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viernes, 22 de septiembre de 2017

TERREMOTO EN MÉXICO, 19.9.17

Una semana después del terremoto, los vecinos regresaron a sus actividades, pero las unidades especializadas apuntalan las lozas, para poder encontrar personas, o sus restos. 



TERREMOTO EN MÉXICO

LOS POLÍTICOS Y GOBERNANTES. UN  TERREMOTO  PEOR 

Día uno
Son las 13 horas estamos en la casa cuando de pronto se escucha un camión que pasa dejando la casa vibrando, pero esta vibración se convierte en un tren que pasa por las escaleras, y nos percatamos que ¡esta temblando!. Corremos al jardín, y desde allí miramos  la casa moverse. Esperamos y esperamos a que pase el temblor, Parece una eternidad y así allí nos quedamos un buen rato. entonces la curiosidad de saber de cuanto ha sido su magnitud me mueve. No hay luz. No puedo escuchar la radio, ni llamar por teléfono, es entonces cuando voy a buscar el radio de emergencias. Sólo se escucha una estación. Relata lo que el helicóptero mira. Curiosamente unas horas antes habíamos hecho un simulacro parte de éste, es poner en el aire helicópteros. Por eso razón a los 10 minutos después de finalizado el terremoto, ya nos relataban de la escuela, de todos los edificios caídos, de la colonia roma, condesa que en el terremoto del 85 sufrieron mucho, la mayoría de los edificios caídos entonces, eran de esa zona.  No comprendo qué tiene ese terreno que atrae la destrucción. 

Día dos
Tras revisar todo lo que había sucedió ayer opté por ir a una universidad cercana para ayudar, pero de paso quería llevar algunas herramientas de rescate. El tráfico era imposible, extraño para la hora, en general el tráfico camina, pero aquí era un estacionamiento inmenso. Tras perder 30 minutos parada decidí llegar a la universidad para ayudar, pero el tráfico me lo impidió. Decido ir a otra, y el tráfico me lo impide nuevamente. Frustrada, me regreso a la casa, algo me dice que mi trabajo no es entre la gente, en un centro de acopio, pero no lo veo claro. 

Día tres
Amanezco cansada, incapaz de moverme, tras la frustración del día anterior de no poder ir a ningun centro de ayuda, ni con ninguna persona, todo en mi soledad miro la TV Y SIGO ALGUNAS EMISIONES QUE REPORTAN EL TEMBLOR. 

Erik 
La historia es un edificio en una esquina en la colonia Condesa: a los 50 minutos de pasado el terremoto está Erick con otras 5 personas reunido en una sala de juntas, sin previo aviso se desploma el edificio. Ya no había peligro de terremoto, ni tampoco alarma sísmica, sólo una estructura, que debilitada se viene abajo. 4 personas logran salir, a la 5a la rescatan en poco tiemo, parece que estaba cerca de la salida, pero y Erick? ¿Por qué Erick no estaba con sus compañeros? En una escena presentan una mujer que con un megáfono le habla a su hermano, “aquí te espero a que salgas, tus hijos, hermanos y padres están bien, y yo estoy aqui esperándote a que salgas”. en otra escena pasan al binomio canino que entre los escombros elige un rincón con una manguera anaranjada expuesta, aparentemente su olfato ha detectado un ser vivo debajo de todos esos escombros en ese rincón preciso.  Pasan horas y horas, pasa todo el día y espero con tensión a que avence la búsqueda, espero a que al igual que en otras emisiones, por algún orificio, salga Erick sano y salvo, así como otras personas que han sido salvadas de otros edificios. Pasan las horas y nada, no se sabe nada de Erick. Por la noche, una imagen en la que el mismo espacio con la manguera naranja expuesta llega el binomio canino a revisar, y se aleja del lugar, no hay señales de Erick. En la madrugada, el cuerpo de Erick es hallado sin vida entre los escombros. Aparentemente Erick regresó por algo que lo retrasó, que lo mantuvo encerrado en esa oficina, un espacio demasiado profundo, o alejado del punto de salida, tal vez encontró un triángulo de vida tal vez le cayó algo que le impidió moverse con presteza, sólo sobrevivó 48  horas. ¡Cómo me pudo perder a Erick! Yo no lo conozco, nunca lo había visto, pero la imagen de una sola vida que no fue salvada me entristeció demasiado, Erick, al igual que mucho otros que no fue salvado, se quedó con mi tristeza. Por eso escribo eso tan triste porque mi mente se quedó esperando a que Erick saliera con vida, un padre de familia, un hombre importante que dirigía una junta. No he seguido la transmisión para saber por qué Erick no llegó a la salida, pero su ausaencia me duele y me ha pegado. 

Más tarde leo en las redes sociales que todo lo que la gente ha recolectado para los pueblos de otras ciudades, se lo están quedando las bodegas del gobierno. El DIF que está a cargo de los niños sin familia, el partido gobernante pegando sus emblemas y sus cajas en esos víveres que el pueblo ha recolectado para los hermanos en necesidad, es el gobierno quien se alza el cuello para donarlo como ayuda a los damnificados. En un año será campaña por presidente y esas despensas que han robado de los damnificados serán transformadas en donativo del gobierno para esas personas necesitadas. Esa impotencia de no poder delatar a quien a luz del día te está robando, ese sentimiento de que el gobierno siempre hace sus trampas para engañar a los ciudadanos. Ellos podrían también hacer algo como donar ladrillos y cemento o materiales de construcción para las casas de esa gente, ellos pueden ayudar diferente, pero no, tiene que usar aquello que los ciudadanos han donado para los que están en necesidad. 

Es demasiado triste la impotencia que uno como ser humano tiene. No es suficiente orar cada hora por cada persona que se encuentra en necesidad, por la familia de Erick y por los familiares de tantos otros que se quedaron enterrados en los escombros del dolor. No es suficiente la oración para parar la injusticia de los gobiernos, la prepotencia de que los ciudadanos son sujetos, las oraciones a Dios, no detienen al presidente y sus secretarías de robarse lo que es para los necesitados. 

Las oraciones no alcanzan para hacer ver a los políticos que deben entender que también son ciudadanos, que si bien ellos no perdieron su casa ni su familia, podrían ponerse como ciudadanos a repartir despensas, a hacer llegar a los más necesitados todo aquello que los otros ciudadanos han recolectado. Ellos los políticos, son una clase aparte, una clase que roba, que se aprovecha, que en vez de sentir algo especial y tomar la oportunidad de reivindicarse con los gobernados, prefiere permanecer como los Ladrones de cuello blanco que siempre han sido. prefieren permanecer siendo Ladrones que roban a los ciudadanos, a los necesitados para que ellos más tarde queden bien. ya no entregarán lo que los damnificados necesitan hoy y necesitarán mañana. Ellos entregan miseria, lo que a su parecer merecen los damnificados, para que después en las épocas electorales, den a cambio de un voto a la gente que no lo necesita, todo lo que los ciudadanos han recolectado para sus hermanos. 


Tanta impotencia me tiene triste, me tiene enferma, desanimada. ¿Por qué una oración no es la magia que muestre que todos estamos en el mismo barco? ¿De qué sirven las oraciones que he hecho desde mi trinchera, si el resultado es sólo comprobar que el mundo no cambia? Una oración puede cambiar a los ciudadanos, un problema puede unir a los ciudadanos, pero ¿Por qué no consigue lo mismo con los políticos? 

viernes, 16 de diciembre de 2016

EL POLLITO VERDE

Estoy sintiéndome bien. Escucho un motor que continuamente suena y resuena, un avión que muestra que la vida sigue, que los viajes se acercan y que el tiempo se me acaba. Siento presión en  la espalda, la responsabilidad siempre me pesa, pero no es algo que me agobie, simplemente, con el tiempo se pasa, significa que es sólo la apariencia, en la costumbre, en el andar y  vivir, se va relajando. Pero mi realidad no me deja, escucho los aviones que me presionan. Saldrá a tiempo el vuelo_ Si. Habrá algún problema? Veo que todo está en su lugar, sólo los trámites de esperar y el tiempo que pierde uno en las esperas. Cómo me gustaría no tener que esperar, simplemente ir como en un carrito escribiendo mientras alguien me empuja. Ese stress de los viajes es lo que me molesta, ese stress de no saber si estarás a tiempo, desde ayer estoy segura que algo me falta. Estoy nerviosa, pero por más que busco razones, no las encuentro. Siempre hacer un viaje es estresante, por eso no quiero ir a Orlando, quiero ahorrar ese stress de levantarme con el reloj, estar lista, esperar al taxi, hacer cola en el aeropuerto con la preocupación de si saldrá a tiempo el avión o si a mi me dará tiempo para abordar sin prisas.

Finalmente llega el momento y mi stress se hace real. El Uber no llega, simplemente, a la mera hora en que debiera estar en mi puerta, el conductor cancela, y yo me quedo con el nervio, la ansiedad y la angustia de ver que todo ese stress que había mencionado, se hacía realidad. Por eso me molesta viajar, por no tener el control de los momentos. Al final llamo al taxi que debí llamar y programar en vez de hacerlo con el Uber. Estoy demasiado nerviosa, pero ello no me ayuda. El taxi no se apura y el tiempo pasa promoviendo sólo mi desesperación. Si yo lo pudiera controlar todo? El tiempo, el taxi, el tráfico. Sin embargo me llega un respiro de paz: Dios si lo controla todo y voy a Orlando por alguna razón en contra de mi voluntad. Voy a Orlando a recoger a mi hijo, a hacer un gasto extra que no estaba considerado. Por qué?

Mediante pasa el tiempo, la oración me va calmando, confiar en Dios, ponerme en sus manos me va clamando. No hay coches en las calles, el taxi se apura, no hay gente en el aeropuerto y hago el check- in con mucho tiempo y calma. Mientras espero al avión recuerdo a esa piba, su rebeldía, su noche de ayer retando porque no le doy el celular, desagradecida porque la noche anterior le hice la masa de las galletas, la llevé a comprar bombones para lo amigos. El día anterior era un dulce, muy amable, charlatana, obediente, y hoy que no recibe nada, sólo espero su obediencia, me reta. No se baña cuando le digo y prefiere esconderse en su cuarto para que no me percate que está desobedeciendo.

Me subo al avión y me duermo. Ya puedo descansar el stress, porque Dios se ha encargado de todo. Sin embargo yo sigo pensando Qué vine  a hacer a Orlando? Es en este momento cuando comprendo que: vine a escribir un cuento para Annie.

