jueves, 6 de agosto de 2015

SER PADRE: EL SACO DE LOS RECUERDOS

A veces me pregunto ?Por qué los padres pretenden aprender de los hijos? Creo que es un tema que alguna vez hablé, que me proyecta y me shockea, tanto que me preocupa caer en él. Veo que un padre llega al club deportivo con su hijo y el niño le dice algo que alguna vez escuchó de su mismo padre. El padre que nunca escucha al hijo más que cuando van al club deportivo, que incluso tampoco se escucha a sí mismo en todo el tiempo excepto cuando asiste a ese lugar, le parece percibir en el hijo las palabras de un profeta, de un sabio, y son sólo las mismas que  él ha dicho pero que no se ha percatado. El chico, como esponja y siempre atento a lo que su padre dice y hace, repite a la perfección la frase que su papá alguna vez dijo y que al escucharla el padre en voz del hijo, le confiere el don de la sabiduría. Incluso le obedecerá en las cosas que ese pequeño sabio, le ordene. -Es que los hijos enseñan tanto- le dirá el hombre a sus amigos. 

Me parece ridículo que los padres pierdan su propia personalidad para parecerse a los hijos. No es sólo que los hijos repitan lo que dicen los padres, son simplemente la esencia básica sin dobleces de lo que era el padre hace unos 30 años, cuando era joven, cuando empezaba a vivir la vida. Es el saco de recuerdos que el padre  lleva cargando para poder caber en la sociedad que vive, y que el hijo, el joven que ya ha llegado a su plenitud, ha rescatado del padre. Sin embargo eso que ha sacado el hijo, es como una piedra sin pulir. Al joven le ha agradado esa cualidad de su padre y por eso la ha rescatado del saco de los recuerdos, sin embargo esa misma piedra es ahora en manos del padre una hermosa obra de arte: la escultura de la experiencia, de la madurez, de la personalidad, el tótem que lo representa. 


Esos padres que les copian a los hijos, no se dan cuenta que están despreciando todo su trabajo y toda su escultura, para imitar en su hijo esa piedra que les proyecta su propia juventud, su personalidad olvidada y transformada en aquello que hoy son. Son tristes padres los que olvidando su escultura, pretenden ir por la vida con la piedra que fueron de jóvenes, porque ya no les agrada el mundo adulto: El mundo de las amistades frustradas, de los trabajos no realizados, de las malas experiencias vividas, pero también el entender el por qué de las cosas, el que de un vistazo como un águila encontrar el terreno apropiado para un negocio, algo que no podían hacer cuando eran piedras. Por eso son tristes los padres que imitan a sus hijos, no trascienden, regresan a lo que eran, buscando un mundo mejor, pero lo que en verdad son, son adultos infantiles, inmaduros, desagradables, inadaptados que nadie de su mundo los comprende. Sus hijos los rechazan porque esa es su función negar el acceso real a los padres, sólo copiarles lo subliminal, esa es la tendencia de todos los jóvenes; ni tampoco sus amigos porque encuentran en él una persona desconocida que ya no hayan cómo tratar porque no es lo que conocían, ni es lo que acostumbraba ser. Esos tristes adultos imitadores de sus hijos, pierden tantos años buscando recuperar su juventud, que cuando regresan a su realidad, se ven solos, sin la gente que conocían, sin la gente de su edad, sin nadie que los acompañe, porque ellos en su afán de imitar a sus hijos, se volvieron repulsivos para sus contemporáneos. 

jueves, 30 de julio de 2015

ESCRIBIENDO, EXTRAÑANDO


No he podido dormir profundamente. Me he despertado a media noche al baño, así sentada mis ojos permanecían cerrados, estaba tratando de recordar el sueño que permanecía los últimos segundos en mi cerebro.

