esos 3 ó 4 años maravillosos de amor real, en suponer que será eterno de esta forma y por eso no perdura, porque la cruda realidad de cuando el amor se va, nos muestra al ser horrible que nos proyecta todos nuestros defectos y tristezas. Cuando en cambio, en esos años nos concentramos en dedicar realmente, a vivir, a esa persona a nuestro lado, la cruda realidad, no lo será tanto porque estaremos con un ser conocido y conquistado, elaborado y nuestro.

Hablando del cerebro, estoy comprendiendo lo que llaman "DISPLACIA CORTICAL". El cerebro está formado por "rayas", por decirlo así,  en forma de circunvoluciones, que se hacen mientras más aprendemos y más recordamos, estas rayas, se van profundizando, forjando mejores recuerdos que se pasan al cerebro de largo plazo, dentro de estas profundidades. La memoria de corto plazo se queda en la corteza, y mediante leemos y releemos la lección, esta información se irá profundizando a la circunvolución. Hay veces que el cerebro se forma con defecto, en algunas zonas malfuncionará.

¿Cómo sucede esto? A los 10 días de creado el ser humano, cuando ni la madre sabe que está embarazada, se forma el cerebro. Es una bola con una colita. Las células de la bola, se abren para formar la corteza cerebral, y la colita formará el resto del cuerpo. Cuando estas células no se extienden correctamente, dejan en la cabeza de la persona una pequeña cicatriz. Las células que no hacen su trabajo, se ponen duras dentro del cerebro. Esto con el desarrollo en los próximos 9 meses, forman una deficiencia llamada displacia cortical. Esta parte del cerebro estará descompuesta. Será como una pared deforme, hecha de diferentes materiales. Es como si una casa pobre, la montamos con escombro, ladrillos y pedazos de loza, la apariencia será fea, y la construcción no será tan rígida como se espera.

El desempeño de esta pared del cerebro será pobre. Se cree que el déficit de atención, el autismo  y otros comportamientos extraños, están relacionados a esta malformación... continuará. 

martes, 8 de abril de 2014

TRISTEZA ESTÉRIL

He estado muy triste. No hay camino que pueda recorrer, que me lleve a encontrar un solaz, un espacio que me consuele. Por eso no escribo aquí. Escribo en un papel, donde pueda yo releer mis pensamientos, para luego romperlos, y no dejar más trayectoria de mi en ningún momento. Esa tristeza que me alberga, no me permite vivir. No permite a Zafiro Azul crear, ni embelesar, o tal vez entretener a algún distraído lector. Ya no hay algún estímulo que ayude a  mi creatividad y me haga escribir algo divertido. Los símbolos son muy complicados, ya tiene cada uno una historia. Ya no es una frase, un color o un sentimiento. Se ha tornado en algo diferente. Es curiosos cómo todo tiene su momento y su espacio y en ese debemos aprender a vivir mientras dure. Sin embargo darse cuenta es triste. Era bello cuando inventaba yo mi vida. Cuando inventaba yo al mago. Cada año, ha tenido algo que me sorprende que saca algo desconocido de mi. Sin embargo, este año de recoger cosechas, no; este es mi año 8 donde está el fin de un ciclo muy cercano y la cosecha se verá tras 8 años de largo laburo, de esfuerzo y esperar resultados maravillosos.  Este año me ha sacado de mi interior y me ha llevado a fiestas. Así es. De fiesta en fiesta vivo. De fiesta en fiesta escucho a la gente y me pierdo en tantos comentario superficiales y la música que no lleva a ningún lado.

Tal vez el poder de la sociabilidad no es lo mío, porque eso me mantiene triste. No me puedo quejar. Es hermoso haber logrado algo que se me ha dificultado con tanta frecuencia. El socializar, hablar de boludeces y reírse hasta desternillarse, es muy divertido, es  muy relajante, pero no acrecenta, no aumenta mi voluntad, ni mi ánimo, ni mi gusto por simplemente escribir. Como quien lo hace en una tarde de verano. Quien camina por la costanera del sur y se sienta en una banca a mirar los transeúntes, la contaminación de los colectivos, y ahí entre la brisa y el temor de que un hambriento venga a quitarte la paz, sentarse, disfrutar el viento otoñal, el viento que enfría las ideas, pero que todavía calmo relaja el espíritu y el estres de ese verano ardiente, que de pronto recuerda que no quiere irse, que todavía debe permanecer calentando nuestras pieles. Es ahí donde me gustaría estar, sentada en mi soledad en una banca en cualquier rincón de Buenos Aires. Y sin embargo, no. Estoy de superficial divirtiéndome entre fiestas y gente, recordando los buenos momentos, y bebiendo aquellos licores que distraen y hacen pasar los momentos agradables.