Cuenta la historia que había un pollito. Era un pajarito lindo con un piquito cantarín que vestía de verde cuando se sentía solito.
Este pollito vivía con sus hermanos pollitos, pero por alguna razón convivía poco con ellos. El pollito verde al verse tan solo decidió que debía crecer rápido, porque es lo que veía en los pollos adultos. El pollito verde, suponía que al estar solo y crecer como adulto resolvería sus carencias. En el fondo el pollito verde se sentía abandonado, ansioso: cada vez que podía, comía para saciar su soledad, para compensar la falta de compañía que su vida lo estaba guiando, comía para crecer, comía porque sentía que de esta forma conseguía crecer, ser mayor, ser adulto. Él pensaba que siendo mayor obtendría lo que todos los adultos.... Qué veía él en los adultos? libertad, hacer su voluntad, no rendir cuentas, no hacer nada y dar órdenes, manejar un coche...

No se daba cuenta que su intención por crecer, lo hacía más pequeño. Un día mientras en soledad comía en el bosque, se le acercó un búho. Los búhos tienen el don de saber mucho, de tener la respuesta a todo lo que la gente se pregunta y al ver al pollito verde tan solito, se acercó a él
- Qué haces pollito?
El pollito se asustó, no esperaba encontrar semejante compañía, ese gran pájaro, con grandes alas y ojos penetrantes, pero fingió que no lo estaba, con mirada fija observó al búho, mientras en susto devoraba la botanita que disfrutaba entre comidas.
-Estás asustado? - preguntó el búho
- Para nada - contestó el pollito, mirando fijamente al búho y comiendo ansiosamente.
- Por la forma en que comes, veo que estás asustado - insistió el búho.
el pollito altanero se defendió. ESa calma aparente con la que miraba al búho se desarmó , sacó en un segundo toda la coraza que lo mostraba apacible. - No es cierto. Tú no sabes nada.
El búho se impresiono por la agresión - wow pollito verde, sufres mucho?
- Claro que no! - responidó el pollito sacando la seguridad fuera de lugar.
El búho que todo lo sabe, observó al pollito devorar además de la botanista, un plato de pochoclo, en su mirada se observaba gran tristeza
- Pollito, comes por miedo?
- No, yo no tengo miedo - continuó el pollito altanero, pero dudoso
- Comes para crecer?
El pollito dudó un segundo antes de responder - sí, yo merezco crecer -  contestó el pollito altanero
- para qué quieres crecer? - evaluó el búho
- Para hacer lo que los grandes hacen. - respondió inmediatamente el pollito, quien todavía devoraba el plato de pochoclo y la saciedad le daba calma
- Por qué quieres ser grande? Tu crees que los grandes son felices?
- Exacto, quiero ser grande para ser feliz - aseveró el pollito con seguridad
- No son tan felices como tu lo crees
el pollito se impresionó con esta respuesta - Cómo que los grandes no son felices?
- Tú crees que a tu mamá le gusta verte comer? Tu crees que ella es feliz de verte gordita?
- No me ve, como cuando ella no está. Además, ellos si son felices, son más felices que los niños.
- Tu crees que ella no se da cuenta cuánto comes? Tú eres feliz al comer? Tú crees que comer te va a hacer feliz?
 - Sí así mientras crezco como
- Por qué piensas que los grandes son felices?
- Porque hacen lo que quieren
El búho cansado de tanta altanería se decidió a responderle al pollito - Pollito verde, los adultos son felices cuando los ni;os son obedientes y se dejan guiar. Tu eres obediente?
El pollito decidió dar otra respuesta - Yo soy grande, autosuficiente.
- Entonces eres desobediente y tu mamá no está feliz contigo
- Yo soy grande, no necesita guiarme - respondió el pollito bajando la mirada, triste al confrontar su soledad.
- Todavía eres un pollito. Los pollitos felices no comen todo el tiempo, ni están gorditos, los pollitos felices son obedientes y confían en sus papás.
- Yo no confío en mis papás?
- No, porque eres desobediente. Un pollito feliz es obediente y hace todo lo que sus papás le dicen, y así es seguro y no necesita decidir cosas de grandes.
 continuará 

viernes, 4 de noviembre de 2016

EN BUSCA DE LA ASERTIVIDAD - 4.2


4.2  Constanza muestra una actitud agresiva

Ya es de noche, es momento de ir a casa, esa noche Constanza lo alcanza en la oficina. Ahora ha dejado su auto a reparar y espera en el lobby a su novio Ray. Con desdén mira a la gente salir, se ven "pobres" con su ropa de oficina de mala calidad. "no comprendo por qué Ray sigue trabajando aquí pudiendo aceptar el trabajo que mi papá le está ofreciendo." 

Llega Ray muy contento. 
- Hola, preciosa, gracias por acercarte hasta aquí
- No me gusta venir a tu oficina ¿Por qué estás tan contento? - responde Constanza extrañada de verlo tan radiante.
- Este trabajo me emociona, me hace desarrollarme
- ¿Emociona? ¿Desarrolla? - pregunta Constanza despectiva y extrañada
En la salida ya en el coche se cruza Patricia  y Ray se detiene a saludarla,
- Patricia, que termines este día muy feliz. 
- Gracias Ray, igualmente... - dice amablemente asomándose a mirar a la mujer que viene con él. 
- Te presento a Constanza, mi novia - se adelanta antes de que ella termine de responder, no vaya a ser que Constanza se sienta ignorada.
- Mucho gusto - dice Constanza con expresión despectiva..
- Mucho gusto - mira detenidamente Patricia a Constanza . 
Se alejan en el auto 
- ¿Quien es esa gorda que saludaste? - pregunta Constanza curiosa
- Ella es Patricia, la que te conté de ventas - responde Ray sonriente y orgulloso.
- Oh, ¿es la pobretona que te quiere conquistar? - dice Constanza indiferente
- No, para nada, ella es mi amiga. Me siento tan bien con ella, me ha enseñado a trabajar con más eficiencia, a expresarme "asertivamente".
Constanza lo mira con expresión ingenua, como pretendiendo comprender el tema del que le está hablando.
- ¿Que hace ella para impresionarte tanto?
Ray no ha captado el gesto despreciativo que ésta ha ocupado, y no cuida la información que le da. 
- Es increíble cómo me ayuda, me enseña a leer el lenguaje no verbal, a usar y  comprender los sentimientos de mi interlocutor. 
Constanza se ríe déspotamente, pero Ray no lee el lenguaje no verbal. 
- ¿Y que has aprendido? Dudo que hayas entendido algo, ella no parece buena maestra.
Ray se ofende por la forma en que se refiere a ella, su actitud es de desprecio.
- Constanza - el tono de Ray se torna frío -  te solicito amablemente que no critiques a mi amiga, no la conoces ni sabes cómo es ella. 
- ¿Cómo dices? - se prende Constanza mirando con ojos de fuego - ¿Cómo te atreves a defenderla? ¿Por qué me retas a mi?
- Constanza, veo que te sientes ofendida pero te pido que no te pongas a la defensiva, simplemente te pido respeto con mi amiga - explica Ray asertivamente
- No me gusta que te relaciones tan amablemente con esa gente - reacciona ella elevando la voz.
- Tú no tienes por qué decirme con quien puedo y no hacer amistad, - responde Ray gritando.
- Claro que si, soy tu novia y me estas faltando al respeto, - responde Constanza apretando la boca.
Llegan a la plaza comercial Ray se estaciona y baja del coche a toda velocidad, no encuentra cómo ser asertivo y sabe que no habrá frase que baje el enojo de Constanza. 
Al cabo de unos minutos él ya ha ido al baño, se ha echado agua en la cara, se siente muy molesto por la forma en que ha gritado, por la pelea ridícula que han tenido por los celos de su novia. Al salir, ella lo encuentra en la puerta. Muy seria le dice 
- Vamos a perder la película, te estás retrasando. 
Ray desarticulado la mira, parece que el enojo a ella se le ha bajado,  ¿Fingió el enojo?¿Qué tan fingido habrá sido? ¿Habrá actuado? ¿Cómo es que está tan tranquila, si hace menos de cinco minutos estaba hecha un tigre? Eso lo pone alerta, tiene que mirar mejor el lenguaje no verbal, debe controlar su mal temperamento, él ha gritado y se siente mal, lo ha sacado de sus casillas, y ella parece estar muy tranquila, como que no se hubiera enojado. Compara su sentimiento, le agrada estar con Patricia porque con ella se siente bien. 

Después de la película van a su cafetería favorita, casi todos los días después del cine, van a ese lugarcito, que ofrece comida variada. Constanza no se deja esperar, cada pareja que ve, critica a la mujer
- Mira esa arribista. 
Ray no comprende de lo que le habla. - No comprendo, ¿quien? ¿Por qué? 
- No te hagas.... esa fea, gorda con el joven menos pobre. 
- Para mí hacen buena pareja, no sé que le ves
Constanza se siente muy celosa de Patricia porque parece que ella lo ha conquistado  enseñándole algo. Así en un tono magistral  y maternal empieza a describir lo que él debe ver.
- Esas chicas que no tienen dinero, buscan hombres guapos y ricos que les compren todo lo que ellas quisieran. El joven cree que es por su persona, que ella acepta salir con él, pero no sabe que es sólo su dinero lo que ella busca. 
- Tal vez no - responde Ray - tal vez sean amigos y sólo charlan.
- No Ray, mira la ropa de ella, no va a la moda, esa ropa es de mala calidad - explica Constanza déspota. 
- Ay Cons,  tienes un problema de superioridad que no te permite ver más allá del dinero. Tal vez en verdad sea que ella es más pobre que él, pero que sean buenos amigos.... Es más si a ella le interesara el dinero, habrían ido a un lugar más elegante.
Cons se queda callada, tal vez Ray esté en lo cierto, pero los minutos le dan la razón cuando se dan un apasionado beso . 
Cons lo mira - ¿Esa es tu relación con Patricia? ¿Así de amigos son?
Ray tose, se pone nervioso - C..., ccc.... claro que no, nosotros sí somos buenos amigos.
Constanza empieza a reír en forma burlona, ¿Ves que sí tengo razón? Yo  creo que ella es una arribista, de ninguna forma creo que ellos sean buenos amigos. 
Ray se encoge de hombros, tal vez en el fondo Patricia sea más que su compañera de trabajo, tal vez a ella él si le guste. se siente muy incómodo y pide la cuenta para irse a casa.
Al despedirse en la puerta ella lo invita a pasar. 
- Mis papás no están, ¡Quédate un rato! - lo mira seductora como tantas veces lo ha hecho conociendo los horarios de sus padres.
Ray la mira molesto. Tal vez otro día hubiera aceptado, pero la asertividad y la relación con Patricia, le han dado más autoestima, más conciencia de lo que es sentirse bien consigo mismo, de que es más importante sentirse feliz que usado. Baja la mirada. - No gracias. 
Constanza se queda perpleja, ¿qué le ha dado esa mujer? Está perdiendo a su novio. 