Era sobre mucha gente que me acompañaba a derruir algo. Tal vez a cerrar una puerta, pero es todo lo que puedo recordar. De ahí en adelante, todo el pensamiento fue un ir y venir sobre lo que pude haber hecho, sobre el cuento en proceso que no funciona, que no fluye, que no gira. Veo con tristeza que cada vez que quiero escribir, las ideas no fluyen como antes, que quiero hacerlo tan correcta y precisamente, que simplemente me pierdo en la elaboración. Tengo claro el tema, "el muelle derruído", pero mediante lo paso, y decido ponerlo en acción, termino en una bobada, en algo que no me agrada, en algo que no tiene un trasfondo ni un ejemplo claro y divertido que ilustre por que ya he visto o pasado como una escena de una película o una frase.

Extraño mi muso de inspiración. Hoy soy más sana, tener el pensamiento de esa persona realmente me hacía daño, me hacía permanecer en un pasado equivocado, en una actitud dañina que no me hacía progresar. Después pienso en buscar otro muso, pero descubro que caería en los mismos errores y problemática. Dice un dicho Zen que "hay que dejar libre el hoyo en el corazón". Cuando uno se ha liberado de algo que ya ha pasado de moda, hay que aguantar el deseo de ir a llenar esa falta, porque ella sería sólo algo igual a lo que acabo de sacar de allí. Hay que mirar con cuidado ese hoyo, y revisar con qué se va a rellenar, o si vale la pena dejarlo vacío, tal vez ese espacio haga falta para simplemente dar vista. Muchas veces rellenar el hoyo es como hacer una corona de espinas: las coronas se hacen de oro, de laureles o de flores, se colocan como un adorno para admirar, no para causar lástima. Por esa razón tengo que aguantar la curiosidad, el dolor y el ansia de no sentir esa falta que me genera esa sensación. Recuerdo cuantos tópicos tenía para escribir, a veces un poema, otras una frase o una expresión, tal vez una palabra en otro idioma que me hacía recordar algo que era significativo para mi. Pienso que tal vez fue un error sacarlo de mi corazón, porque hoy me siento vacía escribiendo cuentos insulsos sin un fondo profundo. Yo se que esos eran malos para mi, aunque sabía sacarles la parte más positiva y hacerlos divertidos. Pienso que el terminar aquello que era bueno, es un error porque a mi me hacía feliz.

También tengo presente intentar escribir personajes, el fondo psicológico que cada uno tiene podría ser tan importante para luego crear más obras, pero al releerlos, encuentro que todos son iguales, que esa proyección de mi misma es tan repetitivo que no genera ninguna novedad, que pudiendo ser ricos, son pobres porque son todos iguales, tal vez vestidos de diferente color, tal vez con algún tinte distinto, pero terminan todos en lo mismo, en aquello que debiera ser y no es, en lo que cada quien desea y termina en quimera o en un sueño lejano que lo hace a uno verse ridículo ante sus propios ojos. Esas quimeras que se dicen entre amigos tras una larga tarde de copas, cuando el alcohol ya ha dormido algunas neuronas y otras tantas están por zucumbir. Esos que hacen a los amigos pasar las horas riendo tan solo de imaginar que aquello fuera realidad, y que al dueño de ese sueño solo le hace entristecerse de ver lo lejano e imposible que ello está. Son esos sueños de los que termina el menos alcoholizado en forma filosófica diciendo "seguí adelante con esos pensamientos, no es tan malo soñar eso, porque algún día se hará realidad". Esos sueños que tan solo de recordar al día siguiente, no pueden más que sonrojarnos por que nos hemos puesto en evidencia, en ridículo por expresar aquello que mas profundamente deseamos. Es esa circunstancia en la que me encuentro ahora, incapaz de hacer nada de lo que hacía porque sólo me regresa al campo del que ya he salido, pero inmóvil para realizar algo nuevo, porque eso es sólo el recuerdo que ya no debería presentarse.