Sin embargo, esos momentos, no son realmente entretenidos, no me están consolando, ni ayudando a resolver mi situación real. Ellos son solamente distractores, que en verdad me hacen vivir otra faceta, pero que no le ayudan a mi querido personaje a crear y a sentirse importante. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

EL TIO DE LOS BOMBONES - HERIDAS DE INFANCIA

Esta es la historia de un hombre, que llamaremos "el tío de los bombones". Él era el clásico tío amable, divertido, que siempre tenía algo para los sobrinos: a veces eran dulces, otras juegos, los llevaba al cine, al parque, a cualquier actividad que los mantuviera entretenidos. Sin embargo le llegó al hombre el tiempo de sufrir. Su vida no podía continuar tan irresponsable como para solamente procurar felicidad a los sobrinos, para sólamente hacer felices a los chicos ajenos, había que prestar atención a sí mismo.

Existe un chakra, cuyo nombre no recuerdo que empieza a funcionar a los 40 años. Este chakra es el que hace al ser humano terminar la vida feliz, hacer de su vida algo que le satisfaga, cumplir sus deseos de infancia, ser exactamente como él de pequeño había soñado, cumplir con los propios deseos, y con las propias actitudes que siempre se habían deseado. En resumen ser el adulto que ese niño alguna vez deseó.

Al tío de los bombones, le llegó el momento de sufrir. Su padre había sido un hombre duro, un hombre recio, amargo, adusto. Su mirada era siempre seria, detrás de unos lentes profundos, sus ojos vivían perdidos tras de aquellos cristales, su barba, prominente como la de un sapo, su presencia desagradable como la de un sapo, todo su padre era un sapo que alguna vez fue príncipe para su esposa. El tío de los bombones, no se parecía en nada a su padre, él era amable, era cuidadoso, atendía a los chicos y era todo sonrisas para ellos. Eso no estaba bien, él debía ser y sufrir como su padre.

A sus 43 años, el tío de los bombones decidió terminar su vida responsablemente y encontró una mujer que le haría su sueño realidad. Ella era una mujer abandonada por su marido, con una hija que en este momente tenia solamente 3 años. Cuando el tío de los bombones conoció a este par de mujeres, se enamoró de ellas. La mujer era perfecta para su plan de sufrimiento, y la pequeña era la ternura más linda de los tres años, cuando las chicas son dulces, y son tiernas y son adorables, y tienen la dulzura que enamora a los hombres. Son los tres años de las pequeñas, cuando su papá es el príncipe, papel que ningún hombre puede rechazar. Así el tío de los bombones, se casó con este par de mujeres. Con la esposa, tuvo un hijo, y así, la familia de 4, iba feliz desarrollándose.

Un buen día, la esposa del tío de los bombones, empezó su trabajo de hacerlo sufrir. A sus hijos les hablaba mal de su padre, lo ponía en rídículo frente a ellos, les decía que era un mal hombre, que era holgazán y demás críticas que iban mermando la relación; así tras varias peleas, ella decidió abandonarlo y dejarlo solo. El tío vivía con su hijo, un chico bien parecido, de ojos verdes y pelo negro, tez blanca, fuerte y potente; el hijo  igualito a él, era gordo y comía compulsivamente igual que su padre, el tío de los bombones. Era raro, huidizo  igual que su padre. El hijo, repitió lo mismo que la madre, a sus 15 años, abandonó al tío de los bombones, dejándolo como le correspondía a la historia que debía vivir. El hijo odiaba a su padre, igual que el tío odiaba al suyo. El tío se hizo adusto como su padre y los trataba con la misma rudeza con que él había sido tratado. Sólamente emulaba a su propio padre, el abuelo del chico.

