viernes, 20 de mayo de 2016

Tong-Shu: EL DÍA PERFECTO

Hay días hermosos que inician con un lindo amanecer. No cabe duda que el sol es el elemento más bienvenido de la naturaleza. A veces brilla en exceso, y quema, pero es el que me puede enviar un lindo mensaje de ánimo. Sin embargo es de considerarse porque hay momentos en que amanece hermoso, y mediante pasan las horas se va nublando. 

Hay algo que acabo de aprender que es el Tong-Shu de los chinos. Es una cultura que personalmente no me atrae. Los chinos que he conocido en mi vida, me deasgradan, No me gusta cómo comen ni como se relacionan. Sin embargo no en vano son una cultura milenaria, aquello que sembraron sus antepasados hace que los presentes sean insulsos y superficiales. Cuando tus padres fueron maravillosos, tienes dos opciones, o los imitas y continúas la tradición o te vuelves un rebelde que puede o no funcionar al innovar. 

Yo he conocido el Tong-Shu chino de una forma accidental. Era un 2 de febrero justo regresaba mi empleada doméstica en ese día, hacía días que no había quien me ayudara, y yo estaba realmente ofuscada y deseosa de salir corriendo y dejar todo tirado. Vi un anuncio que presentaba un curso de "predicciones y calendario chino" y ni tarda ni perezosa me presenté. Allí aprendí sobre el Feng Shui y los elementos correctos para este 20'16 que pinta hoooorrriiiiiibleeeeee. Sí. Así como lo estamos viendo con accidentes y desastres, pero todo en superlativo. Cada vez que sé de alguna tragedia, o algún evento no me extraña que sea tan exagerado porque ya me lo habían contado. Del Feng Shue ni hablar, podremos aprovechar esa energía desbordante energizando las áreas de la forma correcta. Sin embargo de todo esto lo mejor fue el calendario que usan los chinos para sus eventos. Aclaro que no soy supersticiosa, y que nunca me he dejado llevar por un horóscopo. Yo simplemente empiezo  el día con aquello que tengo a mano ¿Pero para tomar una decisión importante a largo plazo? Para eso es el Tong-Shu. La teoría cuenta de que los ciclos se repiten, si la cultura china que tiene 3000 años, ya revisó estos eventos en los diferentes ciclos, y los ha documentado entonces ahora se vuelven a repetir de la misma forma. Todo empieza en el signo del año, y la materia que lo lleva: 2016 el moño de fuego, el mismo de 1956. De esta forma si hace 3000 años están documentando esta información sólo tienen que referirse a sus experiencias pasadas, y registrarlo para nuestro uso. Hay un día especial para colocar objetos curativos de Feng Shui, otros especiales para empezar un negocio o incluso para negociar, otro día ideal para viajar e incluso casarse. 

Yo tan reacia a creer a al pie de la letra, estuve observando que en efecto esos días todo funciona  perfecto. Por ejemplo, un día decía que para viajar era muy bueno. Salí en el auto, y no había autos en la calle, a donde quise ir no me tomó nada de tiempo. Planee un viaje en avión, y todo fue con el timing perfecto, sin accidentes ni percances. Fui a una obra de teatro en un día que decía sería bueno para iniciar negocios, y la sala estaba llena, hicieron un buen negocio. 

Estaba encantada con el Tong´ -Shu, pero mi curiosidad me solicitaba algo más práctico. No siempre quiero decorar mi casa, ni salir a recorrer grandes distancias, porque incluso he tenido que transitar cuando el día de viaje dice que es malo, y de hecho resulta horrible. Entonces, he seguido revisando el calendario y también informa sobre el día bueno según mi signo y el día malo por algún antagónico que  "me lanza malas vibras". Me falta mucho por aprender y comprender sobre todo porque son generales que se aplican a todos, pero es tan agradable poder planear intuitivamente con el respaldo de tantos años de experiencia. 