Es una situación en verdad .... ¿triste?, ¿desesperante?, ¿asfixiante?, ¿desafiante? Tiene tantos adjetivos y matices que por sí misma se vuelve confusa. Son esas circunstancias en que mejor quedarse sentado porque al calcular el camino que va uno a recorrer, se descubre en un lugar conocido y por lo mismo aburrido, poco alentador o motivante. Es el temor a hacer algo porque en algún momento, regresará a las mismas herramientas conocidas que en vez de resultar en algo diferente, terminará siendo otro más de lo que ya se ha visto o escribito. Es permanecer en el mismo cuarto, en el mismo escalón, es mirar aquella puerta a la que se aspira todavía lejana, sabiendo que si doy el paso que estoy pensando dar, no lograré subir muy alto, y prefiero quedarme; tal vez, esa actitud me ayude a subir como la espuma, tal vez me descanse y me de el ánimo para subir los escalones todos juntos de una vez para finalmente abrir la puerta que estoy deseando abrir. En apariencia, es una puerta que ya abrí, es un lugar en el que ya estuve hace unos meses, pero que al no saber qué hacer con esa información, y con ese lugar, me pareció aburrido y preferí regresar a donde yo ya conocía y ya era familiar. 

jueves, 2 de julio de 2015

El número 9: continuación

Estoy impresionada y maravillada, hacía mucho tiempo que no vivía en sincronicidad. Ayer todo se fue presentando como un collar de perlas, se fue dando solo. Primero, mediante escribía sobre las pérdidas, pensaba en esa amiga que ya venía yo mirando perdida desde hacía tiempo, aquella de la que una vez escribí, que después me avergoncé de mencionar, esa amiga que sentía perdida desde hacía meses, en efecto se fue sin despedirse, y al recordarla pasaba un camión de mudanzas frente a mis ojos. Cada vez que su imagen aparecía, y yo la mencionaba, el camión pasaba frente a mi. Más adelante escribí el mago, mi primer hijo que próximamente aparecerá en librerías. Su tema es también sobre física cuántica. Al terminar su revisión, me fui a ver una conferencia de Enric Corbera, y él habla mucho sobre este tema, en sincronicidad, su persona y sus tema se acercó a mi y pude, felizmente creer que dentro de poco, este proyecto será una realidad. Varias cosas sucedieron a lo largo del día, y pude comprobar todos estos conocimientos de física cuántica, que así como un chispazo se presentaban en forma de sincronicidad. Al final del día también como sincro leí una historia que habla sobre la paciencia, y que quedó como anillo al dedo en mi explicación del 9. Yo en este tema hablo de los cierres, y de la limpieza. Por ejemplo en el mes de febrero caí en una triste depresión causada por una herida de infancia, y decidí que era un buen momento para elaborarla ya que se estaba presentando justo en el año 9. Según el escrito de esta persona, con la paciencia es como se hacen realidad nuestros proyectos y también con ella se vive este número. Lo muestro aquí como descripción patente de lo que hablo, porque con la paciencia, al final del puente, su proyecto se hará realidad. Es sólo cuestión de paciencia, cuestión de esperar a que lo demás se materialice, a saber que no todo depende de nosotros, sino que también depende de Dios y de su tiempo, que es lo más difícil de aceptar. Termino con un cuento que viene al caso.

Un hombre se acerca a Dios y le pregunta "¿Señor, para vos cuánto es un minuto?" A lo  que Dios responde 6 mil millones de años." El hombre impresionado por la métrica Divina le viene la avaricia y nuevamente pregunta y "¿Cuánto es un centavo para vos, Señor?" "6 mil millones de dólares." El hombre siente una avaricia tremenda y con toda la bondad que puede le pide "Señor necesito 1 centavo, yo se que para vos no es nada" A lo que Dios responde "Con mucho gusto hijo, te lo daré en 1 minuto."

martes, 30 de junio de 2015

El 9 : el final del ciclo

En numerología el año personal es la suma del día y mes de nacimiento mas el año. Esto es  la suma de 2015 que da 8,
     mes
+ día
+ 8
___________
9
en mi caso la suma es 9.