Las heridas de infancia, se heredan. El tío de los bombones, sabía que no estaba cumpliendo con su vida, porque no era tan amargado como su padre, porque era feliz, porque hacía felices a los chicos, algo que su padre no, por lo tanto, era momento de sufrir sus heridas de cumplir con la genética familiar y ser igual que su padre. Es tan fácil ir sufriendo, es tan fácil simplemente hacer lo mismo que aprendimos de pequeños, y no nos hacemos más fuertes que ellos. Pensamos, inconscientemente, que nuestros padres sufrieron gratuitamente, y por lo tanto es nuestro deber emularlos. Hay que vivir con la conciencia de lo que no queremos, para que al momento que nos veamos allí dentro, tengamos la capacidad de salir de dónde no queremos. ¿Cómo? simplemente siendo concsientes, mirándonos en el espejo de aquellos que nos precedieron y observando no emular aquello que nos molesta. 

sábado, 22 de marzo de 2014

MUJER TRAIDORA - el divorcio

Esa noche era especial, se pintaba el ambiente de emoción, mostrábanse las horas largas y eternas como para deliberar y explayar la mente hacia los confines de la creatividad. Así, mi mente encontró con quien arreglar el mundo, actividad que me fascina por demás estimulante. El hombre me expresaba el caso de un amigo suyo, que sufría el divorcio como si fuera el primer día. Yo me quedé expectante y dije que no comprendía, cómo un hombre podía sufrir algo emocional, yo siempre he tenido la idea que los hombres no tienen corazón, que no sienten con la pasión de una mujer; sobre todo si con facilidad superan a una y la cambian por otra.
Me explicó que cuando un hombre se casa, viene a ocupar su esposa el lugar emocional que ocupaba su madre, porque ella le enseña cómo le gusta su proceder y qué espera  de él en su nueva casa, en otras palabras lo educa como ella espera se comporte. Mientras que ella a su vez, le provee con la comodidad de ropa limpia, comida sana, cariño y compañía seguras. El hombre empieza a cansarse de esta nueva madre, llamada esposa y busca inflar su ego.
Es entonces cuando senbusca distracciones: Él puede ver mujeres desnudas, tener amantes, pero con cuidado de que su mujer no se entere. Cuida no llegar tarde ni pasarse de copas, porque "ella se molesta". Para una mujer, esto es una actitud desleal, provoca que ella se sienta usada y desprotegida; pero él no lo ve así, él solo busca una pequeña distracción. Cuando ella, tras sentirse abandonada, pide el divorcio y lo consigue, él siente este hecho como una traición, porque para él, perder a su mujer ha sido como perder su corazón, como perder el eje emocional, que le daba la parte afectiva que necesita. "Por eso pasan 2 años y el hombre sigue sufriendo como el primer día, porque sufre la traición de perder su corazón", me dijo mi interlocutor.
Por esa misma razón, ellos pueden y necesitan llenar el hueco de esa traidora y suplirlo con otra. No importa que la siguiente traidora sea más mala y superficial que la primera, necesitan llenar ese espacio indispensable para sentirse completos. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

EL PERDON ANHELADO

Cuánta gente vive arrepintiendose de los errores que ha cometido, vive pidiendo perdón por el daño que ha hecho a la gente alrededor, y continúa haciendo las mismas cosas. Pueden ir pidiendo mil perdones,  sin darse cuenta, que no hay perdón que pueda reponer las lágrimas derramadas, el dolor triste, la esperanza frustrada, la expectativa dolida, cuántos sentimientos provocados, por un simple ímpetu de ir lastimando sin pensar dos veces en la persona a la que tiene enfrente. Así repiten esta acción una y otra vez, con gracia sutil, con los dones abusados que un día Dios les ha dado.

Cuando alguien lastima sin piedad, es como un dinosaurio, que va destruyendo todo a su paso, como un terremoto que rompe y destruye, como un tsunami que al igual que un terremoto, destroza a su paso y deja inservible todo lo que el agua ha tocado. Una persona que lastima como una fuerza natural impetuosa, ¿cómo llega a decir "perdóname, no lo vuelvo a hacer"?. Lo interpreto como la canción de Gloria Trevi "No me querías lastimar..., me querías matar". Suena tan cínico como cuando al recordar y elaborar esas palabras de quien te ha lastimado, te ha dicho exactamente aquello que querías oír, para después decirte "qué crees, que estaba distraído". Esa gente que lastima como un dinosaurio, no puede ir como si nada, como si "perdón" fuera la respuesta a sus males, a su conciencia que le recuerda todo lo malo que ha hecho y que ahora le obliga a decir "perdón porque te he lastimado". 