Así en este año lleno de novedades y sucesos exagerados, estoy aprendiendo a manejar la energía de la forma correcta, y todo gracias a esa cultura que no aprecio nada en el presente, pero cuyos predecesores han aportado tanto a la humanidad .   

jueves, 19 de mayo de 2016

ASERTIVIDAD

Ha pasado tanto tiempo sin escribir en este blog , que ya me siento una extraña. Leía algunos cuentos anteriores, y ya comprendo la razón por la que dejé de presentarme, en verdad las últimas historias fueron patéticas. Sin embargo no he estado ausente, estoy preparando un tema que en este momento me está preocupando.   Al estar en el día a día, he descubierto el tema de la asertividad. Es un tema diferente, especial, algo que yo no sabía que tuviera una técnica. Es aquello que nos hace mostrarnos socialmente correctos en cualquier situación, aquello que le permite a la persona hablar correctamente, sin ofender, en fin hay muchos matices, que en mi ignorancia social no sabía que existían.

Empece a observar el comportamiento  de las personas, y así comprendí que cualquier persona abstraída en el mundo virtual, empieza a carecer de las cualidades asertivas. Es tan complicado ser amable, que lo más fácil es permanecer perdido en este mundo frío y ausente, donde nadie ponga una cara desagradable ante lo que estamos expresando. Por ejemplo, me viene a la mente aquél vídeo de los Millenials o Generación Y en la que ellos dicen que no son malos por mirar exclusivamente la computadora, porque el mirarla también les da la capacidad de arreglar cosas y de esta forma interactuar con el mundo, que para ellos es suficiente. Sin embargo, no todo es una pequeña interacción, es la forma de presentarse, la manera de hablar, la cantidad de vocabulario y la forma de expresar algo que acaba de mirar o desea exponer. Aunque tenga el celular a la mano, tal vez no haya conexión, o suficiente batería y de esta forma tiene una herramienta más para interactuar;  es la práctica del ensayo y error, lo que te ayuda a ser asertivo, lo que permite al mundo fluir en la comunicación correcta y abierta. No es una sola interacción la que te ayuda a sentirte parte del mundo, es el día a día, es el repetir cada vez las mismas palabras las que hacen un mundo real un poco más ameno que el mundo virtual. Tal vez los chicos actuales piensen que eso es suficiente, pero el problema no es lo que ellos hoy piensen, tienen que prepararse para el mañana, y no creo que con la actitud virtual, moderna se consiga una interacción correcta. Es verdad que al hacer un negocio no es necesario tanto hablar ni decir, pero no todo son negocios, también existe sentimiento y persona. Detrás de ese negocio, hay una persona, una familia, que hoy a los jóvenes parece no importarles, pero que cuando se es grande o adulto, sí se valora, porque no todo es mi mundo y lo que a mí me llene, también está  la gente, que aunque puede que no sea importante ahora, pronto comprenderá este chico que es ella la que le pondrá la sal de la vida.

Es verdad que el mundo está cambiando, que lo que antes era algo bueno, hoy es algo simple,  o incluso inútil, pero estoy segura que regresaremos al punto en que se busca la corrección al hablar, y al intentar comunicarse con la gente sin lastimar, ni herir. Esto lo digo porque he leído intervenciones en páginas web, donde los comentaristas (porque ponen comentarios) dicen cosas tan ofensivas donde no les importa la forma ni el contenido, si la persona que lee se ofende no es su problema, es sólo el de la persona que lo ha leído . Eso no está bien uno debe cuidar no ofender a los demás. Eso es la asertividad, ir por el mundo siendo amable y a su vez aceptado.

Espero que mi cuento les agrade, les sea útil y que así encuentren un eslabón perdido que pudiera ayudar a cada uno a comprender cómo entrar en el mundo de los otros sin necesidad de hacer sólo una relación superficial, que es lo más común hoy en día. Nadie profundiza en las relaciones, no porque no le interese, sino porque no sabe cómo hacerlo, cómo ser parte del mundo porque es de flojera esmerarse por ser aceptado , cuando en el virtual, eso no es necesario.