Coninuando con los años personales de numerología finalmente llegamos al 9. El año que nadie quiere tener cerca ni encima. Nadie quiere finiquitar sus proyectos, nadie quiere confrontar la pérdida de lo que ya no tiene remedio. El año 9 termina con todo aquello que unos años atrás era importante. El 9 es el año de la limpieza. Cada cosa que ya no sirve, debe irse y se va solo, se va porque ya no tiene sentido continuarlo. ¿Buscar a esa amistad que hace años no ves? Para qué, ya no sos la misma persona ni ella tampoco, cada una creció en mundos y situaciones separados, por lo tanto, es momento de despedirla y olvidarla. Tal vez se vaya a los recuerdos a largo plazo, pero ya no es útil tenerla cerca porque ya no es significativa para tu propia vida. ¿Ese negocio al que estuviste dando tanto tiempo? También se acaba porque ya no hay energía que lo sustente. Se ve muy claro en la gente que no encuentra trabajo, su personalidad anterior ya no gusta, y debe soltarla, caer hasta el fondo del precipicio, para reinventarse en el año 1. Este año es de caer, y  de quedar varado viendo cómo encuentro otro camino que me de mi subsistencia.  Incluso una enfermedad. Tal vez este año se intensifique. Tantas pérdidas pueden hacer que el estado anímico lleve a complicar una pequeña dolencia que ha venido lastimando por años. Tal vez se termine esta enfermedad porque primero es la salud y  hay que atenderla ya que todo lo demás ya no está funcionando.

Todo esto que cuento arriba, me lo platicaron, pero en gran medida lo estoy viviendo, muchas cosas que eran importantes, ya se están esfumando por más que quiera retenerlas. No es que uno lo busque, simplemente se van, desaparecen solas, así como llegaron, así se van. Son las pruebas que lo hacen a uno mejor persona, pero yo, en verdad dudo si quiera ser mejor persona, duele mucho sufrir las pérdidas, aceptar que aquello que era un negocio aparentemente bueno, ya haya que reinventarlo, porque no fluye por sí solo. Ni hablar del cansancio. La tristeza que me ha perseguido tantos años, me tiene en el piso. Me he convertido en la  bella durmiente, porque quiero dormir todo el día, y con una palanca, con una manivela que mueve un engrane, me tengo que mover, es la voluntad, quien me ha hecho moverme cada día. Si yo no tuviera voluntad, estaría durmiendo en este momento, pero desgraciada o afortunadamente, aprendí que durmiendo no puedo vivir, que mis órganos con 8 horas de descanso tienen suficiente, y si lo quiero seguir haciendo es porque hay otro motivo que me impulsa a hacerlo. Este año 9 empezó a soslayarse en enero, pero siempre después de que empieza el segundo semestre, se reafirma con seguridad y como carrito de feria, lo lleva a uno por vueltas y bajadas. Se que hay mucha gente que está viviendo lo mismo que yo, o que ya lo pasó y que ahora se ríe al comprobar que por lo menos hay alguien que está pasando por lo mismo y se siente aludido. Lo que más me impresiona es que cuando uno vive en conciencia, todo lo que se dice y que se ha estudiado como teoría, se vaya cumpliendo en uno mismo. Par mi buena suerte, mis años personales no inician el día de mi cumpleaños, sino el primer día del año, y sólo me quedan 6 meses de sufrimiento y de pérdida. 

jueves, 11 de junio de 2015

5. FRUCTIFICAR - PRECOGNCION


Antes de continuar me disculpo por el error de significado, premonición significa, adivinar en sueños y precognición es adivinar despierto. ESta historia la descifré despierta. 