Dice la creencia cristiana que hay pecados que no se perdonan sólo con el arrepentimiento, se perdonan reponiendo el mal hecho. 

Si se trata de matar, pues habría que ir con los familiares del muerto, a que pague los  males que su "impulsividad dinosáurica" su "tontería tsunámica" le ha provocado a la gente alrededor, tal vez sostener a los hijos huérfanos. Sin embargo hay daños de amor que no me imagino cómo se perdonan. ¿Acaso con decir "perdón, me equivoqué, la persona que se ha quedado dolida y alentada, se cura? Puede quedarse así, con el corazón adolorido, pero ¿Cómo se devuelve un dolor de amor? Una mentira explayada simplemente para divertirse, o para convencer a la otra parte de acceder a su voluntad. Por supuesto que hay gente que no vale la pena mirar, esos tsunamis, no valen nada, esos tsunamis, mejor que sufran solos en su agonía de conciencia adolorida. Esos  que provocan dolores de amor por lo menos deberían ir con ese parte lastimado y por lo menos mirando a los ojos, decir algo. 

Hay gente que disfruta sembrando rencor, que se enaltece en el dolor de saberse odiada, tal vez por eso, lastima como dinosaurio, lastima "sin querer" porque son felices regodeandose en el odio sembrado. 

Cuenta la historia de un cura llamado "el padre trampitas". De joven había sido un ladrón, un embaucador, pero como su educación fue altamente cristiana, en algún momento se arrepintió. Así el cura se fue al seminario y fue aprendiendo la forma de ser un buen sacerdote. Sin embargo, su conciencia le dolía, sabía que no podía estar como si nada porque su pasado le pesaba. Pasaron los años y un día fue con su superior tras una larga homilía sobre la conciencia. "Superior" se acercó desgarrado en dolor, con el sufrimiento patente de alguien que no puede fingir mas "yo no merezco estar entre la gente decente, entre la gente honesta que lucha por salir adelante día a día, yo merezco estar en la cárcel, entre los presos condenados, entre la gente como era yo tiempo atrás." El superior se sorprendió no esperaba esta reacción de este cura tan bueno que había resultado. Había mirado el gran cuidado que observaba en las misas, las homilías, las confesiones, y estaba convencido que había superado esa mala vida de la que venía. Serio y confuso le comentó "¿Qué propones? ¿Crees que si vives entre los presos tu alma vivirá en paz?" El cura tomó aire, cerró los ojos y con un nudo en la garganta exclamó "envíeme a las Islas Marías, con los presos condenados a nunca salir de allí". El superior impresionado por esta decisión, le respondió "¿estás seguro que eso calmará tu alma? Tendría que pedir permiso especial porque eso no es normal". 

Así pasó el tiempo. El padre trampitas, fue enviado a las Islas Marías donde convivió con los presos y sus familias, donde recibía un trato un poco mejor que el de un preso normal, pero donde él sentía estaba pagando la condena de ser un ladrón arrepentido. Ahí hacía la labor que Dios le había designado, "salvar almas, para la gloria de Dios". 

lunes, 10 de marzo de 2014

MONTAÑA O MONTICULO

Leía una de las frases que día con día se  encuentran en la red y ví una frase que me revolvió el estómago  "un problema puede ser un montículo o una montaña. " No cabe duda que esto es sólo un  cliché elaborado que no tiene mayor fin que hacer sentir mal, a quien se encuentra en la mitad de un problema irresoluto. Sin embargo, como yo no me quedo sólo con una frase, sino que elaboro todos mis sentidos hasta dinde ella puede hacer mella, continúo pensando. 

Para un optimista, la montaña será un montículo, mientras que para un negativo, un simple montículo, será una montaña. Posiblemente una montaña se presente cuando no se sabe el camino que se tomará. Tal vez ésta de la nada, se torne en un montículo, no creo que tenga que ver con la actitud positiva de la persona.- Porque  
 todo depende del ángulo que se mire, ya que cuando has encontrado el camino y estás cerca, la montaña se reduce a un montículo independientemente del positivismo que se tenga. La montaña que parecía un difícil camino, de pronto, se vuelve algo sencillo, pero es que ya lo has planeado, ya has conseguido enfrentar aquello que parecía muy difícil.