Él se dirige a casa. Le pega al coche un buen golpazo y se lastima la mano, necesita desquitarse, aclarar su mente. Le molesta algo en lo profundo. Mira la sonrisa de Patricia y se derrite, los ojos de Cons y su actitud deliciosa y se derrite. La confusión entre sus sentimientos es un hecho. No acostumbra beber, pero le llama a su amigo, que sabe siempre está de fiesta  y podrá olvidarse de sus dudas. 

Vampira Rosa lo espera en el ordenador, y Ray no contesta; Constanza lo llama un par de veces, y cuelga antes de que él conteste, ¿Qué le puede decir después de esa triste velada que no sea culparlo y recriminarlo?; Patricia recuerda con envidia la belleza de Constanza, el orgullo con que Ray la ha presentado, compara su propia pobreza y su cuerpo tan lleno de curvas y grasa. 3 mujeres  buscando al mismo hombre que no está disponible para ninguna. 

Por su parte Ray ha llegado con su amigo. Allí entre copas hablan de mujeres, de coches, de trabajo, los temas van y vienen sin profundizar en ninguno. Así él se aventura y les cuenta sus dudas  ¿la asertiva o la hermosa? Todos conocen a Constanza y nadie lo apoya, "¿Por qué cambiarías a Constanza por Patricia?" 
- ESE CARACTER - se desahoga Ray frente a todos.
  Ahí todos guardan silencio, quien conoce a Constanza, sabe cómo es de pesada 
- me hace sentir muy mal, en cambio Patricia.... - se defiende Ray. Todos asienten con él, es un tema que mete mucho interés, 
- Yo me iría por el Código Postal. Constanza es siente y piensa igual que tú, y te apuesto que a Patricia le toma una hora para llegar a la oficina porque vive en otro Código Postal- explica el amigo. 
Parece descabellado e incluso discriminatorio, como si la gente de otro código postal no tuviera sentimientos, pero... ¿Cómo tomar una decisión en ese estado?
Ray ya ha bebido mucho, ha reído y se ha lamentado de su duda, ya no hay nada más que decir, y se despide  porque el día de siguiente debe ir a la oficina. 
- Ya vete a trabajar con el papá de Constanza, con él podrías llegar más tarde. 
- Buen punto - mira Ray  a su amigo de  fiesta, - el código postal también te permite hacer más fiestas.

Al día siguiente  llega Ray muy contento con Patricia, la saluda con gran emoción pareciera que la fiesta de la noche anterior le hubieran hecho olvidar la pelea con Constanza. 
- ¿Cómo te fue ayer, Patricia?
- Mas o menos. Por mi casa llovió, y llegué un poco tarde por el tráfico que se armó. 
Ray lo mira curioso - ¿Llovió? ¿Dónde vives?
- Al sur de la ciudad, no sabes cómo se inundó, tardamos horas en llegar
- Lo bueno es que vas en auto 
- Sí, lo malo es que es bastante viejo y a veces se calienta y me asusta que me deje tirada. 
- ¿Tu papá no te puede prestar dinero o comprartelo?
Patricia sonríe fríamente con expresión ingenua - ¿Mi papa? Yo lo mantengo.
- Oh, tenía idea de que tu familia y tu vivían en la colonia elegante.
- No, vivimos en la zona menos linda, aunque junto a nosotros, hay un barrio muy lindo. 
Ray toma aire y asiente en silencio, él recibió su primer coche de su papá y aunque está trabajando ahora, sabe que cualquier problema su papá saldría a salvarlo. Eso es una pequeña diferencia de "Código Postal". 

sábado, 8 de octubre de 2016

EN BUSCA DE LA ASERTIVIDAD. 4.1

4. El resultado de la asertividad.


4.1 La personalidad pasivo- agresivo


 Ray termina de trabajar. Se siente muy bien. El hecho de trabajar en equipo, ser escuchado, aprender a escuchar fuera de un frío ordenador, lo tiene muy motivado, sobre todo Patricia.  Físicamente no le atrae, pero su personalidad es fascinante. Ella sabe charlar, atraer la atención, sabe decir cualquier cosa sin importar si se equivoca o acierta y por la forma en que toma las circunstancias, eso le encanta de ella. Cuando recuerda esos momentos, una sonrisa se pinta en su rostro, él se siente cómodo. Pensando en esta situación se acerca a su auto: es hora de ir con Constanza. Suspira. Enchueca la boca ¿Por qué será que el pensar en su novia lo pone tan mal? ¿Por qué será que ella siempre está enojada? No es algo lindo convivir con ella, a veces piensa que sería más agradable que Patricia fuera su novia, porque es muy relajante su presencia. Va manejando rumbo a casa de Cons. Hoy no han hecho algún plan para salir, tal vez cenen fuera o se vean con otros amigos de la escuela de Constanza. Una cuadra antes de llegar decide cambiar de plan. le llama y le explica que llegará más tarde porque va a comprar un libro. Ella se molesta mucho
-¿ Por qué haces planes sólo? Ya sabes que cualquier cambio lo planeamos juntos. 
- Entiendo que estés molesta -  responde Ray instintivamente, ya le sale solo el método.
Ella se enfurece más.
- ¿Lo haces a propósito verdad?  ¿quieres hacerme enojar? Tú sabes que me enfurece que me cambies los planes, quieres que me moleste contigo.
Ray abre tremendos ojos " Las historias que esta mujer se inventa" piensa. 
- No es a propósito, tampoco te quiero hacer enojar, te estoy avisando para que no me esperes pronto. 
- Tu no has entendido. Quiero que pases por mi y me lleves contigo, - termina enfática. Ray entorna los ojos, baja los hombros, no quiere estar con ella, pero no le queda más remedio que regresar por ella.  Él la saluda fríamente, y ella con su clásica sonrisa desdeñosa, de triunfo sube al auto. - Gracias, mi amor -  le dice sarcástica - ¿Ya ves que bien nos entendemos?
Ray se guarda el coraje, no lo respeta y todavía se burla de él. La mira con recelo, lo hace sentir tan mal que considera sería mejor no hablar ni avisar que va a llegar tarde. La próxima vez, va a llegar a la hora que él quiera, después de hacer sus intereses. 

Revisan la librería, miran algunos títulos y él compra algunos que  le ayudarán para su proyecto. Se toma todo el tiempo en revisar cada uno, no le importa si ella se aburre "era ella la que quería venir ¿NO?" se disculpa ante sus ojos
- Ya terminaste con toda la librería? ¿Amor? -  exclama Constanza mandando. 
- Tu querías venir no, ahora espérame, - responde Ray guardando su sentimiento 
- Ya ya, ya se a dónde vas, siempre tú quieres tener una razón - le responde Constanza sarcástica y cortante usando sus clásicas herramientas de intimidación, mostrando todo su aburrimiento y su deseo de cambiar de actividad
- No, no he terminado,- contesta Ray frío.
- Más te vale que te apures, Yo ya me quiero ir - insiste Constanza intimidante. Ray la mira furibundo y exclama frío
- Tú me pediste venir. Yo quería venir solo para hacer esto que estoy haciendo. Constanza escucha y comprende que él tiene razón, pero no soporta la idea de hacer lo que él dice.
- Tienes 5 minutos para terminar, ya quiero ir a cenar - insiste impositiva. 
Ray sabe que de esta forma van a terminar discutiendo en la librería, además no se puede concentrar en los contenidos y nuevamente cede. - Si quieres, ya vámonos. Constanza sonriente y triunfante, se dirige hacia la caja. 
Esa noche después de ir a un bar y calmar los ánimos, Ray deja a Constanza en su casa, fríamente se despide.
- ¿Quieres pasar? - Le dice ella coqueta intentando contentarlo ya que está consciente que ella lo ha provocado y lo ha hecho enojar. 
- No gracias, debo leer - contesta Ray frío dejando a Constanza con el berrinche de no haber sabido manipularlo. 

Llegando a casa, Ray se conecta con la Vampira Rosa. Sonríe expectante mientras saluda desahogando sus sentimientos guardados. 
VR: Hola Torbellino Sensual ¡Qué gusto leerte tan feliz!
TS: ¿Feliz? Me urgía llegar a casa. Estuve pasando muy mal rato con mi novia, pero estoy encontrando razones para vivir feliz, pese a su mal carácter .
VR: ¿Cómo? salir con tu novia, no te pone contento? 
TS: bueno hoy fue un mal día con ella, pero tengo una amiga en la oficina que sí me pone feliz.
Él le cuenta sus sentimientos con Patricia, la Vampira Rosa sonríe ella siente lo mismo con su compañero de trabajo,  lo antagónica que resulta Constanza. Cómo él no puede estar sólo ni hacer planes que no la incluyan a ella, cómo lo manipula para que él acceda a todo lo que ella quiere, sin importarle lo que él ha planeado. 
VR: Veo que tus respuestas y tu forma de ser son del tipo pasivo.
TS: ¿Soy pasivo? ¿No me muevo?, no entiendo
VR: Cuando no impones tu voluntad y en vez de realizar lo que tu tienes en mente sólo haces lo que ella, o alguien mas te dice se dice que la persona es pasiva. Sin embargo  como guardas resentimiento por frustrarse tus planes, te tornas en agresivo. 
TS: Yo ¿Agresivo? Yo no agredo a la gente o a ella. Es ella la que me induce a no hacer lo que quiero.
VR: eres agresivo cuando guardas rencor y no te puedes expresar. 
TS: ¿Cómo agresivo? No grito ni pego
VR: Agresión no verbal. Eres frío, sarcástico
TS: Bueno, eso si soy. ¿Pero cómo negarme a sus solicitudes?
VR: Simplemente díselo " entiendo que quieras venir a la librería conmigo, pero prefiero ir sólo".
TS: ¡Cómo crees! Ella siempre tiene la última palabra. 
VR: ¿Y tu? ¿No cuentan tus sentimientos? ¿Acaso ella te pregunta si estás de acuerdo?
TS (silencio) No. Tal vez no le importe..... (suspira nuevamente y decide cambiar de actividad ) Bueno,... ¿tu cómo estás? .... juguemos a lo de siempre.  
Nuevamente cambian el tema. 