En el tema de la asertividad buscó explicar la importancia de integrarse en el mundo en que nos movemos y el cómo no sentirse excluído por la discapacidad que el mundo virtual está sembrando. 

sábado, 20 de febrero de 2016

LA TORTA DE MARACUYÁ

Esta noche tuve un sueño: una persona se  burlaba de mi de la misma forma que lo había hecho en otra ocasión, "llevate 4 trozos de torta" me decía y me explicaba lo rico que estaba la torta de maracuyá con melón. Yo hablaba con ella de las nuevas mezclas de cualquier fruta con melón, que el melón le quitaba el sabor fuerte suavizándolo, finalmente, cuando lo íbamos a buscar ya no había nada. Estábamos en el Hawaiian.  Había un pájaro  comiendo las sobras de una torta de chocolate tipo 3 leches. Yo al ver esas sobras, ya no se me antojaba nada, porque no me gustan las tortas  de crema ni de leche, porque me provocan dolor de estómago. Al ver la escena de las sobras me impresionaba porque eran sólo mentiras y pretensiones, demostrando la pobreza de sólo mostrar las apariencias, de hacer y decir cosas con el pleno conocimiento de que van a herir y lastimar, en la burla constante de quien quiere ser sarcástico y ver hasta dónde aguanta la persona cargada; y  por el otro lado el dolor de verse y descubrirse en una mentira de una persona que uno no espera. Eso al despertar me dio dolor de estómago. 

Analizando el sueño los familiares son proyecciones de uno mismo, aunque yo creo que aquí recuerda el dolor no superado por una rencilla.
Al hablar de una torta extraña o exótica habla de las recetas de sus amigos chefs que siempre llevan platillos como el mostrado en el sueño, los cuales proyectan la sombra de sus propios gustos, que se parecen al mío que me gusta cocinar, y estoy acostumbrada a que disfruten de mis tortas, a que éstas sean bien acogidas y se terminen, sin embargo el resultado del sueño es la mentira que se muestra clara, en la receta falsa, no es la torta exótica sino una común que se encuentra en cualquier confitería.
Los sueños te muestran tus sentimientos reales, aquellos que no querés aceptar, o que te niegas a decir abiertamente. 

Me duele terminar algo que era lindo,  pero no puedo hacerme tonta "arrastrando al muerto". No sé que tan bueno sea terminar con todas las relaciones sólo porque se han enfriado. Me molesta estar con gente que no me llena, que me hace el favor, que habla de demasiadas frivolidades, que su tema de conversación son programas de tele. Me gusta más hablar de sucesos reales, que le pasan a cada quien, de los temas que les preocupan, "arreglando el mundo" es como me gusta estar con la gente, cuando cuentan de viajes y comidas, o de lo que opinan sobre la política, cuando hay más confianza es como me gusta platicar, no sólo de temas insulsos. ¿Será eso soberbia? ¿Aburrirme con la gente porque no habla de lo que a mí me gusta? El problema de hablar de temas profundos,  es que se tocan fibras de dolor y cortan la comunicación rápidamente, hacen que quien se siente proyectado reaccione de forma inesperada. Aunque sea sólo para "arreglar el mundo sin buscar hacerlo", la gente no lo toma así. También es verdad que la gente de hoy está menos propensa a abrirse, con el riesgo de ser balconeado en una red social, la gente prefiere pasar inadvertida y hacer sólo lo indispensable para mantenerse vivo entre la gente que conoce. Esta época virtual es muy triste   porque la gente vive superficialmente, no se preocupa de nadie, somos muy egoístas sólo pensando en  el momento en vez de pensar en  el futuro. La gente no tiene la valentía de aguantar la crítica, porque la toman personal como revancha. Yo pienso que el principal problema es verse expuesto, ante demasiada gente superficial, que además se reservará su opinión para comentarlo con alguien más que no es el interesado, la confianza que existía anteriormente se ha transformado en algo más superficial. 

martes, 1 de diciembre de 2015

Corderillo Sacrificado

Alguna vez has sentido que tu vida ya no tiene sentido? Que todo aquello que habías hecho es simplemente material de desecho? En este momento así me siento, dándome cuenta que no le importo a quien me importa, que no me respeta a quien yo respeto, que aquella gente para quien antes fui importante, soy simplemente una transeúnte por la calle. Eso me hace sentir tan vulnerable. Me hace sentir tan desdichada. Confrontar la soledad de quien se descubre con la bolsa vacía porque la gente de pronto cambió tanto que ya no cabe en mi vida; me llena de angustia, me llena de tristeza y de .... no sé de qué. 