Las montañas son como los problemas diarios, uno debe elaborar el plan de acción exhaustivamente, una vez hecho esto, el Everest será un montículo. No es la actitud y el positivismo lo que nos ayuda a subir la montaña, es la decisión de subirla. Una vez tomado el camino, conocido el plan de acción, lo demás será fácil. Todos sabemos subir montañas, para eso vivimos, para resolver problemas. Todos sabemos caminar, sólo es la decisión de atreverse. Al atreverse a caminar y tomar las cosas con filosofía, con calma, con voluntad, será el primer paso para desafiar el reto para mirar la montaña de frente y atreverse a subirla.

Cada quien tiene su propia forma de enfrentar sus montañas, y cuando un "sabelotodo" dice que "nuestra actitud hará de él un montículo", me suena a  mofa, a superioridad, me suena a reto desagradable, a reto de que "no podés mover las cosas como querés". Me suena a que sólo él sabe, y nadie más. Me parece a que quiere demostrar que sólo él es líder y que nadie lo alcanza, me suena a que no le interesa ayudar, sólo mofarse de los que no han logrado lo que él.

Imagino un alpinista, empieza con un pequeño reto, una pequeña montaña, que al principio es difícil, pero a la mitad del camino, ya tiene condición física  y ya logra subir con facilidad. Depende de su voluntad y actitud para que sea simple, llegar agotado o relajado. La actitud ayuda a hacer cumbre, no es al principio donde ella impera, es antes del final, cuando ya estamos entrenados y la seguridad y la práctica nos ponen una actitud feliz, sonriente, armónica.  Una vez arriba, el alpinista encuentra un nuevo pico y emprende su camino una vez más. El camino será nuevamente fácil o difícil; el camino marcará que es sólo un montículo, porque el pico anterior era el difícil, por que el pico primera era el de práctica. Por eso, cuando esperamos que las cosas sean fáciles porque iniciamos felices y positivos, se esconderá la gravedad de la realidad, nos dará una seguridad falsa. Cuando inicialmente vemos una montaña, nos preparamos emocionalmente para una ardua carrera. No es verla como un montículo, lo que la hará más sencilla, es elaborar el plan de acción, lo que hará que ésta sea simple, un camino feliz por recorrer, un simple montículo que se parecerá a aquello que ya aprendimos una vez, si hemos aprendido la lección, porque de otra forma, ese nuevo pico será tan difícil como el primero. Por eso es importante enfrentar aquello que necesitamos resolver con toda la buena decisión y allí sí, impregnarla de actitud de triunfo.


Hacer de una montaña un montículo es simplemente iniciar, hacer como si esperamos, pero no alardear como si fuera muy simple, porque sucede que por andar de presumidos, nos caemos. Cada quien sabe resolver como conoce, como ha venido haciendo. No es el hacer algo distinto, lo que hará de las montañas montículos, es planear distinto, usar otras herramientas y hacer oídos sordos a los "positivos de actitud impecable", porque  esos no desean enseñar a subir montañas, esos buscan mofarse de los que no han logrado lo que ellos. 

jueves, 6 de febrero de 2014

Un Lobo tras 9 años

Es curioso cómo las conversaciones llevan a hablar de temas que uno no imagina. A mí me gusta hablar de temas extraños, que hacen al cerebro ir más allá de los sentidos, de las extravagancias, de las exageraciones. Cuando veo las películas sobre excesos, me dan fiaca, esa pobre gente ha invertido miles de dólares en escenas que no llevan a nada, sólo llevan al espectador a imaginar qué será vivir esos excesos y a desear tener la vida del artista para repetir, punto por punto lo que acaba de ver en la pantalla.

Tal es el caso de "El lobo de Wall Street" Hay una frase que me quedó grabada "recibís tanto dinero, que no sabés qué hacer con él" Así pagás fiestas caras, drogas extrañas, mujeres excelsas a riesgo de tu salud. El Lobo decía que cada mañana "sudaba" los excesos de la noche anterior para amanecer listo y brillante para vender bonos y sacar cientos de dólares en las comisiones.