Ya son 4 meses de esa precognición y todavía la inacción me domina. Me siento más tranquila, pero no comprendo por qué estoy tan cansada, sigo sin poder despertar en las madrugadas. Prefiero quedarme horas durmiendo y no me despierto en el tiempo de siempre. Es como si todavía mi dolor me acompañara. Está siendo fructífero, estoy escribiendo sobre el desarrollo del dolor, pero seguramente en el fondo, todavía tengo algo que lamentar. La aceptación es la que puede hacerte perder, porque nuevamente quieres recuperar la felicidad y aceptarse es encontrarse en guiñapos, es descubrirse en la peor de las fachas, y vivir con esa vergüenza.  Ya no es el llorar y sufrir, ya no es querer escapar, es el sentirse bien, pero descubrir el cuerpo herido. Es verse con nuevos ojos, querer cambiar, sin encontrar el  ánimo para hacerlo, verse con "ropa sucia" pero sin ánimos de lavarla, o de comprar nueva. Es todavía el cansancio para no levantarse temprano, antes que el sol, y en otras ocasiones, tener el insomnio de las 2 de la madrugada, esa hora necesaria para descansar e indispensable para sentirse relajada y eficiente en las horas de vigía. Imposible intentar trabajar a esa hora de la madrugada, todavía el cuerpo requiere descanso, y el subconsciente ya empieza a dar vueltas mostrando que no ha resuelto todo, que todavía algo le preocupa y no puede resolverlo. Es necesario escuchar al cuerpo. No precipitarse a la rutina. Sanar la herida tan profunda para saberla  manejar cuando se vuelva a presentar. Descubrir cómo es para no evadirla pero también para no buscarla intensamente y regresar a mis patrones acostumbrados. Sucede que inconscientemente preferimos vivir en lo conocido aunque nos haga sufrir, que buscar algo nuevo y desconocido. Descansar el dolor, descansar la pena, descansar todo aquello que hoy sufre y me ha hecho sufrir esta herida constantemente toda la vida.  Pasar a otro tema, pasar a otro estado que me ayude a resolver esto que cargo, esto que día y noche me aqueja, y que hasta hoy he tenido las herramientas para resolverlo.

Esa mañana Juan miró aquél árbol, cuán grande y hermoso era. Él lo conocía desde pequeño, lo vió crecer, cómo se molestaba cuando le cortaba el jardinero una rama. El árbol tenía ramas gruesas, que se fueron engrosando mediante él crecía; esas ramas, lo aguantaban y él disfrutaba trepandolo. Aquella mañana, miró que se disponía a po-dar el árbol "qué va a hacer con esa sierra?" "le voy a cortar esa gran rama" contestó el jardinero. -¿Por qué corta esa rama? esa es la que usa mi hermana para subirse. ¿Po-dría mejor cortar la de arriba? Esa la necesita ella, porque es pequeña.  El jardinero mi-ró a Juan, "es que si no la corto, va a perder fuerza arriba, y necesitamos que le salgan frutos no ramas." Juan insistió "Pero es que mi hermana necesita esa rama, no quere-mos frutos, porque son muy feos." Juan recordaba esos horribles duraznos medio po-dridos y con un sabor amargo. Esos duraznos no merecían la pena de  sobrevivir, pero sí la rama de su hermana.  "Este año guardaremos la rama para tu hermana, le corta-remos las puntas y las ramas delgadas, para que tenga fuerza en el centro, pero el año próximo, sí cortaremos la rama de tu hermana, tu le das la tuya y te subes una más arriba". Juan recordaba esta historia mirando la rama que nunca cortaron. Los duraznos eran tan feos, que siguieron cortando las varas delgadas, las puntas largas. Ingenua-mente querían que esos duraznos fueran dulces y sabrosos, el jardinero esperaba que con esta acción, el árbol diera los frutos correctos.

De la misma forma me ha sucedido a mi, todas las ramitas que me han cortado y que me duelen, me han servido para poder brindar una idea a alguien que pase por esto ahora, que haya descubierto, al igual que yo, un rato de tristeza y desasosiego. Un momento de gran dolor, que no encuentra el sentido y quiere salir, pero no puede, porque no sabe.