Hoy escuchaba un cuento de -Cuauhtémoc Sanchez, "Cuenta de dos hermanos que vivían uno frente al otro separados por un camino. Un buen día pelearon, y uno de los hermanos decidió en un arrebato de cólera, desviar el río y hacerlo pasar entre las dos casas, para que así una materia física los separara. El otro hermano, frenético de orgullo decidió tomar venganza y llamó a un carpintero que le armara una pared, un muro frente a la casa de su hermano, para que también esa pared lo separara de él y no tuviera que verlo. El carpintero en vez de un muro, hizo un puente que juntó nuevamente ambos hermanos y ambas casas. El hermano que había desviado el cauce del río, subió el puente arrepentido y abrazó al hermano, porque él había resuelto el problema que los había separado, al armar ese puente. Yo no me atrevo a desviar cauces, porque no me gusta separarme de los que quiero, tampoco me gusta hacer muros, porque se perdonar a quienes me han lastimado, pero parece que a la gente no le doy esa impresión. Yo debería montar una pared para que dijeran "uff ya está enojada, ahora si qué vamos a hacer para acercarnos" Pero no. Mi carácter y mi experiencia, me han mostrado que montar muros y separar con ríos son sólo enojos y reacciones inútiles, que después tendrán que quitarse. Que tal vez los arreglos sean más complicados que un simple "perdón, me equivoqué". Sin embargo, toda la gente que me ha dado la espalda, espera que yo le diga eso, siendo que son ellos los que me han ofendido. Ellos me han lastimado al esperar que yo asuma el lugar del "corderillo sacrificado" para ellos ser inmolados, y que vaya yo a pedir perdón de rodillas, a ver si son tan amables de darme aquello que por nobleza estoy aceptando. No soy un corderillo para sacrificar, y me gustaría que quien se equivoca lo afronte y madure. Eso no lo conocen de mi. Yo normalmente doy el primer paso y digo, "ya no pasó nada, sigamos adelante", pero ya me cansé de ser amable, y me cuesta la actitud de todos al esperar que sea yo quien cede siempre. Les concedo el derecho de no saber de mi cambio. Por eso, hoy me siento acabada y triste, en la soledad más profunda, porque toda la gente me ha puesto ríos de separación, y yo no estoy dispuesta, ni a montar muros ni a hacer puentes, simplemente las cosas deberán tomar otro cauce, deberán entrar en otra etapa. Es el momento de asumir el hoyo del corazón que queda tras la pérdida. Esa gente que me ha dado la espalda, no me merece, tal vez más adelante, en otra circunstancia, me encuentre, pero hoy, no me da deseo de buscarlos o de poner de mi parte para que sea yo el corderillo sacrificado.  Por eso me siento mal. Si no soy el corderito, ¿qué podré ser? 

lunes, 26 de octubre de 2015

PRECOGNICION 6. FRUCTIFICAR

Es octubre, y recién encuentro el aliento que me me ayude a liberar este resultado. Si alguien me ha seguido, seguramente pensó que había dejado esto a la mitad, incompleto, pero no es así. Mi intención no era dejarlo a la mitad, de hecho, yo no dejo las cosas así, simplemente no tenía la voluntad de afrontarlo, la pereza, como símbolo de negación, me hacía dejar esta parte en expectativa, en duda.

6. fructificar
Son 5 meses y la herida no pesa tanto, la he reposado, la he sufrido, la he dormido, y ya no pesa vivir, porque ya no lloro. A veces recuerdo  todo el camino que he pasado, y como en un sueño recuerdo algunos pasajes, sin tener presentes los detalles. Siempre la amígdala borra toda la tristeza con velocidad, el corazón ya ha sanado con el poco recuerdo que le quedó y así no importa que esos recuerdos se hayan borrado, no importa olvidar las lágrimas, y el camino de desesperación, de tirar paredes, todo eso ya es parte del pasado. Hoy todavía permanece el cansancio, esa pesadez que me tira porque todavía hay algo que resolver, pero ya sin lágrimas salinas, tal vez si un poco de humedad en los ojos, por recordar ligeramente aquello por lo que pasé, pero ya no es el llanto desbordado incontrolable que surge de la nada. Ahora ya puedo permanecer, mirando eso que me duele, sin cerrarlo ni negarlo. En estos momentos, ya no me pesa observar esa mala experiencia, esa tristeza, porque ya la he elaborado durante todos estos meses.