Toda esta película es la vida de un joven en 5 años. La juventud aguanta, tolera, todo el cuerpo está nuevo y se recupera. Ja quisiera ver a ese hombre a los 40 años. Tal vez sea una foto más de los que exponen con el resultado de las drogas y el alcohol, y entonces uno diga "pobre ¿no se daba cuenta de lo que hacía?" y vos, que mirás esa película y querés imitar al actor ¿No pensás que serás uno de ellos? ¿Que al cabo de unos años tu cuerpo dirá "ya no más" y vos no te puedas detener?

Esa es la rabia con esas películas. Si ellos, los actores, los ricos se quieren pudrir, que lo hagan, pero que no envicien a las almas jóvenes, llenas de esperanzas que embebidos por una felicidad aparente imitan a quien parece tener una vida hermosa.

Lo sé estoy sonando como abuela de 90, pero es que los abuelos tienen la sabiduría. Son ellos los que saben porque ya vivieron, ya experimentaron, ya son viejos y pueden dar fe y testimonio de que eso que el actor vive, es sólo fantasía.

Es triste una película de una mente brillante desperdiciada. Ese talento nato que tenía para vender, son flashazos de unos cuantos minutos. Aquello que deberían resaltar es lo que pasan como una casualidad y el resultado de esa casualidad, es el resto de la película.

Es verdad que los placeres mundanos, todos ellos son como un vicio que uno no quiere dejar, que no desea detener, uno quisiera mantener el momento del placer en el alcohol, en una fiesta en la playa. Uno quiere que no llegue la mañana para que la fiesta continúe. Uno desearía que todos los días la fiesta continuara y no terminara más, pero se volvería aburrida, se tornaría en una fiesta de vida, y asumo que eso sería aburrido. Aquellos que vivieran de fiesta desearían tener una vida como la de todos los seres humanos. Como la historia del Príncipe y el Mendigo.

A veces, cuando veo a la gente en una fiesta "animadísima" y los veo gritar, me parecen tan falsos. Si me acerco a ver qué están comentado, es que se les han pasado las copas. ¿Es eso divertido? Yo creo que si, y de hecho lo es, para el ebrio, pero la gente alrededor, lo mira como quien observa a quien finge, a quien no está siendo honesto.

¿Por qué digo todo esto? Porque es el final de un ciclo. Los ciclos tienen cierta duración. Nada dura más de 10 años intacto, nada queda igual tras pasado el tiempo, y la gente no nos queremos dar cuenta de ello. Cada evento y cada día dicen los filósofos que "hay que vivirlo como si fuera el último" porque de hecho, será el último. Por más rutinario que sea un día, cada uno tiene un nombre diferente. Cada día se habla con diferente gente, o se encuentra con un amigo del pasado. Cada día es especial, y cada día es el último.

Es que es de noche, está terminando mi último día y hoy ha sido un día maravilloso, he escuchado buenas noticias, he recibido palabras y emociones hermosas, he visto a mis amigos mejorar y superar la tristeza que los aquejaba ayer. ¿Cómo no podría estar emocionada? Yo lo sé, esto no era lo que quería escribir, mi idea era escribir sobre el final de un ciclo, el final de 9 largos años de una vida que pasó días enteros muriendo y renaciendo cada amanecer, sin embargo, me pesa tanto los jóvenes superficiales que pasan 9 años o 5 como el lobo de wall street, disfrutando una vida falsa, vacía, sembrando dolores que se posan en los ojos. Cuando uno observa un joven fracasado, mira sus ojos, y ellos no pueden fingir que el dinero y los placeres no le han dado la felicidad para la que nació, la felicidad que esperaba al inciar ese nuevo ciclo.

Mi tema de escrito era "El año número 9" pero es de noche, mi consciencia está dormida, y mi inconsciencia me dice que la vida divertida no es eterna, ni divertida. La mejor vida es aquella en donde no sucede nada, en donde puedo mirarme al espejo y encontrar una arruga nueva, una cana nueva, donde puedo mirar a mi familia y escuchar sus peleas diarias. Donde puedo mirar a mi pareja con sus eternas y odiosas manías, donde puedo vivir desde dentro de mi, expectorando amor y placer a todo aquel que me mira. Cuando cada rutinario día puedo ir por la calle, y en el colectivo disfrutando sonrisas, recibiendo admiración o simplemente en silencio mirando a tanta gente viviendo compartiendo aire, salud, aburrimiento, desgano. Esa es una hermosa vida, cuidando mi cuerpo y disfrutando en sanidad sin tener que hacer terapias extraordinarias más que sólo dormir y relajarme.  