Esa mañana Juan miró aquél árbol, cuán grande y hermoso era. Él lo conocía desde pequeño, lo vió crecer, cómo se molestaba cuando le cortaba el jardinero una rama. El árbol tenía ramas gruesas, que se fueron engrosando mediante él crecía; esas ramas, lo aguantaban y él disfrutaba trepandolo. Aquella mañana, miró que se disponía a po-dar el árbol "qué va a hacer con esa sierra?" "le voy a cortar esa gran rama" contestó el jardinero. -¿Por qué corta esa rama? esa es la que usa mi hermana para subirse. ¿Po-dría mejor cortar la de arriba? Esa la necesita ella, porque es pequeña.  El jardinero mi-ró a Juan, "es que si no la corto, va a perder fuerza arriba, y necesitamos que le salgan frutos no ramas." Juan insistió "Pero es que mi hermana necesita esa rama, no quere-mos frutos, porque son muy feos." Juan recordaba esos horribles duraznos medio po-dridos y con un sabor amargo. Esos duraznos no merecían la pena de  sobrevivir, pero sí la rama de su hermana.  "Este año guardaremos la rama para tu hermana, le corta-remos las puntas y las ramas delgadas, para que tenga fuerza en el centro, pero el año próximo, sí cortaremos la rama de tu hermana, tu le das la tuya y te subes una más ar-riba". Juan recordaba esta historia mirando la rama que nunca cortaron. Los duraznos eran tan feos, que siguieron cortando las varas delgadas, las puntas largas. Ingenua-mente querían que esos duraznos fueran dulces y sabrosos, el jardinero esperaba que con esta acción, el árbol diera los frutos correctos.

De la misma forma me ha sucedido a mi, todas las ramitas que me han cortado y que me duelen, me han servido para poder brindar una idea a alguien que pase por esto ahora, que haya descubierto, al igual que yo, un rato de tristeza y desasosiego. Un momento de gran dolor, que no encuentra el sentido y quiere salir, pero no puede, porque no sabe. Sin embargo, los duraznos siguen siendo ácidos. 

martes, 2 de junio de 2015

¿PARA QUE SIRVE LA GUERRA?


¿Para qué sirve la guerra?

Miraba en la TV una película antigua, tal vez era Pearl Harbor o una de esas que enfrentan a Japón con Estados Unidos. Es un barco japonés que va en altamar buscando atacar barcos enemigos. Los representan como personas superficiales, muy estudiosos, concentrados en acabar con los americanos. Aquí pasan a los tripulantes de la nave japonesa estudiando y conociendo la apariencia de los buques americanos, jugaban a tiro al blanco, a memoria, todos los juegos que los hicieran ensañarse contra los "pobrecitos" americanos.

Los tripulantes del barco son de todas edades algunos jóvenes, otros mayores, otros generales, otros ingenuos y lentos de aprendizaje. En cierto modo me despertaron lástima, sobre todo los jovencitos que animadamente jugaban a matar los barcos americanos. Uno de ellos se había equivocado hasta para reconocer su propio buque, y ese iletrado también estaba peleando por su país.

No importa la nacionalidad, tampoco si son amigos o enemigos, todos  viven la misma situación y son carne de cañón. Todos son despedidos por sus familias, todos dejan una madre y una novia o una familia. En cada país dejan desolación, sin importar la cultura, ellos son especiales para sus seres queridos. Todos sufren por igual, desde su trinchera, todos viven el stress de no saber si es su última batalla. Todo el mundo sufre por causa de la guerra y no lleva ninguna ganancia sólo pérdidas y sufrimiento humanos.

"No tiene sentido la guerra", yo pensaba, "no sirve más que para que los generales se llenen de gloria y los jóvenes soldados, los sardos, ellos sean quien muera, que sean la carne del cañón que es lanzado una y otra vez." No tiene sentido en el punto de vista de sentimientos. Yo me salí de el cuarto donde estaba pasando la película, no me gustan las películas de guerra.

Sin embargo, ya en mi soledad, y cavilaciones me vino a la mente la tan trillada frase "los problemas son oportunidades". Recordé todo lo que ha cambiado el mundo desde la 2a. guerra Mundial. La guerra da avances tecnológicos: en la primera guerra, se inventó el telégrafo, en la segunda se mejoró la aviación, se aprendieron a usar acero para armamento, que después se usaba para hacer otro utensilio. Me vino a la mente la película de "Código Enigma".