Lo que puedo todavía impresionarme es de la capacidad que tiene el cerebro para reinventarse, para resolver, para hacer posible aquello que simplemente pensé, Simplemente, encontrar el sentido correcto de las palabras que leo, que se han cruzado y ayudarme a superar esta gran tristeza, que me ha venido tirando y sobrellevando mi malestar, como una tormenta en el desierto o en medio de la nieve, donde uno va hacia adelante, contra viento y nieve, tal vez sin ver, pero confiando en que en algún lugar, se encontrará el camino o la puerta de salida.

Aunque todavía me falta un trecho de camino por recorrer, he empezado  escribir algo que a alguien puede hacerle sentido, o simplemente puede parecerle divertido o alentador.
Soy aceptada, soy bien recibida como monedita de oro, soy escuchada como una campanada en la ciudad, soy el  sonido armónico de la felicidad, soy la voz de un pájaro al cantar, soy la paz, soy el rayo de sol caliente en medio del invierno, soy el calor del sol en un día frío, soy la luz del sol que se espera tras una noche de agonía. Soy aquella luz que se extiende y se recibe con alegría. Soy el café de la mañana y el aroma que se percibe de aquello que despierta, soy el jardín de primavera, cuyas flores aromatizan mis pasos, soy el aroma de los nardos, del huele de noche, que permanece pegado al cerebro. Soy la calma apacible de una ola que desaparece lamiendo la arena. Soy el pensamiento de un enamorado que lo persigue a uno día y noche.

 14 mayo
han pasado 6 meses desde esa premonición. Extrañada por el tiempo que se requiere superar una herida, voy y sigo viviendo. El cansancio es crónico. Podría dormir  24 horas, podría quedarme en mi lecho como princesa dolida todo el día, pero la voluntad y el quehacer diario, me obligan a levantarme. No comprendo cómo puede el cuerpo permanecer inactivo, cómo puede quedarse aletargado en la misma posición, y no relajarse, cómo puede estar como muerto, y lo peor sin disfrutar.

Dicen los neurólogos que la serotonina es la que le hace al cerebro enviar las sensaciones de diversión y animación. Son esas las endorfinas que hacen que el cerebro  y la persona esté disfrutando el momento. Hay muchas acciones que influyen en la serotonina, una es un largo estado de tristeza, otra es un cambio de horario. El cuerpo, naturalmente tiende a buscar resolver esa falta, naturalmente y con paciencia busca suplir la serotonina que el cuerpo necesita para vivir intensamente. Sin embargo cuando hay alguna disfunción, este proceso, no se da. La serotonina no es absorbida por las células y la persona vive cansada, y sin la capacidad de relajarse. Vive eternamente de noche, formando ojeras en la cara, y haciendo pasar un tiempo muy desagradable.

Cuánto puede uno aprender tras caer en una terrible barranca. Qué maravilla vivir esta oportunidad en esta situación en que me encuentro. Este ciclo ya ha pasado por mi vida años atrás. Como dice Chris Gardner el protagonista de "En busca de la felicidad": todo en la vida como en un carrusel se repite una y otra vez, cada vez vendrá más fuerte, y cada vez se presentará de la forma necesaria, hasta que la persona finalmente la afronte. Algunas repeticiones son felices, como los nacimientos o las fiestas, pero otras son las pruebas. No es lo más sencillo, ni tampoco lo más divertido, de hecho, es muy triste afrontar esta situación, y cualquiera que me escuche, al igual que yo lo diría es "esta loca disfrutando y regodeándose en su dolor" pero es necesario para que yo no vuelva a caer en ello, para que en un futuro, cuando se me vuelva a presentar, no caiga en esa pauta infantil, tan extraña en una adulta. También sirve para ahorrar tiempo y espacio. Tal vez me muera mañana, y por eso hoy lo escribo, para que a alguien le sirva como herramienta.