Torbellino Sensual se siente incapaz de lidiar con este sentimiento y prefiere evadirse con alguna de las múltiples actividades que ofrece el mundo virtual.  


miércoles, 21 de septiembre de 2016

EN BUSCA DE LA ASERTIVIDAD - 3.2

3.2 La reacción pasivo - agresivo

En la mañana antes de la junta, se reúnen un momento Patricia y Ray. Hablan del tema que prepararon el día anterior, aterrizan las ideas para no contradecirse y Patricia desencajada ve que lo que ha preparado Ray no tiene ninguna relación con lo que habían quedado. Ella se siente frustrada y molesta, pero recordando el contraataque clásico de Ray, toma aire y procede a quejarse:
- Ray siento mucho tener que criticarte abiertamente, pero parece que no ha llegado el mensaje correcto. Esto que me dices, no tiene ninguna relación con lo que concluimos en la junta. Parece que contigo no me puedo comunicar. Ayer me dijiste que estabas de acuerdo, y ahora que veo tu trabajo es diferente, incluso tu lenguaje corporal me indica que tus decisiones no fueron libres, sino obligadas.
-Bueno, es que te vi tan segura y emocionada, que me dolía no apoyarte. Además en ese momento no tenía una mejor idea, ésta se me ocurrió después. Patricia, nerviosa y molesta, abre los ojos impresionada
- No me parece correcto que no des tu opinión. Si tu no dices lo que no te parece, no avanzamos. Si tu no estás seguro de una parte del plan, dímelo, y lo dejamos pendiente para retomarlo. Cuando te quedas reprimiendo tus ideas y sentimientos, aunque tu voz calle, tu conducta no verbal, muestra tu resistencia a avanzar.
- Es que me da temor que mis ideas sean demasiado tontas, y no me gustaría que te burlaras de mí, y quedara como tonto, - explica Ray apenado.
- Entiendo. - expresa Patricia molesta y procede a preguntar - ¿Te sientes frustrado?
- No me siento frustrado.
- ¿Te sientes impotente? ¿Como si tuvieras que quedar bien con alguien? ¿Te sientes mal porque no eres el hombre de las grandes ideas?
- Eso es, así me siento, me siento impotente porque la voz no me ayuda a sacar mis ideas.
- Comprendo tu impotencia, pero si tu cedes a mis ideas por vergüenza a expresar las tuyas, vas reprimiendo tu persona, te sientes que abusan de ti, cuando es tu misma indecisión la que hace que la gente se desespere y no te tome en cuenta.
Ray se queda pensativo y la mira con vergüenza - Creo que nuevamente me he equivocado. Por eso no me gusta hacer las cosas, porque .... - termina apenado, pero Patricia lo interrumpe
- Esa actitud es la continuación de una voz que no habla. Cuando no expresas tus ideas, después procedes a reprimirte más, a criticarte y a no buscar una solución, todo lo dejas en la tristeza de la represión.
Ray la escucha apenado, ¿Por qué siempre tiene razón? - Perdón, ¿que propones que hagamos?
Patricia sonríe desarmada.
- Dado lo corto del tiempo, no podremos cambiar las láminas, pero tú dime que quieres decir.
- Nada. No tengo ideas y estoy muy nervioso. Hagamos lo que tu digas, - expresa Ray resoplando. Patricia lo mira con ojos de huracán - vamos a tu máquina, ahí tendrás alguna lámina y yo improviso la frase.
Ray obediente hace lo que ella le dice. Al sentirse apoyado, puede con velocidad cambiar la información que se acople a lo que ella tiene en mente. Patricia le pide su opinión para que no regresen al punto de partida.
- ¿Estamos de acuerdo?
Ray en silencio y con las manos a los costados asiente. Una vez más la asertividad de Patricia les ha permitido actuar correctamente.
En la junta y acuerdos un compañero, hace un comentario sarcástico del trabajo de Ray, se burla de su incapacidad, simplemente tiene envidia por el buen trabajo que hiciera con Patricia. Ray recordando la charla con Patricia, en que no debe quedarse callado se defiende
-  ¿Desconfías de mi trabajo? Porque si tienes alguna duda, te puedo explicar.
- Por favor Ray, tu no sabes nada, ¿Qué podrías tú explicarme?
Ray se pone nervioso, pero recuerda el disco rayado
- Te repito si tienes alguna duda, te puedo explicar.
- Ray, ¿qué me vas a explicar tú que yo no sepa?
- Tú sólo pregúntame, te respondo tu duda.
El compañero, se ve amedrentado, se impresiona de ver a Ray con su personalidad tan segura, quien anteriormente no reaccionaba ni confrontaba a la gente. Todos se acostumbraron a encontrar al joven cabizbajo y temeroso - Sí... - responde tras pensar un momento - en tu gráfica mencionas ciertos montos ¿Cómo supones llegaremos a ellos?
Ray serio y seguro, lo mira a los ojos, su cuerpo recto y firme, respira con seguridad. El haber pensado en el disco rayado, le dio tranquilidad, no hubo que dar explicaciones ni razonamientos, nada lo perturbó. Con su pose segura, responde la pregunta de la forma más clara que podía entender un mercadólogo.
El joven que ha recibido la explicación niega en impresión, - realmente me tendrías que explicar mejor pero me has impresionado Ray, ¿Dónde aprendiste a hablar con tanta seguridad?
Ray se queda atónito, por primera vez en mucho tiempo alguien lo ha alabado, ha mencionado su presentación, su trabajo, y todavía ha podido hablar sin titubear, con las frases correctas, dando la información perfecta.
 La junta sale muy bien, incluso el jefe aplaude el equipo Ray  y Patricia.
- Bien hecho ambos, parece que combinan muy bien sus capacidades. Ray, necesito que profundices mejor el tema de los fondos, es un buen principio. 
Ray, sorprendido, con los ojos muy abiertos y con lágrimas de emoción sólo acierta a afirmar con la cabeza. Sonríe complacido, y Patricia a su lado sonríe con él, "parece prueba superada". 
  
Ambos van a sus lugares respectivos y se conectan a su ordenador. Ray rápidamente busca a Vampira Rosa. Con el avatar de Torbellino Seductor saluda.
TS: Hola Vampira Rosa, ¿Cómo estas?
VS: Me siento muy enojada.
TS: ¿Tú enojada? Siempre estás con el mejor humor.
VS: Sí, lo sé, pero ese buen mozo que te conté, me parece que no vamos a funcionar. (Ray se pone a la defensiva. Al mencionar al hombre aquél se siente aludido)
TS: Lo siento mucho, no quise ofenderte Vamp.
VR: ¿Qué es lo que sientes Torbellino? ¿Por qué cada frase que digo tú pides perdón?
TS: ¿En serio? - responde impresionado al no haberse percatado - ¿Yo me disculpo?
VR: Si. Te estoy contando de otra persona, y tú te pones el saco, como si tú siempre tuvieras la culpa. 
TS: (Responde con tristeza) Tal vez sea porque siempre me equivoco, porque cuando regañan a alguien, 
ese soy yo.
VR: (responde triste) No comprendo ¿Por qué te equivocas?
TS: No lo sé. Soy torpe con las palabras, cuando intento emitir una idea, las palabras no me salen y me pone nervioso la gente.
VR: ¿Cómo te pone nervioso?
TS: Sí, ponen caras, parece que dudan que no les queda claro lo que quiero decir e intento explicar, y en el momento que explico, se voltean y así no transmito la información. 
VS: ¿Tú dudas al hablar?
TS: Bueno, sí. 
VS: Es posible que seas tu el que duda y no ellos, la gente sólo reacciona como espejo ante nuestras emociones. ¿La gente te pone nervioso?
TS: Sí. Yo creo que me pone nervioso. pero no comprendo a qué te refieres con que ellos son un espejo. 
VR: Ellos mimetizan tus expresiones, cuando tú dudas, ellos responden dudando, cuando tú sonríes, ellos igual. Tal vez tu misma forma de hablar y de dudar haga que ellos reaccionen así. 
TS: Es posible que tengas razón, me comparo con esa chica en la oficina que siempre tiene la frase correcta, el tono de voz. 
VR: ¿Sientes que ella tiene seguridad?
TS: Eso es, tiene seguridad, pero yo no
VS: Comprendo que te sientas inseguro, pero yo creo que tu puedes resolverlo fácilmente.
TS: ¿Cómo?
VR: Si imitas la forma de hablar de ella
TS: No comprendo. Yo no soy bueno para eso.
VR: Nuevamente veo que te sientes inseguro. ¿Cómo podrías acercarte a ella?
TS: Si yo tuviera mejor conversación, la invitaría a salir, pero mi novia... - se detiene a pensar si es correcto emitir esta información
VR: ¿Crees que tu novia se moleste?
TS: Yo creo que se va a enojar. Además no sé cómo hablar bien, con ella también dudo mucho porque ella siempre me agrede, me dice cosas como "si tú fueras más inteligente" o " deberías..." No quiero ofender a mi novia saliendo con otra chica, pero sería una buena oportunidad para aprender a hablar mejor. 
VR: Uff si debe ser difícil hablar con tu novia si ella es tan agresiva . 
TS: Uff, no sabes cómo es difícil... (guarda silencio, esta situación lo ha puesto en un problema, y prefiere despedirse antes que seguir hablando de Constanza).... me voy Vamp, luego te busco.
VR. (Se queda impresionada, ¿qué le hizo a él cambiar tan drásticamente de opinión?) Adiós Torbellino  

Esa tarde charlan en la oficina contentos, ya no le preocupa salir corriendo en busca de Constanza, ya encontrará alguna frase asertiva para calmar el enojo por su espera. 
Permanece platicando muy animado con Patricia, Ray nuevamente se siente libre, al igual que la primera vez que saliera con ella,  siente que puede respirar. 
- ¿Porqué tu no hieres cuando criticas a la gente? - pregunta abiertamente recordando su última crítica, la escena de antes de la junta .
 - No te entiendo.
-Constanza por ejemplo cada vez que digo algo me refuta, me pone a dudar de lo que acabo de decir, o simplemente no me da la razón. En cambio tú simplemente asientes y escuchas en silencio.
 Patricia mira a Ray con tristeza - esa es una actitud agresiva, quien está inseguro, busca refutar al otro para él tener la razón, sin tenerla en realidad. Seguramente también tiene la respuesta una vez que tú has cerrado la boca. 
- Si, como que piensa la respuesta mientras hablo, me da la impresión que no me escucha, sino que sólo importa lo que ella está pensando. 
Seguramente se resiste a aceptar que tú tengas razón o a que las soluciones que le propones sean mejores que las suyas. En resumen, le molesta que tú tengas mejores ideas que ella.
- ¿Cómo sabes? - impresionado Ray pregunta
- Porque son reacciones agresivas de la gente, aunque cada quien tiene las propias, el origen es éste que te he dicho. 
- ¿Cómo dijiste de ella? ¿Agresiva? ¿Yo soy agresivo?
- No Ray, tu eres pasivo porque no respondes a los ataques, pero cuando te guardas el enojo por evitar el conflicto y evitar las situaciones incómodas, sales con excusas y no haces valer tus propios derechos, pero tampoco te muestras receptivo hacia los de la otra parte, te tornas en pasivo-agresivo. Me preguntas por las respuestas que ella te da; si, sus respuestas son agresivas. La inseguridad la hace responder a manera de defensa, como si ella siempre tuviera la razón sobrevalora sus opiniones y sentimientos personales despreciando las de los demás, se podría decir que no trata a la gente con respeto y cortesía contrario a la asertividad.   