En esta película empiezan reclutando jóvenes para una misión secreta, el objetivo que deben seguir es que sean veloces resolviendo crucigramas. Cuando han seleccionado a los 6 finalistas, los reúnen y les explican su trabajo: Tienen que adivinar dónde será el bombardeo de cada día. Los generales  y mentes brillantes de la guerra, saben que a través del teléfono, durante el día, se envían códigos, y su trabajo es descifrar cada uno de ellos para determinar si tiene sentido y se aplica a los bombardeos.

Uno de ellos, Alan Touring viene con la idea de inventar una máquina descifradora de códigos. Mientras los otros hacen sus desciframientos, él, hace cálculos y mediciones para armar su máquina. Les pide los códigos del día anterior y de las semanas precedentes para determinar un patrón. Una vez que calculó suficiente, empieza a armarla en el taller contiguo a la oficina donde todos trabajan. Él les cuenta su teoría, que esta máquina, podría trabajar más rápido que el cerebro humano siempre y cuando le introduzcan la información. Todos lo ignoran, el loco egoísta que no les ayuda a ellos, no puede recibir su apoyo.

Los generales evalúan el trabajo de los jóvenes, y se dan cuenta que no sirve su esfuerzo, por lo que les ponen un ultimátum: tienen un mes para demostrar que son buenos para descifrar, si no contratarán a otros o cambiarán el método. Es entonces cuando todos apoyan a Touring con su máquina. Deciden que ésa es la última alternativa, porque su trabajo esta comprobando ser inútil. Cada día después de descifrar códigos por horas, no les sirven, los desechan, y al día siguiente nuevamente a empezar. No encuentran algo, un indicio como poner a operar la máquina.

Una noche en el bar, después de trabajar, una de las del equipo, se encuentra a su amiga, que es telefonista. Ella le cuenta de su trabajo y le dice que es divertido porque hay mensajes especiales cada día. Uno de ellos se refiere a uno que le manda saludos  a alguna telefonista, piensa que es su enamorado y que le envía algún saludo en clave. Ella, la del equipo de Touring los llama a todos para que escuchen la historia de la chica. La telefonista, les cuenta que todos los días a las 6 de la mañana, uno dice Heil Hitler y da unos números o ciertas palabras. Todos entienden que esa es la señal. Debieron salirse de su entorno, charlar con la gente, permitir a otros entrar a su círculo, para que les diera una idea.

Todos emocionados corren a la base, burlan la vigilancia y entran a trabajar. Esa noche descubren que los bombardeos fueron anunciados en esa clave a las 6 de la mañana. De esta forma, alimentan el descifrador de Touring y  las cosas se facilitan de allí en adelante. En la madrugada le avisan al general la ciudad que podría ser bombardeada, siguiendo los cálculos y orientación de los días anteriores. Gracias a la máquina, pueden adelantarse a los bombardeos, y estar preparados para atacar, terminando así la guerra.

Fue entonces cuando debí cambiar mi pensamiento. Estos jóvenes no mueren sin sentido, por la única  ganancia de algunos grupos de poder. Aparentemente así, es, la guerra es para beneficiar el nombre de algunos políticos, de algunos militares, pero en verdad, son héroes de guerra que mueren por la causa de un avance tecnológico. Ellos mueren  para que otros vivan. Así es el ciclo de la vida.No son sólo las plantas que mueren para beneficiar a sus especies; por la guerra, mueren los humanos para que otros reciban algún beneficio. Yo sé que es cruel, por eso mismo no me gusta nada que tenga que ver con esa actividad, pero si uno ve el panorama completo, no todo es pérdida, hemos tenido ganancia a largo plazo.