Cuenta la historia que un campesino le pidió a Dios que le dejara a él decidir las lluvias y las sequías para su campo de cultivo. "Mira señor", le dijo un día "cuando mis plantitas todavía son semilla, mandas unas sequías horribles que las hacen casi secar, y por otro lado  cuando ya están a tiempo, maduras, pero  todavía temprano para recoger la cosecha cae tanta agua, que todo el trabajo se pierde. Por favor, déjame decidir cuando llueva y esté seco para que mi cosecha esté a tiempo y bien." Así le permitió Dios al campesino, le dio el poder de hacer llover y parar la lluvia.

Tras terminado el temporal, el campesino vio con tristeza que su cosecha no era lo que él esperaba. El hizo llover cuando la plantas tenían que crecer, y paró la lluvia cuando no era necesario, sin embargo estaban llenas de plagas, les faltaba fuerza, les faltaba sabor. Fue el campesino con Dios nuevamente y le preguntó en qué se había equivocado. "Señor, yo he regado mis tierras cuando lo creí conveniente, y aunque mi cosecha salió a tiempo, a ti te sale mejor, pese a que a veces ahogas con lluvias, las flores que salen, y la fruta resultante, son deliciosos." Dios lo escuchó con ternura y le contestó " yo para eso mando las tormentas. No todo es una lluvia escasa y una sequía moderada. Los vientos fuertes hacen a las plantas fortalecer las raíces para no desprenderse y morir. Las lluvias torrenciales y granizos quitan las plagas y enfermedades de las plantas y las que sobreviven, son la mejor cosecha y lo elegido para el consumo humano". El campesino avergonzado le dijo a Dios "perdóname por pedirte controlar la naturaleza, la próxima vez dejaré que tu tengas la última palabra".

De la misma forma le pasa al humano. Dios permite las tormentas, porque ellas hacen al ser humano fuerte y resistente, lo hacen aprender de sus errores, y lo convierten en una mejor persona.

PRECOGNICION - EL HACHA

Unos meses después de esta precognición en que yo vivía cansada y desanimada, decido tomar unas vacaciones, la vida sigue, y ésta me ha fortalecido, el cuerpo no puede vivir sufriendo eternamente y así me voy haciendo fuerte, como el árbol en que me he convertido. Sin embargo nadie lo nota. Quien acabe de leer la etapa 3, piensa que estoy devastada, que puede hacerme añicos con sólo intentarlo. Yo con las armas en casa, sin prepararme para un mal momento, me voy a ese lugar que siempre ha sido un paraíso. Me acompaño de mi problemática y de mi rutina para no ir sola, porque ellos son parte de mi.

La recepción que tengo en el paraíso es algo fría, me siento una intrusa, me siento una obligación más que un gusto en verse nuevamente. Es allí donde me encuentro con el hacha, aquella que asumo no es peligrosa siendo que yo soy un árbol. Asumo que ella es compasiva y comprensiva y que al igual que siempre las cosas irán felices, ingenuamente olvido que es un hacha cuya obligación es pegarle a la madera.