jueves, 12 de diciembre de 2013

Líneas paralelas

Cuenta la historia de dos líneas paralelas, iban una junto a la otra, aparentemente no se juntarían, había un espacio en negro que las separaba, un espacio que se interponía entre ellas dos. Las líneas paralelas, eso son, son un soporte entre ellas, ninguna existe sin la otra, ninguna es paralela si no hay otra que esté junto. Sin embargo, cuando dos líneas se juntan es cuando han confluído en una bocacalle, en un bien común que a ambas les da sentido.

Cuantas veces vamos haciendo rutina, haciendo lo de cada día, sin ver que al ser aquello que somos, somos como una línea paralela con otra. Hay algo que nos separa, tal vez sea un río, tal vez sea laburo, qué sé yo. Siempre habrá algo que separa a estas líneas, pero que están contenidas en estas dos líneas.

Estas dos líneas tienen el sentido de que gracias a ellas hay algo que existe en medio, aunque sea solamente una calle, o un río o un algo. Ese algo debe su ser a esas líneas paralelas. Sin esas líneas paralelas, ese río no lo sería, sería un mar o un lago, algo que no lleva, algo que no guía, que simplemente está y tiene otra función. Si no hubiera líneas paralelas, la calle por la que circulo cada día, no sería calle, no tendría una razón de ser.

Cómo es común que lo simple envidie a lo grande, que no encuentre su valor por ser solamente una línea paralela. Es necesario que exista una línea, para que el río que guía, exista, para que la calle que lleva a una rutina, funcione. La línea paralela, es solamente la parte de un todo, la parte de un bien común. Hay quien nació para ser línea paralela, pero el río no lo sería sin éste. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Cuando una ventana es la respuesta

Cuando termina una época por corta que sea, es justo evaluar cada uno de los pasos tomados y las acciones seguidas, sobre todo encontrandome en el estado de ceguera en que estaba. No podía tomar decisiones porque no veía nada claro. Quería ir un día, elegir una fecha, elegir una estancia, y simplemente no había manera. Cada vez que preguntaba si mis acompañantes se comportarían correctamente, miraba grietas en las paredes, como si el final de cada día fuera a ser terrible. Sin embargo la interpretación no siempre es clara y había otras señales que me indicaban que estaba equivocada, que esas grietas eran solamente causales de la pared que miraba y no eran el símbolo que parecía. Sin embargo eran ellas las que no me permitían moverme, pareciera como si cada paso que daba me hacía caer en esas grietas, como si yo fuera pequeñísima y caminar por esas paredes implicara caer y caer.

Una vez que vi claro y decidí darles importancia a esas grietas, comprendí que si eran señal de peligro y que mas valía buscar en otro sentido. Así, en unas horas descubrí la forma de comprar un billete de avión que me llevara a mi destino a un precio muy razonable; objetiva y fácilmente encontré las tarifas más benéficas, sin necesidad de acudir a los pseudo portales de agentes viajeros. Una vez elegida la línea aérea, venía la parte difícil, una habitación con 3 B "bueno, bonito y barato". Para mi, precio elevado significa pagar por el terreno que pisás, por lo que no quería pagar por caminar por una playa, ni por usar una playa de estacionamiento para mi auto. Además debía ser un lugar ameno, y confortable. Si algo me molesta es moverme en auto. Mis pies me llevan a donde sea, pero el auto de pronto estorba, donde lo guardás. A veces me dan ganas de doblarlo y meterlo en una valija. Hacerlo diminuto y ligero para cargarlo hasta donde ya ha pasado el embotellamiento, donde no haya que pagar altos precios por dejarlo esperandote.

Quería visitar la playa de Hollywood en Florida. Desde hace unos años que conozco ese lugar y quiero quedarme allí, pero los hoteles en esa playa son tan viejos, tan antigüos que temo que se me caiga una loza en la cabeza o me salgan cucarachas.