Nuestra obligación es la de agradecer a todos estos caídos. De alguna forma ayudar a sus familias, hacernos más sensibles hacia el penar ajeno, porque no sabemos por lo que están pasando. Gracias a ellos, nosotros tenemos avances y creo que la mejor forma de vernos beneficiados, es no comprando más tecnología, sino humanizándonos con los que viven la guerra, o con los fugitivos y extranjeros que por alguna razón están cerca de nosotros. 

martes, 19 de mayo de 2015

LA ESCALERA

Siento mi cuerpo calmado, muy budista. Me he encontrado con gente espiritual extraña. No es el que se queda defendiendo lo conocido, es quien busca lo  esotérico y novedoso, es quien busca respuestas a su propia vida. Es la indagación de quien busca una personalidad y una forma de ser, una forma de vida. Es quien busca crecer diferente, que al igual que yo, considera que lo conocido ya está muy manchado, muy caminado y no le da sentido.  Sin embargo me duele el estómago, me cae mal la situación de que cada quien siga su camino, sin aportar al bien común. No sé cómo explicarlo, es como que todos fueran protestantes, rebeldes, cada quien sigue su propia religión y forma de pensar, sin evaluar si sirve para el bien común. Hay un egoísmo exagerado, que se queda en quien sólo ve el presente, no el futuro ni el beneficio de todos . Todos estamos bien, pero el sustento es la meditación oriental, la naturaleza que lleva a un estado mental pacífico y agradable, una naturaleza que ya no existe. Cuando esa naturaleza estaba gratuita, nadie la apreciaba, pero hoy que ya no hay libre porque los terrenos tienen un alto costo y un  alto precio, donde los árboles no aportan dinero para los inversionistas, es cuando todos buscan la naturaleza insaciablemente. Todos quieren la comodidad de  un piso barato, cómodo, pero además tener a la mano una naturaleza para meditar. Es como quien buscara lo difícil. Lo que existía gratis, no gusta, ahora que no hay, todos buscan eso, porque es lo especial. No hay un conformismo y aceptación, adaptación, lo que cuenta es buscar lo difícil. Creo que  he cambiado de escalafón. Estoy encontrando la nueva puerta que me lleva a mi nuevo destino. Una planta, una flor, una simple brisa en un rincón del mundo, me puede proveer aquello que necesito, aquello que me hace mejor persona. No estoy de acuerdo en buscar lo extraño y lo escondido, lo que está mi vista es lo que hay y lo que puedo disfrutar no requiero de parajes lejanos para descansar, mi mente vive relajada y feliz, con la sola presencia de una planta y una brisa es suficiente. Creo que lo que sí necesito, es el silencio. Ese no tiene color, ni algo visible. Sin embargo el peligro es que me puedo quedar sorda, y  eso no me conviene. Yo requiero oídos para todo el día, y silencio para estos momentos de personalización, de interiorización que me llena de gozo, de felicidad.

Cuenta la historia que existe una escalera para cada quien. En ese lugar en donde me encuentro, debo subir un peldaño cada día, tal vez dos, y así cada día. Cada escalón significa un día, o un problema, o un proyecto, una situación. Es como si cada escalón tuviera su propia habitación, y para poder subir al siguiente escalón, debiera elaborar todo lo que esta habitación me ha puesto para poder encontrar la puerta que me haga salir de esta habitación presente, y me regrese a la escalera que me haga subir al siguiente peldaño. Así cada día, y cada ocasión, se tendrá que repetir, en cada proyecto, hasta que casi al final de esta escalinata, encuentre aquella puerta que desde abajo no se veía, y que me llevará a mi siguiente destino, a mi próxima estación con nuevas escaleras y nuevas aventuras, pero sólo viviendo el día a día, se podrá llegar a esta nueva habitación y esta nueva aventura. Sólo si he subido los peldaños presentes, estaré preparada para mi próxima estación. Presiento que esta nueva estación está cerca, está próxima a vivir y a disfrutar. Tengo gran emoción por ver mi nueva estación, aunque si creo que se parecerá a la presente, pero en un nivel diferente, dónde la dificultad será más sofisticada, pero sencilla para muchas situaciones. Lo único que deseo es que mi experiencia vivida me ayude a  comprender con mayor claridad aquello nuevo, que no cometa los mismos errores y que no sea tan decepcionante que regrese a lo hábitos anteriores. .