Es en ese momento cuando viene el hacha que ha de desmoronar el árbol caído. Esa hacha me observa. Hace mucho que no nos vemos, su propia problemática nos ha impedido estar cerca, sus propios fantasmas que la persiguen le han presionado para proyectar en cualquier persona sus propias dolencias. Inconscientemente, ella quiere probar mi fuerza, no me da la bienvenida como estoy acostumbrada, no me recibe con la calidez femenina que caracteriza a su personalidad, nada de lo que estoy acostumbrada, lo recibo de ella. A cambio de eso, en vez de eso, me pone a prueba y me hace ver lo mal que estoy, la forma equivocada en que afronto mi problemática. No importa cuál sea ésta, mi problemática es lo que me ha convertido en Zafiro Azul, ésta, es la razón por la que hoy escribo, y en lo que me refugio para encontrar la felicidad. El hacha me critica, observa mi problemática y se disgusta por la forma en que mi problematica se desempeña, lo que es un jacque para mi, esto no lo consideraba parte de mi precognición.
- Estás enferma -.  Me dice el hacha seria, desesperada, con la intención de que estalle en lágrimas
Mi respuesta es el silencio.  Yo no estoy enferma, es su recepción la que me ha sacado de mi balance.
- Estás enferma, - me repite el hacha - esa forma en que te sales de control y le dices a tu problemática que no la soportas, que no sabes qué hacer con ella.
Nuevamente no contesto. Yo la observo fría, la observo fuera de sí. Ella misma esta pasando por un momento de prueba, y yo se que ella está proyectando su dolor como mi "enfermedad".
- Yo no estoy enferma - le respondo finalmente - lo que me saca de balance es ver la forma en que "mi problemática" reacciona. "Mi problemática" es una "gran cruz", es algo inmenso, pero eso no implica que tu tengas derecho a hundirme por ella, que quieras aprovechar mi momento de tristeza para encumbrarte e intentar asumir tu superación a partir de mi dolor.  No es justo que  no me ayudes, no es justo que pongas esa actitud. Yo estoy acostumbrada a que me ayuden con "mi problemática". Estoy acostumbrada, a  que mi problemática sea "pan comido" porque para ti no es un problema. "Mi problemática" está descubriendo un gran rechazo y éste le tensa, descubre que cada paso que da está prohibido, no se le permite hacer nada, porque cada paso que da, está equivocada, porque cada paso que mueve resulta en tensión, y en ello se regodea a, "mi problemática" le agrada tensar nuestra relación por eso se comporta de esa forma, para ser el centro de atención.

Sin embargo, me duele tanto que mi hacha tenga razón, sobre que al mencionar este tema sólo se observe su retroceso, su incapacidad de superación, sin embargo me duele más  porque su intención de fondo es  inculparme de "mi problemática" como si yo fuera la única responsable. Me levanto llorando para enjugar mi nariz. Entonces "mi problemática" me llama, la miro, la abrazo  le digo "¿que voy a hacer contigo? ¿Puedes poner de tu parte?" Mi problemática me mira llorosa,  triste y confundida y sólo acierta a decirme "¿por qué qué lloras?".

Es verdad, no hay forma de que esto se resuelva de un día para otro, de que mágicamente de el resultado esperado. Felizmente, esa "problemática" me reta diariamente para aprender, para hablar, para controlar, y yo creo que para hacerme más fuerte para que la emoción no sea nuevamente quien me controla.

El hacha sigue presente. Ella no ha comprendido que "mi problemática" me ha llamado y he hecho las pases con ella. El hacha insiste en torturarme, en convencerse de su propio argumento, que  debe cumplirse "tu estás enferma" sigue siendo el objetivo de tortura. Yo sigo pensando qué puede ser lo que la motiva a no entender que está equivocada, que no tiene razón, que "mi problemática" y mi precognición no me están tirando, ni me tienen en el hoyo de la desesperación. Finalmente lo he comprendido, ella no era un hacha, pero se quedó en el pasado, y eso la ha transformado. El hacha permaneció en el tiempo en que todos los dolores me aquejaban, cuando las paredes se me caían y el cansancio me tiraba. El rechazo ha sido el motivo del hacha, Yo se que  ella es otra respuesta  a mi patrón de rechazo. Hoy que se me han caído los vendajes, y al querer levantarme con otros ánimos encuentro el proceder del hacha, aquella que no sabe que ya he cambiado y que está haciendo el ridículo y que como otra pérdida más del año 9 debe despedirse para renovarse u olvidarse.