En un símbolo intuitivo, vi una ventana. ¿Como una ventana podría darme una respuesta? Todas las residencias y espacios habitables tienen puertas y ventanas. El hotel que elegí era uno que solamente mostraba las letras y una ventana en la fotografía. Le temía tanto a este, sobre todo a este, lo miraba feo, viejo, pese a que las habitaciones se veían hermosas. Al final me decidí por este hotel y para mi sorpresa fue maravilloso. La gente atiende de la forma más atenta, todos estan disponibles para ayudar y resolver y sobre todo no me cobraban por el suelo que pisaba ni el auto, ni el mar, ellos venían incluidos en la habitación.

Charlando con una amabilísma chica que me mostraba las habitaciones me contaba que este hotel era horroroso, que asustaba y por eso decidieron remodelarlo. Ahora estaba pintado de amarillo, las habitaciones tenían techo, piso, baño, todo nuevo y eso era lo mas lindo entrar a un lugar con aromas a nuevo, a limpio donde las cucarachas ya hubieran sido eliminadas.

Sin embargo el piso que todavía estaba en restauración, mostraba muros de los 30´s cuando ponían escenas de la ciudad en cada uno. Los pasillos son estrechos y me imagino que tenían muy poca luz, y por eso espantaba. Es curioso que de un lugar que solamente mostraba una ventana hubiera percibido su pasado horroroso y cuyo presente fuera tan hermoso.

Lo mas lindo de todo es que cada restaurante es exterior y tiene vista al mar. La comida no es maravillosa pero cuando los ojos, la piel y todo lo demás está disfrutando, la comida que recibe la boca viene a ser lo de menos. Me siguió lo griego, lo italiano: ensalada griega para desayunar, comida italiana para almorzar y para comer.... un simple emparedado en el hotel. Eso no importaba, la comida es lo menos importante cuando todo lo demás es de primera.

Así termino diciendo que cuando uno merece algo, como unas cálidas vacaciones, todo fluye hermoso, confortable, justamente como uno lo ha venido deseando. 

jueves, 27 de junio de 2013

Tocar a una mujer

Que maravilla es encontrarse con un gran hombre. Hay pocas cosas que pueden hacer los hombres por una mujer y es hacerla sentir bella. Pocos hombres tienen la fuerza y la certeza de mirar a una mujer salir, plena y hermosa tras haberla tocado. De una forma tan sencilla, tan delicada e impersonal como un coiffeur.

Me fascinan los hombres, me encienden tanto con su energía, su fuerza, su certeza, su decisión. Lo que mas difruto en la vida es pasar junto a un gran hombre porque me cargo con toda su fuerza y aspiro toda su potencia. Pero pocos hombres inigualables como aquél que con una tijera tiene la capacidad de hacerme sentir hermosa.

Lo conocí cuando joven, la primera vez que me dije "pero mira si no sos tan fea" fue tras pasar por sus tijeras. Así cada vez que ese hombre pasa por mi vida, repite la operación. Al salir de allí, el observa a una mujer hermosa gracias a su creatividad y a su arte. Durante el corte sufro. ¿Que hará de mi? De espaldas al espejo, lo miro cortar y arrancar. Como un marmol va esculpiendo mi cabello para que al voltearme al espejo nuevamente de frente me miro y digo "wow, que cambio". Hay pocos hombres que pueden aplaudirse a los pocos minutos de terminar su obra, pueden hacer sentir feliz a una mujer y mirarla transformarse bajo su manto de arte y creatividad.

Por supuesto que este hombre tuvo que sufrir mi ausencia. Pasaron muchos años en que yo, pese a su maestría y su poder me negué a recibir su presunción y actitud sobrehumana. No podía tolerar que un artista me tratara con desden. Un buen día 7 años después tuve que regresar. Entonces me contó que estuvo a la muerte, que todo su dinero solo le sirvió para sobrevivir una enfermedad larguísima que lo acabó. Nunca en 5 años me miró a los ojos, y después de 7 de volver por un poco de vanidad y de creatividad masculina recibí su mirada. Solo el dolor y el sufrimiento le dieron a este maravilloso artista, creativo y  forjador de la belleza femenina la humildad de mirar a los ojos de la gente. Solo tras sufrir largamente pudo aceptar su vanalidad humana y mirar a los ojos a una ferviente buscadora de un poco de poder. El poder femenino de verse hermosa al salir del coiffeur, de saberse mirada por todos alrededor. Una lucha de poderes que finalmente pudo llegar a un feliz entendimiento.