sábado, 10 de septiembre de 2016

EN BUSCA DE LA ASERTIVIDAD - 3.1

3.1 Patricia enseña a hablar con "yo"


Esta mañana empiezan a trabajar. Ray se siente emocionado por ir a el nuevo proyecto, ahora sí conseguirá el bono que se ha venido trabajando. Con ese ánimo hace un bosquejo de sus ideas, pero su inseguridad no le permite avanzar ni pensar con claridad. Se va con Patricia, quien ya ha elaborado todo un plan de trabajo, en forma metódica separando actividades de cada uno. Ray al verla tan concentrada, no la interrumpe, sólo observa su trabajo perfecto.
- Aquí estoy, Patricia, ¿Es buen momento? O me voy y regreso al rato.
- No, no, sientate, - dice Patricia terminando de escribir su idea. -Mira, el planteamiento ¿Qué te parece? Tu equipo hace esto, y el mío aquello, sólo hay que determinar algunos detalles; ¿Como crees que tú me puedas ayudar?
- ¿Cómo has hecho esto de forma tan veloz? A mí me hubiera tomado toda una tarde, - pregunta Ray tímidamente.
- Bueno, es sólo cuestión de concentrarse - continúa Patricia sin soltar la pluma del papel.
Empiezan a trabajar, y Patricia se empieza a incomodar con él. Ray, inicia abierto, pero mediante se empiezan a concentrar en el trabajo, cae en su forma pasivo-agresivo. Ray habla y se explaya, y Patricia amable lo escucha, pero esto provoca en él tanta seguridad que proyecta el estilo con que Constanza suele hablarle. Ella está de acuerdo en todo lo que él dice, pero al notar su forma tan agresiva,  lo  contiene
-Veo que te tornaste enojado - le dice seria, con los ojos fijos en su mirada azul.
- ¿Yo enojado? Eres tu quien no comprende la importancia de las finanzas - se defiende Ray posesivo con la misma expresión que lo haría Constanza.
Patricia se impresiona, la imagen que ella tiene de él es el de una persona muy tranquila, incluso hace sólo 5 minutos cedía y negociaba, ahora él imponía , como suponiendo que ahora él tuviera el control. Patricia insiste en que él está enojado.
Ray tras escuchar por segunda vez esta frase se queda quieto, como congelado por 1 segundo.
- ¿Por qué te parezco enojado?
- ¿No estás enojado? Mírate, tu apariencia es muy agresiva. Veo que tu actitud siempre atenta y amable, se ha tornado en una sorda que no escucha opiniones.
Ray empieza a escuchar el tema - No comprendo Patricia, ¿a qué te refieres? Patricia seria y comprensiva de la forma más diplomática que su asertividad se lo permite dice - Te voy a criticar y a describir tu postura, si me lo permites: Al principio estabas recargado en la silla, abierto a mis opiniones. Pero cuando pedí tu punto de vista y te escuché empezaste a profundizar en tu tema usando palabras y expresiones técnicas, como si yo conociera las finanzas a profundidad, tus puños se cerraron, te tornaste tenso y finalmente te niegas a aceptar mis propuestas, estás muy hostil.
Ray se proyecta en estilo agresivo de Constanza y le reclama - ¿Con qué derecho me criticas? ¿Tú piensas que por tu voz hermosa, porque el jefe te escucha, me puedes hablas así?
Patricia no parece comprender ¿Por qué se siente ofendido? Ella le preguntó si podría corregirlo y de pronto esta reacción. - Gracias por alabar mi voz, pero me doy cuenta que sigues enojado. Si quieres continuamos más tarde, cuando te sientas más tranquilo.
Ray, se siente con su maestra de primaria, ¿Por qué ha de decidido ella ahora que ya terminaron de trabajar?.
- Patricia, yo estoy tranquilo, tu eres la que no comprende, ¿con qué derecho me criticas?
- Te estoy diciendo que te veo enojado, y si tú estás así, yo no puedo trabajar contigo, de manera que te pido que cambies tu forma de actuar. Tienes razón en que no tengo derecho a criticar tu forma de reaccionar, pero si queremos trabajar juntos, necesitamos entrar a un punto neutral. Mi intención es la de establecer reglas que nos permitan convivir.
Ray se queda helado, se calla un momento, se da cuenta que se está poniendo a la defensiva, como lo hace su novia cuando están juntos. Ella todo el tiempo se escuda y él ataca o también se escuda en un "yo no soy culpable".
- Lo siento Patricia, no quise ofenderte... me siento muy apenado por haber reaccionado de esa forma.  Patricia se apena más, ve en ese joven una persona amable y tolerante que va por la vida como un animalito sin guía, como uno que creció solitario, dirigido por las modas de los jóvenes actuales, pero sin la capacidad de expresarlo oralmente. Ve en Ray  un hombre temeroso en su forma de sentarse: en este momento, al disculparse, lo ha visto cómo se ha enjutado, guardado la respiración, queriendo desaparecer de vergüenza por no saber reaccionar de forma socialmente correcta.
- ¿Comprendes a qué me refiero? Tu respuesta fue pasiva, esto es, te disculpaste, ¿Por qué te disculpas?
Ray nuevamente se enoja, y contraataca -¿Por qué no me aceptas mis disculpas? Ya te dije que lo siento que no era mi intención ofenderte ni hacerte sentir mal.
Ray se proyecta como si estuviera hablando con Constanza, defendiendo su punto sin escuchar lo que Patricia está diciendo.
Patricia se queda estupefacta, Ray nuevamente la ha atacado, no sirve ninguna de sus palabras.
- Ray me parece que no me estás escuchando ¿qué te dije?
Ray se queda perplejo. No recuerda qué le dijo , usó tantas palabras en un tono tan moderado que no se le quedó nada.
- Ray - continúa Patricia - necesito que me escuches al igual que yo lo estoy haciendo, observa cómo me inclino hacia ti mientras hablas y cómo no te interrumpo.
Ray, en actitud de niño regañado, y un poco apenado por toda la escena, se queda más tranquilo y mirándola a los ojos, imitando su pose le dice - Está bien, te escucho ¿Qué me quieres decir?
Patricia le da una serie de pautas que le indican la forma en que se comunicarán al trabajar.
- Ray estoy viendo que cuando te metes en tu trabajo, no explicas nada, asumes que todos saben finanzas y que no debes explicar nada.
- ¿Eso es verdad? ¿Tu no sabes finanzas?  Tu ayer me explicaste mis ideas, las pusiste claramente en un papel, y asumí... que ... - fue bajando la velocidad de sus palabras, al escucharse repetir el error que Patricia le venía diciendo. Él no se había dado cuenta que sus pláticas sólo le concernían a él, que siempre asumía y no preguntaba si la gente le entendía, o si estaba con él. De manera que el asumir que te entienden era su problema de asertividad. Muy interesante, parecía que ahora cuando quisiera hablar    de algo, primero debería preguntar al interlocutor si le iba captando..
-Veo que estás tan metido en tu proyecto, que a mi no me estás escuchando. Yo necesito que me aclares tus ideas con las gráficas que generalmente usas. Son muy descriptivas.
- Oh, de manera que esa es la forma que te gusta, disculpa.
-¿De qué te disculpas? Quiero que sepas explicar qué te apena y qué cosa te hace sentir mal, para no dar pie a ser contra-atacada y provoque tu enojo, - explica Patricia calmadamente intentando comunicarse efectivamente con Ray. Él abre los ojos impresionado, se pone colorado y titubea.
-Disculpa por no usar las frases correctas que nos ayuden a comunicarnos.
Patricia sonríe, parece que Ray comprende, su forma de disculparse se está refiriendo a algo en específico, se está dando a valer, con esta forma de disculpa no se está rebajando como lo suele hacer cada vez que lo hace sin un punto en especial.
- Muy bien, ahora repite la disculpa sin titubear. Ray ladea la cabeza evaluando el objetivo al que ésta quiere llegar, nuevamente dice "disculpa" pero comprende que no es necesario pedir tantas disculpas, que simplemente con escuchar a la gente y abrir bien los ojos, consigue comunicarse. Está tan agradecido con Patricia, que se esmera más en dar la frase correcta.