martes, 20 de octubre de 2015

LA AMENAZA DE UN CLICHÉ


20 octubre
Este día va especialmente bien. He descansado, he leído a media mañana, he cocinado y he tenido tiempo para perder. Cuánto extraño esos días en que el reloj va tan lento que me aburro, no solo yo, la gente con la que hablo, dice que es muy aburrido cuando el reloj no camino veloz y los minutos parecen recorrer 120 segundos cada uno. En la época de verano, cuando se cambia el reloj el cuerpo va a una velocidad y va persiguiendo el reloj que va adelantado, y uno va apurado porque pareciera que el tiempo se va a terminar. Hoy me he sentido en el tiempo en que el reloj está a la velocidad de mi cuerpo. Sin embargo me descubro una uña rota, me duele una rodilla. La uña me muestra amenaza emocional, amenaza al corazón, y la rodilla, perdón. ¿A quien he lastimado tanto?  ¿A quien he de pedirle perdón? A Zafiro Azul. Hace días quiero escribir algo, pero no me inspira escribir el día a día, hoy no tengo inspiración para escribir cuentos , hoy no tengo deseos de inventar sobre hadas, ni sobre jóvenes ni sobre nadie, mi vida es tan simple, he pasado unos meses tan fuertes, que mi imaginación está en reposo. Sin embargo, cuando las uñas se rompen, es momento de resolver, de hacer aquello que me haga feliz, y que resuelva la situación de la forma que corresponde. No tengo cuento, pero si deseos de atender aquello que apremia. 

Recientemente leí una frase que dice "la gente común ve un problema y dice ¿Por qué a mi Señor? ¡Qué hice para merecer esto!, mientras que la gente espiritual ve oportunidad" o esta otra "el viento lleva a la gente a donde quiere, pero una persona fuerte aprovecha el viento para llegar a dónde ella quiere." Me puse a llorar con estos clichés. Los dos tienen razón. Hoy los clichés orientan la vida de las personas. Si cumples esto, estás bien, de otra forma no. Personalmente sí me atañe cumplir esto para ser aquello, sin embargo mi experiencia me ha mostrado que no siempre podés cumplir aquello que pensás. ¿Por qué? Yo que sé. Las alas no están listas para volar, o estás afilando el hacha para seguir cortando y talando árboles, o te estás tomando el té, o estás en el modo tranquilo que tu cuerpo requiere. Los clichés son como un impulso que debe mover a quien está estático, pero son solo eso No siempre se puede hacer todo lo que el cliché dice. Que tal que no tengo la visión de ver la oportunidad, y me estoy lamentando en mi redil como una vaca, porque me ha sucedido esto. Yo soy de las personas que aprovechan las oportunidades, pero no siempre puedo, ni tengo la visión, ni las herramientas para tomarlas. Esto es angustiante, porque cualquier persona que lee una y otra vez estos clichés, no está siendo como lo que 
este dice, Sin embargo está bien. EStá bien si dehe pasar los clichés hasta que yo decida que puedo alzar el vuelo y tomar aquella frase que me esta impulsando. Los clichés me suenan como las órdenes militares que te obligan a hacer algo, porque como sos autosuficiente debes hacer algo que te mueva de tu estatismo que te supere y te haga parte de lo que se usa en esta época. Me viene la imagen de Lincolna vestido con la bandera americana y con el dedo índice y los ojos firmes y energizados, estar diciendo "debes". Los clichés tienen la intención de orientar a la persona, porque como lo de hoy es ser virtualmente autosuficiente, sin que nadie te lo indique ni te lo diga, el cliché tiene el cometido de ser tu conciencia. Hoy todos somos libres y autosuficientes, nadie necesita de otro, porque el sistema y los medios te proveen las herramientas para serlo, y por esa razón cuelgan esos clichés, para indicarte el camino que debes seguir. Sin embargo abusan de esas frases. Me imagino los jovenes modernos que quieren hacer algo distinto, y no buscan la guía de un psicólogo, asesor espiritual o amigo, no buscan la frase ni la energía humana, leen ese mensaje y se angustian, porque no saben por dónde tomar las riendas. Por supuesto que mas adelante google le mostrará doscientos libros que les ayuden a resolver su duda, pero mientras tanto, la angustia de no ser lo que el cliché está mandando, les hará pasar un mal momento. 

Los clichés son divertidos, pero son como la comida, hay que tomarlos a cierta hora, cuando el cuerpo está preparado para recibirlos, en otro momento son como ir pasando en la zona de restaurantes, donde no te interesa el menú porque te acabas de alimentar.