La planeación general está terminada. Ahora hay que combinar estrategias que lleguen al cliente. Nuevamente Ray se centra en su trabajo ignorando a Patricia. La cual asertivamente alude a la regla que prudentemente han escrito para que Ray no se ofenda al recibir las críticas y ahorrar desgaste energético en el contraataque.
- Ray, veo que nuevamente te metiste en tu tema y me estás ignorando. Yo necesito introducir estas ideas en tus gráficas, solicita Patricia con amabilidad. Ray se enfada porque nuevamente lo han sacado de su camino,
- Patricia no me parece buena idea que metas tus ideas en Mis gráficas.
Patricia nota en su actitud no verbal el enojo. Observa sus brazos tensos, lo mismo que su pecho, ahora no respira fluido, pareciera que una bala le hubiera parado el corazón. Su cara muestra una boca apretada, hecha una línea y sus ojos se han abierto exageradamente. Él hace una mueca de desaprobación.
Patricia lo mira en silencio, permitiendo que él contacte sus emociones,  con una sonrisa ganadora ella le muestra la regla en que debe describir sus sentimientos. Ray enchueca la boca y sonríe, nuevamente ella le ha ganado. No es necesario hablar. Ray cambia de semblante, mostrando uno relajado al comprobar que lo han comprendido. Sonríe y explica.
 - Me siento invadido, quiero que me sigas y me adivines lo que estoy pensando. Si tu quieres introducirte en mis ideas, necesito que pienses igual que yo, - termina su frase en una carcajada, "es imposible que ella adivine su pensamiento".
- ¿Ahora me comprendes Ray? No es posible seguirte ni adivinarte el pensamiento, simplemente tienes que expresar lo que esperas en vez de adentrarte en tu tema.
Ray afirma con la cabeza la explicación no verbal que Patricia le ha mostrado para no perder el punto de concentración. Parece que han llegado a un acuerdo. Tras elaborar el planteamiento y puntos de acción, se va Ray a su lugar a elaborar el proyecto. Ray, emocionado por el efecto de lo que Patricia le ha enseñado y la forma de comunicarse, va al mundo virtual con su vampira Rosa.
VR: Torbellio Seductor, te buscaba desde hace unas horas,
TS: (Sonríe complacido). Estuve trabajando con un proyecto y me siento muy bien con mi compañera de equipo. Con ella no me siento ofendido, me enseña a decir las frases correctas, y sobre todo, puedo ser yo mismo al estar con ella.
VR: Qué curioso, yo también estaba trabajando con un hombre guapísimo, pero.... muy descortés. Vampira Rosa explica a Torbellino Seductor que ese hombre en su actitud no es amable, pese a que es muy sensible, es hosco en el trato, las frases son egoístas y poco descriptivas, el sarcasmo que usa en su simpatía la ofende.. Torbellino Seductor pide más información, él se siente aludido .
TS: ¿Que el sarcasmo no es divertido?
VR: No, no lo es porque hiere el subconsciente de cada uno. Para ti, alguna expresión es divertida, pero al yo escucharla me hace alusión a mis propias verdades o pensamientos que no quiero sacar a la luz. Es como una operación profunda, saca aquello que permanece en la oscuridad.
TS: se queda perplejo, ¿Cómo te diviertes tu?
VR: No me burlo de las deficiencias de la gente. Me puedo dar cuenta de qué pie cojea alguien, y evito hablar de ello, hacer una broma o un cuento sarcástico, porque la persona con la que hablo, se siente aludida. Cuando me quiero divertir, cuento en forma de broma lo que me sucedió a mi y doy pie a que otros cuenten sus temas divertidos.
Torbellino Seductor se siente ofendido porque no sabe contar sus cosas de forma divertida, es más fácil reírse de lo que hizo su amigo.
Vampira Rosa seria pregunta -¿Entonces te sientes en desventaja con tu amigo?
Torbellino Sensual medita un momento y responde abiertamente. - Así es. Me da vergüenza no poder repetir en forma graciosa lo que él acaba de decir.
VR: Comprendo. Cuando no te sientes satisfecho contigo, mejor reírte de tu amigo y provocarle un mal rato.
TS: No. A él le salen muy bien los cuentos y lo que dice de los demás.- Al no encontrar su apoyo, la regaña -  Me pareces muy cuadrada y me siento juzgado por ti.
VR: Oye esa frase fue asertiva,
TS: ¿Cuál?
VS: Me pareces muy cuadrada y me siento juzgado por ti me criticaste y expresaste tu sentimiento hacia mi. Vas avanzando. Lo que yo quiero que comprendas es que el sarcasmo ofende y deja tristeza a largo plazo, aunque sea muy divertido en principio.
TS: Siempre tienes razón Vamp, me encantaría poderte conocer y charlar largo rato de esta misma forma.
Vampira Rosa sonría desde su ordenador. - ¿Cómo te imaginas que soy yo?
TS: No sé pienso que eres negra como una vampira, que eres delgada y seductora como mi novia... y tus colmillos afilados se hunden en cualquier cuello. ¿En serio te gusta la sangre? jajaj.- termina la frase
La Vampira Rosa se queda congelada, "cuerpo seductor" es lo que no tiene, tal vez todo lo demás sí lo sea, pero se avergüenza de imaginar la cara de Torbellino al ver lo diferente que es ella de lo que él se ha imaginado. Fríamente responde - Ay Torbellino, mira que tienes imaginación.. Bueno, luego te busco, tengo que terminar de trabajar.
TS se queda en silencio, cada vez que hablan de su apariencia, ella corta la comunicación. ¿Qué haría si la conociera? ¿Que pasaría si no le gustara como le gusta la chica virtual que él en su mente ha imaginado con la imagen perfecta? Constanza viene a su mente, esa es hermosa, ... pero con la boca cerrada,... cuando habla, le salen vampiros.

Cons y Ray salen a cenar, un día más que como jóvenes que disfrutan se ven con otros amigos. Mientras esperan ella se exhalta. Ray suspira "¿Ahora Por qué está enojada?" Piensa para si. No es por él. Ella está mirando a la gente.
- Viste a esa pobretona?
- No a quien.
- Esa que viene de la mano con Enrique Gérard.
- Ah. Enrique, el hijo del empresario.
- Claro. Nuestros papás estudiaron juntos, me lo presentaron alguna vez y salíamos.
Ray tiene tiempo para observar a la chica, -¿Qué tiene de pobretona? Yo la veo bonita.
- Por favor, mira su ropa, como camina, se la ve fuera de lugar-  explica Constanza con desaire
En ese momento recuerda Ray a Patricia cómo se adelantó a sentarse aquella vez que salieron a la junta, y cómo él la tuvo que detener.
- No comprendo ¿Qué problema tienes con eso? - pregunta Ray confundido
- Ella quiere su dinero, está por interés con él. - guarda silencio, asiente dándole la razón .- Está bien tal vez tengas razón, están trabajando.
Ray habla de Patricia, lo que provoca los celos de Constanza, no le dice que salieron a cenar, sólo los consejos acertados sobre la presentación.
Constanza molesta la ataca - No deberías escuchar consejos de esa gente sin clase ¿Que sabe ella de niveles?
- Esa gente sin clase, como tú le dices, atrae la atención del auditorio, - responde molesto, se defiende al recordar la represión pasiva que ha sufrido en su presentación, cuando nadie le había prestado atención.
Constanza lo mira con amabilidad - Oh Ray, tu nunca recibes miradas de nadie, sólo yo te aprecio. ¿Qué harías sin mi? - y su actitud se torna compasiva.
Ray suspira pasivo, Su entrecejo se junta, baja la mirada y sus ojos se entristecen al comprender que ella tiene razón. Sin embargo ya tiene más autoestima, el mirar a Patricia e intentar imitarla, le dan seguridad y su mirada se compone, la mira atrevido - ¿Por qué cuando hablo contigo me siento hablando con mi mamá? ¿Por qué me das órdenes? Patricia no me hace sentir mal.
- Otra vez Patricia... - explota Constanza  - no comprendo de qué hablas.
- Bueno, querida, ella, cuando me habla no usa -"Deberías" , sino que me dice "sé como te sientes"
-Yo sé como te sientes - contesta Constanza retando - te sientes muy mal porque me estás haciendo enojar.
Ray suspira, Constanza nunca comprenderá de qué habla, ni tampoco sabrá hablar con asertividad.

martes, 30 de agosto de 2016

EN BUSCA DE LA ASERTIVIDAD - 3

3. Ray recibe una lección positiva 

Al día siguiente Ray llega emocionado a la oficina, durante la noche pudo elaborar con claridad aquello que no le había venido funcionado. Se sienta con seguridad y antes de empezar el día, saluda a su Vampira Rosa, la cual no está conectada. "Vamp deseo que pases un día maravilloso, charlar contigo anoche me subió las pilas. Atentamente El Torbellino Sensual." 

Le pide un momento al jefe, quien primero lo ve con flojera, está acostumbrado a su forma de redundar y no llegar al grano. Pero Ray usa la clave que le funciono con Constanza. "Entiendo..." Toma aire y con soltura empieza su diálogo
- Entiendo que se sienta irritado por la presentación de ayer, pero he elaborado este tema, quiero mostrarselo. Hablé con Patricia y me explicó un poco de lo que debía concentrarme. 
- Te presto un minuto para hablar y que me expliques, - le ordena el jefe condescendiente.
Ray agradece y le explica de forma breve, el tema que piensa se relaciona con lo que hablaron en la junta. El jefe impresionado, le sonríe asertivamente.
- Me gusta Ray, continúa en este sentido pero considerando las consecuencias. 
- Entiendo que le ha gustado mi tema, pero me puede explicar más ampliamente ¿qué tipo de consecuencias?
El jefe pacientemente mira su reloj, todavía le quedan 30 segundos y amablemente le explica lo que necesita, incluso le recomienda trate con Patricia, quien parece haber comprendido exactamente el tema. Ray sonriente y agradecido se retira. Hace mucho tiempo que no puede comunicarse tan felizmente con este señor que parece haberse comido un reloj. 
En el pasillo se encuentra con Patricia
- Hola - Ray al verla no sabe si abrazarla, sonreírle, bailarle o simplemente quedarse parado para charlar. 
- Veo que estás feliz. - describe Patricia
- Así es, hablé con el jefe y.....
- Mira, en este momento voy a hablar con él, no quiero que se vaya, cuando regrese te escucharé. 
Ray se queda atónito. Eso fue frío. ¿Qué le habrá dicho? ¿Sería la forma en que le habló? Nuevamente empieza a temblar, se angustia porque siente que se ha tardado mucho en dar su idea, si él fuera como Constanza que tiene la idea clara en la mente y cuando ve a la persona simplemente se la avienta, y no le permite que le digan "no". Preocupado se va al escritorio. Nuevamente las ideas se le han ido. Va a su escritorio esperando que Patricia pase por allí y le hable, tal vez le pregunte qué le dijo tan ofensivo que le hizo cortarlo. Patricia se tarda, a ella le dan mas de un minuto. ¡Qué suerte tienen las mujeres! Constanza y Patricia saben hablar. Está concentrado elaborando el proyecto cuando se encuentra a Patricia en el pasillo, quien ha regresado de su junta. 
-Hola Ray, ahora sí tengo tiempo,- dice amable Patricia
- Perdona por lo que te dije hace un momento, ¿te ofendí? Te fuiste tan rápido. - se disculpa Ray.
- ¿De qué hablas? - pregunta Patricia interrogante
- ¿Cómo? ¿No estabas enojada? 
- No, sólo apurada, te expliqué que iba con el jefe, quería alcanzarlo antes de que saliera.  Bueno, Ray comprendo que te sientes resentido. 
- Sí, un poco.
- Cuando estés más tranquilo, me buscas en mi lugar, creo que hay un buen proyecto para hacerlo en equipo. - Se disculpa Patricia, quien le ha exasperado la actitud de Ray. - Ah, lleva tu ordenador con tus ideas. 
Ray tiende a sentir que todo lo hace mal. Su forma pasiva y su revisión exagerada de las cosas no le permiten avanzar en lo importante. La gente siente que junto a él el tiempo se pierde y la vida no pasa. No es agradable charlar así con él. 

jueves, 18 de agosto de 2016

EL PERRO DORADO

Esta es la historia de un perro fiel. Este perro era color dorado, fuerte, deportista, altivo. Hermoso pelo que siempre fue cepillado y cuidado con gran dedicación, igual que una chica cuida su pelo, largo y sedoso, lacio y brillante, de la misma forma Lucía el pelo de este gran perro. Un día llegó a la casa de su dueña, era tan sólo un cachorro, y se adaptó muy contento a esa casa. Su vivienda era un pequeño trozo de jardín, que ocupaba parte del estacionamiento, y allí entre coche y jardín, el perro pasaba el día. Por la tarde, venía su pequeña dueña, a llevarlo a pasear, para ella era la razón de venir a casa, el perro dorado era lo único que la motivaba a regresar de la escuela, a estar animada.

La dueña de este perro dorado, era una pequeña triste, insegura, una pequeña chica que había perdido a su madre desde muy pequeña. La pobre huerfanita vivía con su padre y unas criadas, pero ello no la consolaba, necesitaba la compañía de alguien que la confortara, que le permitiera vivir como corresponde a una pequeña de 13 años. Ella insistía con vehemencia que quería un perro. Ella no hablaba bien. Al perder a su madre, se quedó muda, ¿Qué podría decir una pequeña que desde los dos años había perdido a ese ser que le había dado la vida? En sus pocas palabras pedía un perro, un compañero. Una tarde de sábado,  su padre finalmente dio luz verde a sus peticiones: la pequeña obtuvo un perro. 

Mucha gente se extrañaba ¿Cómo una adolescente  de esa estatura podría tener un perro dorado? ¿Cómo lo cuidaría si ella era sólo una niña? Seguramente lo abandonaría a los tres días, como hacen todos los niños con los animales. La apuesta en favor del perro dorado era poco alentadora. 

Llegó el cachorro a casa, la niña vertió todo el cariño de su vacío en el perrito, él tenía su alma y con ella crecía y crecía, saludable y feliz Finamente pasó el tiempo. La pequeña empezó a crecer. todos los días paseaba al perro, lo alimentaba, lo acariciaba, la pequeña, ya señorita, peinaba al can, de la misma forma que ella cuidara su hermoso y largo pelo, cepillaba sus cabellos, y así largos y hermosos lucían y brincaban a la luz del sol. Llegó el momento en que las cuentas de la vida se cobran. El perro tenía. 15 años, los que corresponderían a unos 100 años humanos. El perro enfermó gravemente. fue llevado al veterinario. "Este perro no tiene futuro" dijo el médico "tiene un problema en los riñones, no puede orinar más, el propio cuerpo lo va a envenenar". La pobre chica que ya para entonces había aprendido a hablar, lloraba y le pedía al perro que no se muriera, que la acompañara. Así pasaron los días. El perro en el hospital, no cedía, estaba postrado en su jaula, sobreviviendo. "Este perro hay que sacrificarlo" dijo el médico. De ninguna manera" dijo su ama " yo me lo llevo a mi casa y allí que muera, yo no permito que le hagan nada a mi querido compañero." 

Así fue como el can moribundo regresó a la casa donde había crecido. La chica lo cuidaba, ahora con más esmero, su alma estaba en peligro, Ella dentro del perro eran el corazón y la vida misma del perro, quien la cuidaba con esmero; el perro había estado con la chica durante su infancia, en la soledad de una pequeña enferma huérfana, a quien había acompañado tantos años, y le había reestablecido el sentido de vida, quien le había enseñado que la vida continúa pese a tener una pérdida: ahora era el turno de la chica de cuidarlo. Pasada una semana, el veterinario visitó la casa de la chica para revisar al perro. Lo vio postrado, como muerto "este perro no puede ir más al baño?, Va a Morir dentro de poco" El perro con el alma de la chica, escuchó esa frase, se levantó de su aposento y con la altivez de un gran perro dorado, fue al baño frente a los ojos atónitos del veterinario. "En verdad esto es increíble, yo lo he visto caer, declinar, descender, y ahora así de la nada se levanta y hace lo que yo no apostaba haría?, esto no es posible" El cariño de su dueña y la compañía que ella le proporcionaba, le dieron la salud al can, el alma de la chica dentro del can habían logrado comunicarse. 

La chica sabía que los cuidados y el vínculo que ellos habían logrado, mantendrían vivo al can. ¿Por cuánto tiempo? Sólo lo sabría la salud y el destino de su vida. Ese animal había sido la compañía de la pequeña, quien siempre estuvo a su lado, uno al lado del otro, crecieron, maduraron, y a la fecha se siguen acompañando.Ella a sus 28 años y él a su 15. 

jueves, 4 de agosto de 2016

BUSCANDO LA ASERTIVIDAD - 2.3


2.3 Ray encuentra una puerta

Nuevamente en su escritorio y su soledad, Ray se siente perdido y desvalido tras su terrible presentación, tras ver que nadie hizo comentario alguno de ella. Enojado por el mal apoyo de Constanza, sale a tomar aire. Mira a su alrededor, donde están sus compañeros fumando y texteando, sin embargo él no tiene nada que escribir. Se siente muy avergonzado y sabe que al textear, se expondrá con cualquier persona. Su mal humor lo proyectará en sus letras. 

Ya mas calmado, después de descansar un rato y perderse en alguna conversación insulsa con los fumadores, regresa a la oficina. En el paso, escucha a Patricia hablando por teléfono, no puede evitar escuchar la conversación de ella, parece que habla con alguien enfurecido y mediante ella escucha le llama la atención que sus frases dicen y describen el sentimiento de su interlocutor  "Entiendo que está enojado", "Comprendo su frustración", "Entiendo sus expectativas". Mediante pasan los minutos la otra persona parece guardar silencio y abrirse a escuchar a esta amable joven de voz cálida. Nadie se percata de su espionaje, la oficina está casi desolada porque es la hora de la salida, y la poca gente que hay, está sumergida en la velocidad de terminar su trabajo. 

Cuando Ray ha escuchado suficiente se aleja a su lugar. Nuevamente encuentra su realidad, su tarde perdida y su fracaso como prueba, esa terrible presentación a la que nadie le ha prestado atención alguna. Empieza a guardar su escritorio, mañana será un mejor día. Escucha pasos que lo sacan de su aislamiento y mira a Patricia acercarse, cálida y amable como de costumbre. No puede evitar admirarla, la mira y ella se detiene detrás de él. 
- ¿Listo para marcharte? - pregunta Patricia al detenerse . 
- Si -  Contesta Ray bajando la mirada, tomando un gran suspiro de tristeza. 
- Me da la impresión que no estás muy complacido - dice Patricia observando sus movimientos.
- No. Me siento muy decepcionado por el resultado de mi presentación. Nadie le ha prestado atención. 
Patricia da un paso adelante y pone su mano en el hombro de Ray
- ¿Qué dices? Fue buenísima.. Me han encantado los ejemplos que has puesto y la forma en que los has explicado. 
Ray no acierta a comprender cómo ella ha visto todo y los demás no han dicho nada. Ella pacientemente lo apoya, le cuenta lo que a ella le ha parecido e incluso lo que tras él irse se ha comentado de ésta. 
- Pero ¿Por qué nadie me lo ha dicho? - exclama Ray molesto
- Lo ignoro. Tal vez porque tú no preguntaste. 
Se introducen en una charla observativa y descriptiva que engancha a Ray de tal forma que no la deja moverse del lugar. Ella mira el reloj y explica que se ha hecho tarde. 
- Es verdad, es tardísimo y yo no he almorzado, muero de hambre. Ven te invito a cenar, - se disculpa Ray al comprender que ha invadido demasiado el espacio de Patricia, quien se encuentra recargada en el escritorio visiblemente cansada. 
Patricia duda un momento, pero responde amablemente
-  Comprendo que quieres seguir charlando de tu presentación, tratándose de una cena de trabajo, con gusto acepto.
Ray se asombra tras la cantidad de explicaciones que ella le da, pero le hace sentir bien, le da pie a que avise a Constanza. 
- Déjame llamar a mi novia para explicarle que la veré mas tarde en su casa. 
Patricia se va a su lugar a levantar sus pertenencias y a prepararse para salir, mientras Ray habla a Constanza. Con timidez y emoción le explica
- Constanza, se que habíamos quedado de ir al cine, pero no puedo ir. Tengo una junta de trabajo.
- ¿Desde cuando trabajas tan tarde? - explota Constanza  al escucharlo.
- Es sólo hoy, es importante, es por mi presentación de esta tarde - explica Ray preocupado.  
- Cómo te atreves a cancelarme si ya habíamos quedado. 
Ray apabullado por las críticas y agresiones de Constanza, recuerda las frases calmantes de Patricia y las aplica. 
- Entiendo que estás enojada, Constanza.
- Claro que estoy enojada, ya teníamos planes.
- Entiendo que te sientas frustrada, Constanza, -explica Ray.
- ¡Tu me frustras tanto! ¿Cómo es que te he aguantado tanto tiempo?
- Siento que estás muy resentida, y lo podemos platicar a mi regreso. ¿Está bien?
Constanza se queda callada, no puede responder nada ante tanta amabilidad. Ray cuelga, sin dar crédito a la maravillosa conversación que han tenido. En otra ocasión él hubiera cancelado la junta y terminado en el cine con Constanza pero aquí hizo lo que tenía planeado. Sonriente y complacido toma su delgado portafolios y sale en busca de su compañera de trabajo. 

Se siguen en ambos coches. Él se acerca a su restaurante favorito, que como le disgusta a Constanza, no suele frecuentar mucho, sólo en ocasiones en que sale con sus amigos y no sale con ella. Patricia al encontrarlo en la puerta del restaurante no puede disimular la emoción que le causa ir a ese lugar tan elegante
- Ray, este lugar es hermoso, pero yo... 
- Yo te invito, Patricia - interrumpe  Ray con una amplia sonrisa. 
Patricia se pone nerviosa. Su forma de caminar y acercarse al restaurante muestra su poca pericia en la clase alta. Ella al llegar a la puerta, se adelanta a buscar la mesa, y Ray la detiene por el hombro.
- Espera, nos tiene que venir a atender el maïtre. 
Patricia baja la mirada apenada. Ray se impresiona al verla tan desbalanceada, ella siempre tan segura aquí no lo está impresionando. 
- Lo siento mucho, Ray, no había venido a este lugar y no conozco las reglas. 
- Está bien, siempre hay una primera vez, - responde Ray seguro y sonriente. Ray respira feliz, no lo han criticado, Constanza hubiera dicho algo como "deberías haberme prevenido antes, mira cómo he quedado en ridículo por tu poca atención".  
En ese momento aparece el recepcionista quien se disculpa por el retraso. Ray, tranquilo y concentrado pide la mesa de su elección. Tímidamente dice
- Me gustaría ocupar la mesa junto a la ventana, la que da al lado derecho. El maitre revisa en su lista y ve que la mesa aún no está lista.
- Si gusta esperar unos minutos, la mesa no la tengo limpia. En un momento se la arreglamos. 
Patricia se excusa para ir al baño, y mientras tanto Ray se queda en el lugar esperando. Él asiente complacido, han pasado sólo 5 minutos y nadie lo ha criticado ni le ha hecho sentir mal, y esta sensación le da mucha seguridad: puede concentrarse en lo que le importa y no estar intentando calmar a la persona que lo ha criticado o tratando de justificarse. Con tristeza recuerda aquella última vez que estuvo aquí con su novia Constanza. Recuerda que aquella vez tampoco había quien los recibiera, y Constanza, en cuanto vio al maïtre, lo ha regañado por no estar en su lugar, lo ha amenazado con reportarlo a su jefe. Recuerda esa postura intimidante que la pone tan fea, ella tan hermosa. Después el maitre les dio una mesa incomoda. Nuevamente Constanza le ha recriminado, 
- ve con el inútil de la puerta y pídele que nos cambie,- solicita ella con fuego en los ojos. A lo que él se niega. 
- No Constanza esta mesa es muy buena, además en dónde sea es la misma comida, - responde contrariado.
Ella en venganza por su forma de retarla, le ha hecho pasar una velada bastante desagradable. Recuerda esto con preocupación y cierra los ojos porque le molesta no saber manejar esta situación. En ese momento regresa Patricia. 
- ¿Está todo bien? - le dice ella con grandes ojos al mirar su cara desarmada. 
- Si, sólo recordaba un mal momento -  le explica Ray avergonzado. 
Viene el maïtre a dar la mesa. Ray le indica a Patricia que se adelante, pero ella toma del brazo a Ray quien la dirige al lugar, le acomoda la silla la deja sentada a gusto, como todo un caballero, haciéndola sentir hermosa y segura. Ray sonríe complacido, ella lo hace sentir muy bien, lo deja actuar y se sabe comportar sin recriminarle nada. 
Mediante sucede el ritual de leer la carta y pedir platillos, Ray nota que ella no está gusto, la observa tiesa, pero ella a diferencia de él no titubea ni duda, ni se comporta torpemente como lo hace él al encontrarse a disgusto. Ella en vez de hacer aspavientos, y disculparse por lo mal que se siente en este momento, se limita a describir lo lindo del lugar y la vista para luego remontarse a la junta. Se concentra en describir lo que sucedió cuando él se fue: le alaba lo claro de su presentación y sus láminas, e incluso pudo hablar de ellas con el jefe y las pudo relacionar con su propio trabajo. Al jefe le agradó tanto esa forma asertiva de aplicar el trabajo de él y de ella, y comprendió que aunque estaba apurado para la siguiente junta, valía la pena escucharla hasta el final. 
- No comprendo, - dice Ray - ¿Cómo puedes intercalar tus ideas con las mías? ¿Cómo puedes admirar mi trabajo sin criticarlo ni dejarlo en el hoyo? ¿Cómo puedes hacer tú que la gente te escuche y hacer lo que te place? Eres en verdad una gran pieza de persona. 
Patricia sonríe con el cumplido, en efecto ella sabe hacer todo lo que Ray ha dicho. 
- Mira Ray - continúa Patricia - no me gusta criticar a la gente, sobre todo si no la conozco bien. Déjame explicarte qué problema me chocó en la presentación de tu parte. Si no te molesta, quiero ayudarte. 
Ray se ha puesto a la defensiva, pero sus palabras y forma larga de hablar, le han dado seguridad. 
- Te pones muy nervioso, cuando hablas. Tú estas muy bien informado sobre el tema de que se habló, lo mostraste en la claridad con que expusiste, no comprendo a qué le temes. 
- Bu, bue, bueno - finalmente expresa Ray su incertidumbre - que gusto me da lo que me dices, creo que después de todo no lo he hecho tan mal. 
- Vamos Ray, no seas tan humilde, admite las alabanzas por todo lo que sabes y puedes aportar. Alguien más listo te puede "comer el mandado" si tu no te arriesgas a hablar y aceptar esto con soltura. 
- Es que me molesta que la gente no escuche mientras hablo. Que estén mirando el celular, o incluso jugando videojuegos. Yo vi que cuando tu hablabas, la gente te miraba y te preguntaba. 
- Gracias por el cumplido, pero veo que tú no te sientes atendido, observo que cuando tu sabes la respuesta, dudas mucho y piensas tanto que te hace ver inseguro, tardas tiempo en responder y por eso la gente pierde interés, piensa que no sabes, porque rebuscas la respuesta en tus dudas. 
- ¿Mi vergüenza se ve? - pregunta Ray asombrado.
- Claro que si. Cuando miras al piso, y titubeas en tus frases, cuando no vas al punto. A la gente no le gusta cuando ve que alguien no sabe exponer su idea. Es frustrante intentar comprender y sentir que se está perdiendo el tiempo. 
- ¿Te pareció muy larga mi presentación? - pregunta Ray atribulado. 
- No, no fue larga, simplemente se hace cansado cuando dices muchas palabras sin llegar al punto. 
- ¿Yo uso muchas palabras? - pregunta Ray asombrado.
Patricia se ha cansado de este cuestionamiento y de ver que no la comprende. 
- escúchate mientras hablas, repasa más tus palabras y no titubees. Si te sientes enojado o te reclamas, es que no estás siendo asertivo y la gente que te escuche lo va a sentir. 
- Tu cuando hablas, envuelves, llamas ¿A eso te refieres? - pregunta Ray intrigado.
- Gracias por tu apreciación. Algo así. - Patricia sonríe mientras escucha la descripción de éste. 
- ¿Me puedes enseñar a hablar como tu? - solicita Ray. 
La cena fluye muy bien. Patricia en efecto se siente intimidada, pero observa que Ray si sabe estar en ese lugar e imita su comportamiento para sentirse segura. 
- Ray, cuando quieras te ayudo a hablar y a usar las palabras que te hagan sentir cómodo. Creo que podríamos trabajar en equipo. Ray se da cuenta que Patricia ha aprovechado la oportunidad para plantear una forma de trabajar y de resolver. No han perdido el tiempo en criticar su forma de hablar o en hacerlo sentir mal. Diferente a otras charlas y personas, con ella ha podido llegar a un acuerdo y ella ha tomado esa iniciativa. Él se siente complacido y tranquilo porque es algo que no conocía. 

Se despiden amablemente, y quedan de verse al día siguiente. Ray, se va directo a casa de Constanza. Al llegar a su casa, ella está muy molesta. Ray, venía complacido de su junta y al verla con su cara agria toma su actitud pasiva. 
- ¿Cómo estás? - le pregunta Ray con cara compungida al adivinar su carácter enojoso. 
- Cómo quieres que esté, claro que muy enojada, yo quería ir al cine -  responde Constanza sin pensar. 
- Perdóname, mañana si vamos.... - se disculpa Ray con su parsimonia  e inseguridad características.
- Mañana ya veremos si quiero ir. ¿Con quien cenaste hoy? - pregunta seria y arrogante. 
- Fue una velada fantástica, fui con Patricia de ven..... - 
- Cómo que con Patricia, y quien es esa... - interrumpe Constanza a Ray imaginando alguna infidelidad. Ella arruina su felicidad.
- Ella es de ventas, intentaba decirte cuando me interrumpiste -  termina Ray cambiando su actitud emocionada y sonriente, por una agria y desagradable pero rápido se recupera, su actitud es feliz y segura, resultado de la asertividad que Patricia le infundió. - Es una compañera de la oficina, teníamos que hablar de la pres.... - intenta decir Ray cuando vuelve a interrumpir Constanza con su característica agresividad.
- Con qué derecho sales con otra sin pedirme permiso. Esa es una caza-fortunas, es una loca que quiere andar contigo, - expresa Constanza molesta
- No... ella - Ray intenta defenderse, pero Constanza se le viene con el cuerpo y los brazos en jarras amenazadora. 
Lo que continúa es una rencilla de una mujer celosa, incapaz de comprender que su novio fuera a una cita de trabajo. Su clásica agresividad, le impide ver con claridad y veracidad. Ella piensa que ella es la única importante y la que cuenta, es demasiado egoísta para comprender los sentimientos de los demás, incluso de su novio, a quien ya conoce hace muchos años. 
Ray se detiene un momento, recuerda la forma tan amable de ser de Patricia, ella, incluso cuando la vio vulnerable en una situación desagradable en el restaurante, no hizo ni mala cara ni lo hizo sentir mal. 
- Siento mucho que estés tan enojada Constanza. Cuando te calmes podremos hablar. Veo que no razonas. -dijo Ray tranquilo, evadiendo la mirada de ella. Tras estas palabras se va, dejando a la novia con el enojo sin resolver. Ella sale detrás de él llorando, amenazando, pero Ray tiene claro su espectro y no se dejaría manipular por ella.   

Ya en casa llega directo a su ordenador. Está cansado y molesto, tal vez charlando con la Vampira Rosa pueda encontrar claridad en sus sentimientos. 
- Hola Vamp, - la saluda amablemente
- ¿Como estás torbellino? - le responden unas letras en un cuadro de su pantalla. 
- Uff, estoy muy contento y muy enojado. Conocí a una persona muy especial, y me enojé con mi novia. - responde el Torbellino Sensual, que es el Avatar que ha elegido Ray. - ¿Tú como estás querida?
- ahhhh - responde la Vampira Rosa
- No comprendo, ¿que tienes?- pregunta el Torbellino
- Hoy paseé un momento muy vergonzoso. Salí a cenar a un lugar muy elegante, y cometí muchos errores - cuenta Vampira Rosa.
- Lo siento mucho. ¿Quieres jugar como cada día? - pregunta el Torbellino Sensual atrevidamente.
- Hoy no Tor, si quieres jugamos Candy Crush - responde la Vampira Rosa replegada en sí misma.
- Me parece muy bien. Juguemos. 
En su mundo virtual, ambos jóvenes evaden su realidad. No la confrontan, sólo resuelven jugar y que "el mundo ruede" las cosas se arreglarán solas. Ray apaga el timbre del teléfono, seguramente Cons llamará un millón de veces, hasta que él le conteste, para continuar degradandolo e ilustrando las cosas que espera de él. Hoy ha sido un buen día, y no quiere que ella lo estropee.